Arne y Kumamoto: dos maneras de ir contra la vieja política mexicana

Iniciativa de Pedro Kumamoto #sinvotonohaydinero reduce dinero a partidos

'Si quieres mi dinero, primero tienes que ganarte mi voto', señala Kumamoto. (Twitter: @EquipoDeKuma)

Jitomatazos y pañalazos por un lado y una iniciativa para quitarle dinero a los partidos políticos por el otro. Ambas fueron expresiones que se dieron este año en contra de los partidos políticos mexicanos tradicionales. La primera fue hecha por Arne aus den Ruthen, el ex city manager de la delegación Miguel Hidalgo famoso por exhibir a la ciudadanía “gandalla” a través de su cuenta de Periscope, la segunda fue de Pedro Kumamoto, el diputado independiente del estado de Jalisco. Pero ¿Cómo fueron y cómo afectarán a la política tradicional amabas expresiones?

Los Jitomatazos

El 18 de enero, el excity manager de la delegación Miguel Hidalgo, Arne Aus den Ruthen junto con una brigada de 20 personas, lanzaron jitomates podridos al diputado priista César Camacho afuera del Palacio de Minería. ¿La razón? Pedirle al diputado que devolviera su bono navideño.

Arne asegura que utiliza el “jitomatazo” como una manera de repudio de la sociedad hacia quienes abusan de su responsabilidad, en este caso, para asignarse bonos navideños.

El senador panista Ernesto Cordero calificó al #JitomatazoMX como una agresión. Así mismo lo hizo el legislador Roberto Gil. Pero Arne se defendió diciendo que el ataque fue un acto de repudio e incluso dijo que en Internet enseñaría a la ciudadanía a lanzar verduras a los diputados sin causarles lesiones.

Además, apeló al carácter histórico de los jitomatazos para expresar repudio, tanto en Roma como en las carpas mexicanas.

Ante la agresión, César Camacho interpuso una denuncia. Camacho aseguró que la agresión no fue grave, pero que este tipo de acciones las realiza Arne para “erigirse como un vengador” aunque lo único que hace es “echarle paja al fuego”.

Por otro lado, Arne se presentó ante el Juzgado Cívico CUH-2 y se confesó culpable de los jitomatazos y de pedir que devolviera el bono navideño, aunque no sucedió nada pues tenía que presentarse también la parte acusadora.

Después, en la cuenta @JitomatazoMX se preguntó a los usuarios quién debería recibir el siguiente jitomatazo, la respuesta fue clara: la diputada Carmen Salinas. La diputada aseguró que dicho ataque podría incluso matarla y que ella podría renunciar a su bono ya que “gana más como actriz que como diputada”.

De Jitomatazos a Pañalazos

El 2 de febrero, Arne decidió abandonar el recurso histórico del jitomatazo y recurrió a los “pañalazos”. Esta vez el objetivo fue la sede nacional del Partido Revolucionario Institucional.
El acto fue transmitido por su Periscope con el título “a los amos de la corrupción y el mal gobierno”:

El Comité Ejecutivo Nacional del PRI interpuso una denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia capitalina contra Arne por los delitos de pandillerismo y asociación delictuosa.

El PRI declaró:

“En el Revolucionario Institucional no aceptamos la violencia, en cualquiera de sus formas, como protesta social”

Arne aseguró que sólo estaba devolviendo un poco de lo que el PRI le había dado a los mexicanos.

El exhibicionismo como arma

Arne ha utilizado la exhibición pública como arma, desde que era funcionario exhibía a los ciudadanos “gandallas”. Claro que la pregunta queda: ¿un funcionario debe exhibir a los infractores o garantizar que con su labor evite que haya infracciones?.

Ahora, Arne utiliza la exhibición como una manera de protestar contra los políticos, aunque, se abre una nueva pregunta: ¿trascenderá su protesta o quedará en sólo un momento en las redes?, es decir, ¿con esto evitaremos que en el futuro los diputados no tengan bono navideño?, ¿es una protesta que tiene objetivos claros o sólo es una manera de ponerle un rostro a la rabieta que muchos ciudadanos han querido dar (exhibir, gritar, agredir, ensuciar…)?

#SinVotoNoHayDinero: Quitarle el dinero a los partidos

Por otro lado, está la protesta del diputado independiente de Jalisco, Pedro Kumamoto, llamada: #SinVotoNoHayDinero. Con ella, busca modificar los artículos 41 de la Constitución y 51 de la Ley General de Partidos, que especifican la fórmula para calcular el financiamiento que los partidos reciben anualmente.

Actualmente, para calcular el dinero que reciben, se multiplica el total de ciudadanos en el padrón electoral por 47.47 pesos, que representa el 65 % del valor de lo que anteriormente era el salario mínimo.

Con este esquema, los 9 partidos nacionales recibieron, este año, tres mil 940 millones de pesos.

De estos recursos, el 70% se repartió de acuerdo al porcentaje de votos que obtuvieron en la elección pasada, mientras que el 30% restante fue repartido de manera equitativa.

Kumamoto quiere seguir utilizando los 47.47 pesos pero esta vez multiplicándolo por la votación emitida en 2015 en la que sólo votaron 38 millones de mexicanos. Los votos son muchos menos de los que están inscritos en el padrón, esto significa que si los partidos no convencen al electorado para que voten por ellos, cada voto perdido se convertirá en dinero perdido.

Bajo este esquema, el presupuesto de este año seria mil 874 millones de pesos, es decir, dos mil 200 millones de pesos menos que los que se les está dando actualmente.

Kumamoto dijo que con esto el ciudadano le dice al político:

“Si quieres mi dinero, primero tienes que ganarte mi voto”

Kumamoto, junto con su homólogo federal el diputado independiente Manuel Clouhtier, presentaron la iniciativa ante la Cámara de Diputados para que los legisladores atendieran el llamado de los ciudadanos para reducir los ingresos de los partidos políticos.

Dos estilos diferentes de atacar a los partidos tradicionales

Minetras Arne va al ataque directo (físico), Kumamoto hace un ataque a los bolsillos de los partidos. La pregunta es ¿cuál de ambas estrategias logrará una transformación real en la manera en que funcionan estas instituciones políticas?

 

@Filosofastrillo

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