Peregrinos cantan las mañanitas a San Judas Tadeo en CDMX

Peregrinos en el templo de San Hipolito acuden a venerar a san Judas Tadeo (Twitter: @sanhipolitomx)

Como cada año se llevó a cabo la fiesta patronal de San Judas Tadeo, en la Ciudad de México.

La iglesia de San Hipólito fue, como es tradición, la más concurrida la noche de este sábado y madrugada de domingo.

Fiesta patronal de san Judas Tadeo, en la Ciudad de México (Getty Images)

En punto de las 12:00 de la noche se escucharon las mañanitas dentro de la iglesia.

Después vino la ceremonia religiosa. Cómo desde hace muchos años vinieron peregrinos de todas partes de la república.

Bendito sea Dios un año más (…) Cinco años de visitar y estamos aquí. A agradecer y pedir nos de vida para llegar un año más”, comentó Claudia Villaseñor, peregrino.

Algunos de ellos con el atuendo del santo de las causas “imposibles” o cargando grandes imágenes.

Venimos de la colonia Vicente Guerrero y aproximadamente pesa unos 10 kilos. Se va tomando cada familia a agradecer o a pedir un favor especial”, aseguró Antonio González, peregrino.

¿Por qué San Judas Tadeo es el santo de las causas perdidas?

A lo largo de los siglos, la tradición católica ha sido enriquecida por las aportaciones de una miríada de personajes. Solo por mencionar unos cuantos, Pablo de Tarso se empeñó en difundir las enseñanzas de Cristo entre los pueblos gentiles, fundando la doctrina católica y trazando una línea divisoria con la fe judía; Agustín de Hipona es reconocido como uno de los máximos pensadores de la Iglesia y uno de los primeros filósofos en cuestionarse sobre las bases del cristianismo; Francisco de Asís fundó la Orden Franciscana y puso el ejemplo de cómo vivir bajo estricto apego a las Evangelios. Por sus logros en vida, dichas figuras históricas fueron canonizadas por las autoridades eclesiásticas y se les venera como santos.

¿Pero qué hay de aquellas figuras divinas de las que muy poco se sabe, a partir de los registros neotestamentarios? Varios de los apóstoles gozan de la distinción de ser los primeros discípulos de Jesús, pero el resto de sus vidas es un misterio. Es por esto que el caso de Judas Tadeo nos presenta el siguiente dilema:

¿Cómo es que un apóstol que tiene una participación mínima y confusa en los Evangelios logra ascender en tiempos recientes para figurar entre los santos más venerados del México actual?

Esta polémica cede a una nueva interrogante: ¿Qué determina la devoción a un santo? ¿Tienen más peso sus logros históricos o su influencia póstuma, es decir, su capacidad de protección espiritual, de acompañar a los difuntos, o ya de plano, de hacer milagros?

https://twitter.com/sanhipolitomx/status/1056426692275712000

Para los miles de feligreses que peregrinan al Templo de San Hipólito y Casiano el 28 de octubre (y los días 28 de cada mes), la respuesta está escrita en sus rostros. ‘San Juditas’ tiene poderes, y su reputación se ha propagado entre las vertientes más diversas (aunque poco ha contribuido la propia Iglesia a difundir su culto).

¿A qué se debe la popularidad de San Judas Tadeo, el llamado santo de las causas perdidas? Toda explicación racional de un fenómeno religioso parece ser un ejercicio inservible, pero hay algunas lecciones que incluso los no-creyentes pueden rescatar de esta indagación.

¿QUIÉN FUE JUDAS TADEO?

Judas (no el Iscariote) le dijo: -¿Por qué Señor, estás dispuesto a manifestarte a nosotros, y no al mundo?” Juan 14:22.

Ante la presuposición de que la Epístola de Judas fue escrita por otro autor del mismo nombre, el versículo citado arriba representa la única participación activa de Tadeo en los Evangelios. Básicamente, San Judas es como un extra que tiene dos líneas de diálogo en una serie televisiva de diez temporadas. Juan incluso se ve obligado a agregar una aclaración entre paréntesis para que el intérprete no lo confunda con su infame tocayo.

La realidad es que nadie tiene muy claro quién fue Judas Tadeo, ni sus devotos, ni los exégetas. Vaya, ni siquiera los evangelistas parecen estar seguros de aquel personaje que siempre anda postrado en el fondo, como un miembro de la audiencia en una obra, siempre callado, a veces atento.

Para mucha gente ajena al fenómeno de San Judas, Tadeo es el mismo discípulo que traicionó a Jesús tras el episodio de la última cena. Si fuera cierto, este detalle encajaría en la narrativa morbosa de un santo apócrifo y su devoción entre los partícipes de la delincuencia. De hecho, una pregunta que a menudo surge en Google es si Tadeo e Iscariote son la misma persona. Pero no, los estudiosos de la Biblia tienen la certeza de que son personajes distintos.

El nombre de Judas es bastante ordinario en la comunidad judía (en hebreo, Judas significa “alabanzas sean dadas a Dios”), por lo que los evangelistas tuvieron que distinguir a Tadeo de Iscariote de otra forma. Para Mateo y Marcos, es simplemente ‘Tadeo’ o ‘Lebeo’ y para Lucas es ‘Judas de Santiago’. Juan es el menos elegante de todos al identificarlo como ‘Judas (no el Iscariote)’. El léxico popular lo tiene etiquetado como “Judas el Apóstol”.

Con información de Guillermo Segura

HVI