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Un cirujano y su novia, acusados de ser violadores seriales, podrían evadir la justicia por motivos políticos

La pareja presuntamente seducía a sus víctimas, las drogaban con GHB y abusaban de ellas mientras grababan sus actos
Noticieros Televisa FUENTE: noticieros televisa DESDE: CDMX, México
Grant Robicheaux, izquierda, y Cerissa Riley (Newport Beach Police Department via AP, File)

Una pareja que fue acusada de drogar, secuestrar y abusar sexualmente de varias mujeres, ha logrado que el fiscal retire los cargos en su contra. Sin embargo, el juez aún no está dispuesto a desechar el caso.

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Grant Robicheaux y su novia, Cerissa Riley, fueron detenidos en septiembre de 2018 y desde entonces, sus vidas han sido como “una mala pesadilla”, explicó el doctor Robicheaux en una entrevista con Good Morning America. “Aún no puedo creer que esto nos pasó a nosotros”.

Lo mismo podría decirse de las presuntas víctimas, desconcertadas ante la decisión del nuevo fiscal en el condado de Orange. “Mi cliente cree en su corazón que fue víctima de agresión sexual“, dijo Michael Fell, abogado de una de las mujeres. “Ella no lo duda en absoluto.”

Robicheaux, de 38 años de edad, es un cirujano ortopédico de Newport Beach, California, que brincó a la fama de la televisión reality en 2014 por su aparición en un programa de nombre Online Dating Rituals of the American Male.

El cirujano y su pareja, Cerissa Riley, de 31 años, describían su vida romántica como swingers, un estilo de vida que se distingue por el intercambio habitual de parejas.

Pero sus víctimas alegan que su participación en las actividades sexuales de los acusados nunca fue consensuada. Una de las acusadoras, una mujer de Ohio que tenía alrededor de 30 años cuando conoció a Robicheaux y Riley, dijo que fue invitada a una fiesta de Halloween en Newport Beach en octubre de 2016.

En la fiesta, la pareja deslizó GHB en su bebida (un tipo de droga conocida por la policía como una ‘droga de violador’) lo que la hizo desmayarse. Horas después, la joven se despertó mientras estaba siendo agredida sexualmente, alegaron los fiscales.

Dos mujeres, en casos separados, fueron las que presentaron la denuncia en 2016, misma que llevó a la detención de la pareja, dos años después. Tras la imputación, cinco mujeres más se sumaron a la parte acusatoria, para darle a la fiscalía un total de siete acusadoras.

En la primera audiencia, Tony Rackauckas -el entonces fiscal de distrito- señaló que la pareja se apoyaba en su celebridad, su buena imagen y reputación para seducir a su presa; luego le ponían alguna droga a la bebida de la víctima, lo que resultaba en la pérdida de conciencia.

Las autoridades locales catearon la propiedad de la pareja y confiscaron drogas como cocaína, éxtasis y GHB, así como miles de videos, evidencia de que Robicheaux y Riley grababan los abusos que cometían. Eran tantos los videos que el fiscal Rackauckas estimaba que el número de víctimas podría ser de cientos de mujeres.

A causa del perfil de los presuntos violadores seriales, el caso acaparó la atención de los medios, aunque éste terminó por mancharse ya que el señor Rackauckas estaba en medio de una aguerrida campaña de reelección.

Su rival político y actual fiscal del condado Orange, Todd Spitzer, acusó al señor Rackauckas de explotar la popularidad del caso y prolongar la presentación de los cargos por motivos políticos.

 

Rackauckas perdió la elección por la fiscalía de distrito y el señor Spitzer atrajo el caso del cirujano y su novia. “Yo no fui el creador de esta situación, pero es mi responsabilidad arreglarlo,” dijo el flamante fiscal.

El señor Spitzer designó a dos fiscales para que revisaran la carpeta de investigación, lo que llevó a la decisión de retirar los cargos.

“No hay una sola evidencia, video o foto que muestre que una mujer inconsciente o incapacitada sea agredida sexualmente,” dijo Spitzer.

El abogado del doctor Robicheaux notificó a su cliente de que él y su novia ya estaban fuera de peligro, y que solo debían acudir a la corte por última vez para que el juez desechara el caso, como si fuera un mero trámite.

Para sorpresa de todos los presentes, el viernes pasado, el juez Gregory Jones, dijo que no estaba dispuesto a desechar la acusación, alegando que “la política ha infectado este caso. Mezclar la política con el enjuiciamiento te da un cóctel tóxico”.

El juez deliberó que necesita más tiempo para que cada una de las partes presente más hechos.

Con información de CNN y Los Angeles Times.