Trump, su asesora y el esposo de ésta, el ‘triángulo diabólico’

Donald Trump y Kellyanne Conway. (AP, archivo)

Que la principal asesora de Donald Trump lo defienda de los ataques de un abogado no sería noticia si no fuera porque el abogado es esposo de la asesora trumpista y ésta defiende al presidente de los ataques de su marido.

Kellyanne es una mujer maravillosa y yo a él le digo el señor de Kellyanne. El hecho es que le hace un flaquísimo favor a una esposa y familia. Es una mujer maravillosa”, ha dicho Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Le llaman el triángulo diabólico y ha cautivado a la opinión publica casi desde que empezó la administración.

Kellyanne y George Conway están casados desde hace 18 años. Tienen 4 hijos. Ella era estratega y encuestadora, él es un renombrado abogado. Ambos republicanos. Vivían en uno de los edificios de Trump en Manhattan y en 2001, George presentó a Trump a su esposa Kellyanne, quien a la postre se convertiría en la primera mujer en encabezar una campaña exitosa a la presidencia, la de Trump.

Ésta es la escena de la victoria de Trump. Aquella noche electoral de noviembre 2016, en la que George Conway lloró, emocionado, por el triunfo de su amigo Donald y el logro de su esposa. Ahora, dice, llora porque Trump es presidente, pero por otras razones: Está loco y tiene un arsenal nuclear.

En mayo de 2017, luego de rechazar una oferta para trabajar en el Departamento de Justicia, George se sumó a las filas de los republicanos críticos de Trump y encontró en Twitter su principal canal de expresión. Desde ese momento, no ha parado. Sus impulsos lo llevaron de unos cuantos miles a 90 mil seguidores. Hoy tiene casi medio millón. Es el bully político número dos del país. El único que sabe cómo agitar, ridiculizar y provocar a Trump y se ejercita constantemente.

Trastorno de personalidad narcisista, patrón persistente de grandiosidad, en fantasía o conducta, necesidad de que lo admiren”, así tuitea George la descripción del narcisismo y del trastorno antisocial, en clara alusión al presidente.

“George Conway, conocido como el señor de Kelyanne Conway, está muy celoso del éxito de su esposa, y enojado de que no le dimos el trabajo que quería. Es un perdedor y un marido del infierno”, responde Trump

Kellyanne y George Conway. (AP, archivo)

“Lo dejó varios meses en paz por respeto a mí”, dice Kellyanne sobre la reacción de Trump, pero no se puede esperar que no responda cuando alguien lo acusa de tener un desorden mental, sentencia la asesora contra su marido.

Tu. Estás. Loco”, tuitea George Conway a Trump, en tres palabras separadas por puntos.

Es un lunático. De eso no cabe duda”, responde el presidente y añade: “Yo pienso que le está haciendo un flaquísimo favor a una mujer maravillosa”.

George está loco o celoso de su esposa. Viven juntos, pero duermen separados. ¿Por qué no se habrán divorciado ya? ¿Será todo un montaje? Un complot entre los esposos, un complot con el presidente para servirle de poste o un complot con los demócratas.

El hecho es que estos tres son la comidilla política infalible, un murmullo mucho más duradero, que las provocaciones de alguno de ellos.

Kellyanne Conway y Donald Trump. (AP, archivo)

Con información de Ariel Moutsatsos, Noticieros Televisa

AAE