Elecciones en Francia: ¿Podría llegar un nuevo Trump al poder?

Este domingo 23 de abril son las elecciones en Francia. Pero ¿cuál es escenario político que vive este país y, sobre todo, porque preocupa tanto cierta candidata de extrema derecha?

Según ciertas encuestas, hay dos candidatos que lideran en la intención de voto de los franceses: el político de centro Emmanuel Macron y la candidata de extrema derecha Marine Le Pen (considerada la Trump europea).

El candidato Emmanuel Macron hasta ahora está a la cabeza en la opinión pública por un margen de casi 3 puntos contra Le Pen. Este candidato preparado con estudios de filosofía es considerado un personaje externo a la política francesa, pues sólo fue Ministro durante la administración de Hollande. Su posición ha sido considerada más de centro y él ha declarado que:

Estamos proponiendo una transformación radical, un cambio de software en muchos aspectos.

Emmanuel Macron se presenta como una alternativa a la creciente corriente nacionalista liderada por Marine Le Pen. La popularidad de Le Pen se debe entre otras cosas a que se opone fuertemente a los migrantes y especialmente contra los musulmanes, además de que quiere disolver la Unión Europea y eliminar el uso corriente del euro en su país.

La ventaja de Macron no se puede dar por sentada debido al tiroteo del jueves 20 de abril en los Campos Elíseos. Donald Trump no tardó en dar una observación y sanción al asunto, haciendo hincapié en considerarlo terrorista. Medios como The Guardian han expresado su preocupación de que este evento podría tener un impacto significativo en el resultado electoral. El Primer Ministro de Francia ha acusado a Marine Le Pen de capitalizar políticamente este acontecimiento. Y se cree que quizás esto podría darle al Frente Nacional una oportunidad para la victoria.

¿Quién es Marine Le Pen? ¿Qué es el Frente Nacional y por qué es tan preocupante?

El Frente Nacional para la Unidad Francesa se fundó a principios de la década de 1970 por personas ligadas a la historia del fascismo en Francia que comenzaron a llamarse nacionalistas. Además de nacionalistas franceses, el grupo también fue integrado por xenófobos y excolaboradores Nazis.

Durante la década de 1980, década en la que comenzó a formar alianzas con otros partidos franceses de derecha, el Frente Nacional se consideraba a sí mismo como un partido de derecha orgulloso de sus valores. El Frente Nacional consiguió por primera vez voz y voto en las elecciones Europeas en 1984.

Claramente, la alusión a la moral ha sido una estrategia de partidos y movimientos fascistas desde el nacionalsocialismo, el franquismo y el fascismo italiano. Este «giro social» del que habla Marine Le Pen involucra una cierta moral y ciertos valores que no son los mismos para todos.

Marine Le Pen es la líder del Frente Nacional desde 2011 e hija de Jean-Marie Le Pen, fundador del partido. Se considera nacionalista y abandera hoy un partido con la misma línea política. Desde 2011, ha impulsado campañas de des-demonización del partido para ablandar su imagen.

Sin embargo, esto no quiere decir que el Frente Nacional haya dejado de ser nacionalista o xenófobo, sino que, como en muchos otros partidos neofascistas en Europa, han concentrado su atención contra los musulmanes por no formar parte del Occidente original del cual se sienten hijos. El racismo y la islamofobia son pilares del Frente Nacional: 82% de los simpatizantes del partido se consideran a sí mismos «racistas» o «poco racistas». Este «racismo» o «poco racismo» es expresado con violencia u hostilidad contra la comunidad musulmana. Nonna Mayer, quien realizó un estudio sobre el racismo en el Frente Nacional, declara que «un rasgo característico de los militantes del Frente Nacional es una polarización anti-islámica que va en incremento, que es mucho más evidente que su antisemitismo». La islamofobia aparece como la principal forma de racismo en la Francia contemporánea.

Una constante en la retórica del Frente Nacional es el retrato de la migración como una de las fuentes de enfermedad, desempleo, terrorismo, crimen y deterioro de los servicios públicos y la deuda pública. De hecho, Marine Le Pen ha criticado, cuando se le ha presentado la ocasión, las políticas de Merkel en materia migratoria.

Le Pen dijo en 2012 los siguiente sobre los migrantes:

¿Aceptaría que doce migrantes ilegales se muden a su departamento? No lo haría. Además de eso, ellos comenzarían a quitar el papel tapiz. Algunos de ellos robarían su cartera y brutalizarían a su esposa.

Estas declaraciones no hablan más que de racismo y de una cosificación generalizada e infundada de migrantes, claramente es una postura xenófoba.

(Photo by Patrick Aventurier/Getty Images)

(Photo by Patrick Aventurier/Getty Images)

Llamar fascista al Frente Nacional no tiene, sin embargo, el objetivo de deslegitimizar el partido, sino de llamar por su nombre a las cosas. El Frente Nacional, ni en su retórica ni en sus estrategias, ha roto con la continuidad histórica de la ultraderecha francesa. La pretendida restauración de una nación con una base moral y con políticas nacionalistas y xenófobas. El Frente Nacional, como otros partidos fascistas europeos, pretenden eliminar cualquier tipo de oposición — sea política, religiosa, sindicalista, etc. — y la sumisión de los grupos sociales que amenazan con romper ese imaginario de unidad nacional que proponen — a saber, migrantes y en este caso musulmanes.

George Sabine en su libro Historia de la teoría política y específicamente en el capítulo titulado «Fascismo y nacionalsocialismo» declara, sobre el fascismo y el nacionalsocialismo que

sus llamadas Filosofías eran mosaicos de viejos prejuicios, reunidos sin tener en cuenta la verdad ni la coherencia, para apelar no a propósitos comunes sino miedos y odios comunes.

El Frente Nacional, junto con otros partidos fascistas europeos — y ciertamente también Trump — promueven ese odio común contra comunidades específicas.

En 2010, Marine Le Pen dijo que la

progresiva islamización de nuestro país y el incremento en las demandas político-religiosas están poniendo en duda la supervivencia de nuestra civilización.

(Photo by Patrick Durand/Getty Images)

(Photo by Patrick Durand/Getty Images)

El miedo xenófobo es peligroso y violento. Otra persona xenófoba importante en la historia de la humanidad dijo algo muy parecido:

el fin supremo del nuevo movimiento es la nacionalización de las masas, la recuperación de nuestro instinto nacional de auto-preservación.

Esta persona fue Adolf Hitler. Parece que hay varios ejes de convergencia: la nacionalización de las masas, la supervivencia nacional y el llamar movimiento al desarrollo coyuntural de un partido — tal como lo ha hecho también Trump. El slogan del Frente Nacional es «Primero los franceses», no muy distinto al America first («Primero Estados Unidos») de Trump.

Marine Le Pen se dirigió a sus simpatizantes de campaña de la siguiente manera:

La apuesta en esta elección es si Francia puede seguir siendo una nación libre. La división ya no es entre la izquierda y la derecha, sino entre los patriotas y los globalistas.

El fascismo, pues, dice George Sabine en el mismo libro, es realmente «una concepción religiosa que concibe al hombre en una relación inminente con una ley superior, una voluntad objetiva, que trasciende al individuo particular o lo eleva la calidad de miembro consciente en una sociedad espiritual. Y es el estado, la nación, el que crea y encarna esta sociedad espiritual». El hablar sobre la supervivencia de la nación y el gran valor que tiene por encima de las personas ajenas a sus límites territoriales recuerdan la retórica de los partidos fascistas del pasado y define a los actuales.

El apoyo al Frente Nacional, sin embargo, no surge de la nada, sino que es un efecto de las políticas y las retóricas anti-islámicas, racistas y xenófobas que han tenido los partidos de «centro» en Francia, responsables, en gran medida, del incremento del voto por el Frente Nacional en los últimos 30 años.

Como consecuencia, el producto es Le Pen la candidata por el Frente Nacional para la presidencia francesa, quien ha aplaudido el Brexit y la elección de Donald Trump, y que pretende luchar contra dos totalitarismos del nuevo milenio: la globalización y el fundamentalismo islámico.

¿Qué podría pasar si gana?

(Photo by Thierry Chesnot/Getty Images)

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Economía

El consejero de Le Pen en materia económica, Bernard Monot, compartió con Bloomberg uno de los planes económicos para la posible administración de Le Pen:

  1. Le Pen convocará a una junta con la Unión Europea y solicitará el reemplazo del euro por monedas nacionales. Si la solicitud es negada, Francia igualmente reemplazaría este tipo de cambio por francos.
  2. Le Pen comandará el banco central de Francia, terminando así con la independencia de la institución frente al gobierno.
  3. Le Pen imprimirá «nuevos francos franceses» para financiar el gasto del gobierno.

Con estas medidas, el Frente Nacional minaría el sistema monetario de la Unión Europea porque Francia es la segunda economía más grande de la eurozona. Los mercados podrían detenerse, los costos de préstamos se elevarían muchísimo y los países pequeños con deudas serían incapaces de pagar. Además los bancos que resguardan activos en euros podrían estar en peligro.

Le Pen, respecto a este tema, ha dicho que no le molestaría que el euro permaneciera como un tipo de cambio en Francia, pero sólo bajo la condición de que fuese secundario y se sometiera al uso de los «nuevos francos franceses». Podría soportar una moneda nacional con el euro como una moneda común.

Monot, usando la misma retórica que Le Pen, dijo:

No creo que sea una catástrofe porque Francia es después de todo un gran país y la gente entenderá tarde o temprano que estamos trabajando como patriotas para restaurar la soberanía de Francia.

¿Desde cuando ser un gran país y el desde cuando el entendimiento de la gente en el actuar patriótico ha contravenido catástrofes económicas?

Política

(Photo by Jeff J Mitchell/Getty Images)

(Photo by Jeff J Mitchell/Getty Images)

“2016 fue el año en que el mundo anglosajón despertó. Estoy segura que 2017 será el año en que las personas de Europa continental despierten”. “Este será el año de la gente, el año de la liberación, el año de la primera patriótica”. Estas fueron las palabras de Marine Le Pen respecto al Brexit.

Le Pen ha dicho que haría renegociaciones con la Unión Europea para ver una soberanía francesa restaurada en Francia, apoyada con un referéndum, durante los primeros seis meses de su posible administración. La pregunta sería si Francia debe o no abandonar la Unión Europea aun cuando mantenga fuertes vínculos con ella. ¿La razón? Como ella misma ha dicho, quiere que las personas francesas

recuperen por lo menos su soberanía territorial para tener control sobre las fronteras, las cuales no pertenecen a ti [hacia la Unión Europea].

Aun cuando Francia fue uno de los miembros fundadores de la Unión Europea, los ciudadanos franceses se han desencantado con las políticas de libre mercado y de fronteras abiertas que se han impuesto en años recientes.

Así, el manifiesto del Frente Nacional propone una «reducción durante los siguientes cinco años de migración legal y de solicitantes de asilo», una revisión del libre movimiento de los ciudadanos de la Unión Europea, la «renegociación de la Convención Europea de Derechos Humanos» para reforzar las reglamentaciones para conceder la nacionalidad francesa.

Además de esto, el programa migratorio del Frente Nacional incluye controles fronterizos, la remoción del derecho a la nacionalidad francesa de niños nacidos en territorio francés de padres no franceses, la imposibilidad de la naturalización francesa de migrantes ilegales y la simplificación del proceso de deportación.

(Photo by Christopher Furlong/Getty Images)

(Photo by Christopher Furlong/Getty Images)

El programa de Le Pen para la elección contempla también retirase de la OTAN, haciendo eco de los comentarios de Trump sobre su obsolescencia y con miras a tener una política exterior más independiente, incluyendo «capacidad autónoma de Defensa en cualquier área».

Le Pen propone incrementar el gasto militar en Francia al 2% del PIB en el primer año y hasta el 3% para el final de su administración, además de la reinstalación forzosa del servicio militar de al menos tres meses y una renovación e incremento del arsenal de armas nucleares de Francia. Contempla también la renovación y modernización del armamento de las fuerzas policíacas y el reclutamiento de 15 mil nuevos policías. El principal objetivo del Frente Nacional respecto a este tema es recuperar el control en suburbios pobres y en zonas en las que la legislación estatal no penetra.

El otro ha sido un tema recurrente para la ultraderecha nacionalista, ulteriormente fascismo, desde el establecimiento de los estados nación. Hoy, las manifestaciones en contra de las «hordas» de migrantes no europeos pululan en ciudades del Occidente europeo. ¿Deberíamos comenzar a preocuparnos por el peligro que presenta en Frente Nacional? Le Pen dice que «estamos experimentado el fin de un mundo y el comienzo de otro, estamos experimentado el regreso de los estados nación». ¿Estamos experimentado, entonces, el rechazo al otro?

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