Así se repartieron los europeos África

El colonialismo en África

Hakuna Matata es, quizá, la frase más famosa del mundo en una lengua africana. se trata del suajili, lengua que se habla en África Oriental, especialmente en Tanzania y Kenia. Hakuna Matata puede traducirse como «no hay problema» o «no hay por qué preocuparse». Es irónico que la frase más famosa africana signifique «no hay por qué preocuparse» proviniendo de una región que hasta la fecha sólo ha conocido todo lo contrario: preocupaciones.

Las contradicciones sobre el mapa: África

Con la derrota de Napoleón Bonaparte, las potencias europeas convocaron el Congreso de Viena entre 1814 y 1815 para reestablecer las fronteras existentes antes de las guerras napoleónicas. El establecimiento de un equilibrio de poder entre las potencias europeas fue uno de los acuerdos más importantes del Congreso. Sin embargo, el modo de producción capitalista industrial estaba en ciernes, y una economía ilimitada que no puede dejar de crecer no conoce equilibrios de poder, sino expansión ilimitada. Si en Europa la expansión territorial estaba regulada, entonces la acumulación capitalista debía exportarse, la expansión debía ser hacia fuera del continente eurpeo. Fue así que comenzaron a establecerse comunidades europeas al interior de África.

David Livingstone, explorador escocés, se adentró al continente africano y llegó — no descubrió, porque claramente ya había pobladores en África y no solamente potenciales mercancías esclavas sin conciencia— al Río Zambeze en 1851 y a las Cataratas Victoria en 1855. Henry Stanley, explorador estadounidense, recibió entonces la orden en 1869 por parte James Gordon Benett, editor del diario New York Herald, de ir en busca de Livingstone, quien llevaba tres años incomunicado. Stanley encontró al escocés enfermo, aunque con fuerzas para explorar con él el lago Tanganica. Stanley continuó luego una expedición él solo hacia el Congo. En 1876, el rey Leopoldo II de Bélgica financió otra expedición de Stanley al Congo con el fin de apropiarse personalmente del territorio.

Así se repartieron África los europeos: La infame Conferencia de Berlín

Ante tal expansión de las potencias europeas colonizadoras en el continente, Otto von Bismark convocó en 1884 una Conferencia en el recién nacido Imperio Alemán. El objetivo era administrar la usurpación para regular las divisiones políticas de las incipientes colonias en África. A los vulgares repartos no fue invitado ni un representante de África. Quizá este haya sido el pastel más grande de la historia, partido y deglutido por avorazados capitales europeos desdeñando cualquier poblador del continente. Las consecuencias fueron muerte, explotación, pobreza y destrucción de todas las formas de vida. Las consecuencias de la ignominiosa decisión de repartir el mundo arbitrariamente aún se resienten.

Divisón política colonial de África después de la Conferencia de Berlín y antes del fin de la Primera Guerra Mundial
Divisón política colonial de África después de la Conferencia de Berlín y antes del fin de la Primera Guerra Mundial (Wikipedia/Creative Commons)

Divisón política colonial de África después de la Conferencia de Berlín y antes del fin de la Primera Guerra Mundial (Wikipedia/Creative Commons)

División política actual del continente africano

División política actual del continente africano

Namibia: una división hecha a capricho

Namibia (Wikipedia/Creative Commons)

Namibia (Wikipedia/Creative Commons)

La forma de Namibia es especialmente particular por una saliente extraña, increíblemente recta y artificial. Esa saliente al noreste del país se llama la Franja de Caprivi y está conformada por las regiones de Kavango del Este y Caprivi. La Franja tiene 450 kilómetros de extensión y en algunos puntos su anchura es de apenas 32 kilómetros.

Namibia

Namibia

Por su forma, resulta casi imposible que la formación de la frontera tenga razones naturales o claras razones de distribución demográfica.

Namibia aparece en la historia occidental durante el siglo XV, cuando navegantes portugueses establecieron puertos. Años después, los sirvientes de la corona inglesa y misionarios de la misma partia comenzaron a llegar a Namibia para también establecer puertos.

Sin embargo, no fue sino hasta la Conferencia de Berlín que el entonces Imperio Alemán adquirió África del Suroeste Alemán, nombre que a finales del siglo XIX recibió Namibia. Las resoluciones de la Conferencia otorgaron también al Imperio Alemán Togo, Camerún y África Oriental Alemana (hoy Tanzania, Ruanda y Burundi). La Franja de Caprivi, sin embargo, todavía no era parte de África del Suroeste Alemán.

Cinco años después de la Conferencia de Berlín, en 1890, Leo von Caprivi, (sucesor del Canciller Otto von Bismark) negoció con el Reino Unido el intercambio de tierras para obtener la Franja. El Imperio Alemán intercambió la Franja de Caprivi, como si fuera un juego de cartas, por la isla de Zanzibar — la cual fungió como centro de comercio de esclavos que abastecía a la Península Arábiga— y la isla de Heligoland en el Mar del Norte — la cual se convirtió en una base naval durante la Primera Guerra Mundial, por lo que la totalidad de la población civil fue evacuada a la parte continental — .

El interés del Imperio Alemán por la Franja fue simple: tener acceso al Río Zambeze para intentar unir por la vía fluvial las colonias alemanas del Oriente y del Occidente (lo que hoy es Namibia y Tanzania) y así poder tener acceso al Océano Índico desde el Oeste del continente africano. El plan del Imperio Alemán, sin embargo, no se pudo concretar porque el Río Zambeze se torna innavegable al llegar a las Cataratas Victoria, las más largas del mundo, que se encuentran a escasos 65 kilómetros del extremo oriental de la Franja.

(Photo by Eagle/Hulton Archive/Getty Images)

(Photo by Eagle/Hulton Archive/Getty Images)

Leo von Caprivi murió en 1899, pero la Franja en Namibia aún lleva su nombre. El testamento del excanciller en África dejó solamente conflictos en la región.

Los integrantes del pueblo Lozi son los princiaples habitantes de la región, al igual que en las regiones circundantes en Angola, Zambia y Botswana. El pueblo Lozi, como es de esperar, tiene poco o nada que ver con los otros habitantes de Namibia. En 1994, entonces, se formó el Ejército de Liberación de Caprivi que tiene como objetivo independizar la franja y crear un estado soberano. En 1999, el Ejército de Liberación de Caprivi lanzó un ataque sorpresa contra una base militar namibia, por lo cual el gobierno reaccionó de manera aplastante debilitando el movimiento y poniendo un fin a las constantes actividades guerrilleras.

Gambia, país enclavado en Senegal

Gambia (Wikipedia/Creative Commons)

Gambia (Wikipedia/Creative Commons)

El país más pequeño de África continental está rodeado completamente por Senegal y por el Océano Atlántico y está atravesado por el Río Gambia (¿podría tener otro nombre?).

Como en buena parte de África Occidental, desde el siglo XV los portugueses estaban presentes en la región por el comercio de esclavos. Aproximadamente cien años después, ya bien entrado el siglo XVI, los portugueses proclamaron propiedad sobre la región.

Gambia

Gambia

Para entonces, los exploradores y comerciantes de personas del Reino Unido comenzaron a viajar hacia el Río Gambia. En 1588 los mercaderes ingleses compraron a los portugueses los derechos exclusivos para comerciar entre el Río Senegal y el Río Gambia durante diez años. La vulgar contradicción, la compra de derechos exclusivos de mercado ensagrentado, fue renovada en 1598, 1618 y 1632.

Durante el siglo XVI, las costas de Senegal y Gambia fueron un campo de batalla para las compañías británicas, holandesas y francesas de comercio esclavo y de materias primas. El punto estratégico que estas potencias colonizadoras intentaban tomar era el conjunto de islas en la desembocadura del Río Gambia. El Reino Unido se hizo con el control de algunas de las islas deseadas, las cuales les proveían con el acceso necesario a los establecimientos mercantiles en Sierra Leona y Ghana.

Durante el siglo XIX, Francia comenzó a presionar a la corona inglesa al tomar el control de varias zonas continentales en Senegal y del Río Senegal al norte. Por lo tanto, el Reino Unido no tenía otra alternativa más que proteger sus islas y el cauce del Río Gambia.

Tres años después de la Conferencia de Berlín, en 1888, Gambia fue declarada un protectorado del Reino Unido para poder hacer un reclamo formal contra los territorios vecinos franceses. Un año después, Francia y el Reino Unido acordaron trazar las fronteras entre Gambia y Senegal seis millas al norte y seis millas al sur del Río Gambia. Hoy Gambia mide en sus puntos más anchos no más de 49 kilómetros. Los pobladores olvidados, otrora esclavizados y al momento explotados, de las regiones por las que las fronteras trazadas en palacios europeos cruzarían se enfrentaron y resistieron a la división abstracta de sus pueblos. Los barcos británicos bombardearon los caseríos del pueblo de Kansala y de otros pueblos para hacer que los oriundos rebeldes retrocedieran y abortaran sus planes de resistencia.

Aunque en el Reino Unido se abolió la esclavitud en 1870, en Gambia se abolió hasta 1906. La generación nacida sin esclavitud en el país fue a morir durante la Segunda Guerra Mundial en Burma por los Aliados. ¿Fueron alguna vez realmente aliados suyos, de sus padres o abuelos?

Gambia se independizó del Reino Unido en 1965. Hoy la industria de la prostitución masculina con turistas europeas mayores se ha fortalecido, como en Senegal. Aproximadamente tres millones de esclavos fueron arrancados de la zona que circunda el Río Gambia.

Angola: el país dividido

Angola (Wikipedia/Creative Commons)

Angola (Wikipedia/Creative Commons)

Angola es un país que tiene un exclave, una parte de un país separada físicamente de la parte principal de éste. Los exclaves en el mundo no son tan extraños como parecen. Se pueden encontrar enclaves y exclaves en todos los continentes. Sin embargo, el exclave de Angola permite que la República Democráctica del Congo tenga una salida al mar. ¿Por qué existe ese pedazo de Angola al norte?

Angola

Angola

El exclave se llama Cabinda y se encuentra al norte de la desembocadura el Río Congo. A partir del siglo XV, tratantes de esclavos y misioneros, en su mayoría portugueses, ingleses y neerlandeses, establecieron en Cabinda centros de trata de personas y fábricas de aceite de palma. Al haber varios grupos colonizadores europeos en la zona, Portugal decidió declarar Cabinda como protectorado suyo en febrero de 1885, días antes de que se concretaran los acuerdos coloniales de la Conferencia de Berlín. Portugal sustentó la propiedad de Cabinda con el Tratado de Simulambuco, el cual es una supuesta petición de los gobernantes de Cabinda para formar parte de Portugal en la modalidad de protectorado.

Acordadas las nuevas fronteras en África por las personas que no vivían ahí ni que la habían visitado en 1885, Potugal cedió a Leopoldo II de Bélgica — propietario privado de un enorme jardín tropical llamado Estado Libre del Congo y genocida y férreo exclavista de sus pobladores originarios hasta su muerte en 1908— una salida al mar a cambio de territorios en la parte principal de Angola.

Cuarenta años después, a mediados de la década de 1920, se establecieron las fronteras de Angola y Cabinda comenzó a administrarse como parte de la colonia portuguesa de Angola, la cual se independizó hasta 1975.

Como en el caso de Namibia, la población de Cabinda tiene poco o nada que ver con la población de la parte principal de Angola. Es natural, entonces, que haya intentos de autodeterminación. La población de Cabinda pertenece al pueblo Bakongo que también existe en la República Democrática del Congo y al norte de Angola.

Cabinda es un exclave muy importante en el sector agrícola y maderero; además, es riquísimo en petróleo. Se descubrieron enormes reservas de petróleo en 1967.

MPLA
MPLA. (Photo by Keystone Features/Getty Images)

(Photo by Keystone Features/Getty Images)

Dadas estan condiciones no es extraño que haya habido un movimiento separatista en Cabinda, el Frente para la Liberación del Enclave de Cabina formado en 1960 por el Movimiento para la Liberación del Enclave de Cabinda (MLEC) y por el grupo Alliama (Alianza de los Mayombe) que representa a una minoría Mayombe. En 1975, año de la independencia de Angola, el líder del MLEC, Ranque Franque declaró la independencia de la República de Cabinda. El cleptócrata y partícipe del asesinato de Patrice Lumumba, Mobutu Sese Seko — quien se llamaba a sí mismo «el guerrero todopoderoso que, debido a su resistencia y voluntad inflexible, va a ir de conquista en conquista, dejando el fuego a su paso»— apoyó un referendo en Cabinda que decidiera la independencia del exclave. Además, Sudáfrica intentó tomar Angola inmediatamente después de declarada la independencia. Luego de la declaración de independencia y ante el peligro que representaba el interés de Mobutu Sese Seko, Cabinda fue tomada por las fuerzas armadas del Movimiento Popular para la Liberación de Angola — grupo marxista-leninista— , las cuales fueron apoyadas por tropas cubanas, las cuales duplicaron en fuerza, número y experiencia a las tropas del Movimiento Popular. La intención del Movimiento Popular era defender las reservas petroleras.

La guerra de guerrillas continuó durante la década de 1970 y la de 1980. Fue en 2006 que se firmó un cese al fuego que obligó a Cabinda a permancer como parte de Angola.

La riqueza petrolera de Angola es tanta que en 2015 Luanda, la capital, fue declarada la ciudad más cara del mundo para inversionistas extranjeros.

La salida al mar y el pedículo de la República Democrática del Congo

República Democrática del Congo
República Democrática del Congo (Wikipedia/Creative Commons)

República Democrática del Congo (Wikipedia/Creative Commons)

La República Democráctica del Congo tiene dos extrañas salientes, una que le da un acceso al Océano Atlántico y otra que entra en Zambia. La primera brinda al país una salida al mar de casi 60 kilómetros y la otra es una saliente de 200 kilómetros de largo y de 70 a 100 kilómetros de anchura.

República Democrática del Congo

República Democrática del Congo

Para las potencias colonizadoras europeas que traficaban con personas en África y con materias primas, las salidas al mar eran de extrema importancia para exportar las mercancías materiales y humanas del continente del que nació el homo sapiens hasta los mercados capitalistas europeos que lucraban (y aún ahora) con todo lo que es posible. La salida al mar de la República Democrática del Congo fue una consecuencia de las negociaciones entre Leopoldo II de Bélgica y la administración colonial portuguesa de Angola.

Cuando el Estado Libre del Congo (Estado «Libre» del Congo) era jardín tropical del rey Leopoldo II y Zambia, llamada en ese entonces Rodesia del Norte, pertenecía al Reino Unido, ambas partes no podían acordar las fronteras. De tal indecisión de europeos en Europa surgió sobre el mapa político del planeta Tierra el pendículo del Congo en África dividiendo pueblos africanos. ¿Lógica? Ausente.

Zambia

Zambia

El territorio del sur de la República Democrática del Congo se llama Katanga, una importantísima región minera de cobalto, cobre, estaño, radio, urano, diamates y coltán. No es casualidad que el pendículo del Congo se encuentre en Katanga.

El problema entre la corona belga y la británica era definir los límites territoriales, ya que no había ríos que se cruzaran o alguna otra marca geográfica que determinara una clara diferencia.

Los ingleses pretendían extender la frontera por el Río Luapula (parte nororiental de la saliente) y continuar delimitando los límites para quedarse con lo que hoy es el pedículo del Congo. Sin embargo, para Leopoldo II esa decisión no era juego de niños. Él quería tener acceso a los pantanos de Bangweulu que albergan una gran cantidad de fauna silvestre. Siguiendo sus instintos para alargar su jardín tropical, Leopoldo II intercambió algunos territorios con la corona inglesa en el Congo, Sudán y Ugada a cambio de partes en Katanga. La pregunta era hasta dónde debía extenderse el pedículo.

Al no poder ponerse de acuerdo, las coronas en disputa pidieron a otra corona no africana que fungiera como juez en la querella: el entonces rey de Italia, Humberto I. El nacido en Turín, el monarca italiano, decidió que la mejor manera de ser un moderador justo respecto a tierras lejanas era trazar una línea de norte a sur desde el delta del Río Luapula en los pantanos de Bangweulu y luego unos 100 kilómetros hacia el sur.

El mapa político de África está totalmente determinado por las administraciones coloniales. La colonización, además de tener una repercusión económica desastroza para las personas locales, trazó líneas imaginarias en el mundo que se tornaron tan concretas que dividieron pueblos ecosistemas. Los ejemplos anteriores, por desgracia, son una simple y escueta aproximación a las consecuencias aún vigentes de un colonialismo destructor.

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