Narcos famosos apadrinan escuela en Culiacán

Vecinos de una colonia pobre erigieron este lugar, con el tiempo comenzó a recibir apoyos

Cuando de ayuda se trata, todo se mezcla, en Sinaloa, un centro de apoyo escolar comunitario, sin registro en la SEP, creado por la ciudadanía, recibe donaciones de una familia de narcotraficantes y ahora también de las autoridades estatales.

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“Estamos en una colonia que está al lado del relleno sanitario, son más de 400 familias. El 70 por ciento de las familias trabajan en la pepena, en la basura”, Esmeralda Quiñones. habitante Ampliación Bicentenario Culiacán, Sinaloa

En la colonia Ampliación Bicentenario, una de las zonas más marginadas en Culiacán, Sinaloa, decenas de niños dejaron de estudiar por la pandemia. No tienen computadoras, tampoco tabletas, ni televisión para continuar aprendiendo a distancia.

Para evitar que abandonen sus estudios y caigan en las drogas o se sumen a las filas del crimen organizado, Esmeralda Quiñones y sus hermanas crearon en este terreno a un costado del basurero, un centro de apoyo escolar comunitario.

“Aquí estamos en la escuelita temporal, pues muchos niños no podían acceder a la educación y mucho menos a internet. Es muy triste porque de hecho hay niños de 13 a 14 años que ya están en las drogas”, comentó Quiñones.

Llegaron más de 100 niños, por la cantidad de estudiantes, las hermanas Quiñones pidieron ayuda vía redes sociales para comprar computadoras y televisores; como respuesta recibieron apoyo de un cártel, de una organización civil y del gobierno estatal.

“La familia Guzmán Loera nos donó cinco tabletas, cuatro pantallas, impresora, uniformes y zapatos para 45 niños, libretas. Además donó el baño, las mesas, sillas y siguen pagando el internet”, informó Esmeralda.

Después se sumó el “banco de alimentos” una organización civil que les regala el 80 por ciento de la comida que les dan a los niños, y por último, la Secretaria de Educación de Sinaloa.

“Les hemos habilitado un tejaban, mandamos material didáctico, libretas, lápices, colores, apoyos alimenticios. No hay una relación laboral con ellos, hay una relación de generosidad de apoyo para que esos niños sean atendidos”, dio a conocer César Quevedo, Subsecretario Secretaría Educación Pública y Cultura Sinaloa.

“La ayuda, se oye feo pero se recibe de quien sea, que lo más importante son los niños. El gobierno se limita en ciertas cosas porque somos una escuela irregular, las intenciones la tienen pero no se puede, porque tengo que ser una escuela para que me puedan apoyar”, prosiguió Esmeralda Quiñones.

La autoridad asegura que el caso de este centro comunitario, sin registro de la SEP, es único.

“La tarea de la escuela es formar ciudadanía, y se puede malinterpretar, bueno me habla de ciudadanía cuando estás permitiendo que haya apoyos de fuentes no muy transparentes, por llamarlos así, y no es que nosotros no lo permitamos”, agregó el funcionario.

No sólo las autoridades han sido criticadas, en redes sociales, a las hermanas Quiñones las acusan de limpiar la imagen de la familia de Guzmán Loera, acusada de varios delitos de alto impacto.

“Mucha gente nos juzgo, no miraron lo que en realidad esto era, se enfocaron en los hijos de Joaquín Guzmán Loera. Dijeron que los narcos están creando soldados para el mismo narco, y yo no lo veo así, yo considero que es al contrario, los quitan del mal camino”, aseguró Esmeralda Quiñones.

Las autoridades de Sinaloa analizan construir otra escuela y un centro cultural en la colonia Ampliación Bicentenario para que, una vez terminada la pandemia, sea el estado quien se encargue de la educación de los niños.

“No estamos compitiendo por quien toma la hegemonía y el control. Yo diría nadie pasa de ciclo escolar si no está sujeto a los protocolos de evaluación de sus aprendizajes, y esa es la esencia de la escuela y ese es el control y el rector se llama estado”, finalizó César Quevedo.

Con información de Marco Antonio Coronel y Adrián Tinoco

DMGS