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Por COVID-19, veteranos celebran a la distancia conmemoración de la Batalla de Normandía

La celebración que congrega a miles cada año, en esta ocasión pasó prácticamente desapercibida en Francia
Los festejos por la Batalla de Normandía fueron muy discretos este año (Getty Images)

Al amanecer del sábado, Charles Shay se paró solo, sin ningún otro veterano, en la misma playa a la que llegó hace 76 años en una de las batallas más épicas de la historia militar, conocida como el Día D, que cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial.

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El año pasado, decenas de miles de personas se acercaron a las playas de Normandía, en el norte de Francia, para vitorear al decadente número de veteranos y celebrar los tres cuartos de siglo de la liberación de la opresión nazi. Pero esta vez, las cuarentenas por el coronavirus convirtieron la conmemoración en una de las más fantasmales hasta la fecha.

“Ahora estoy muy triste”, lamentó Shay, que era un médico del ejército estadounidense de 19 años cuando desembarcó en la playa Omaha barro un horrible fuego de ametralladoras y bombas.

“Por culpa del virus, nadie puede estar aquí. Me gustaría ver a más de nosotros aquí”, dijo.

Normalmente, Shay, de 95 años, se reuniría con otros sobrevivientes de la batalla de 1944 y celebraría tanto con lugareños como con dirigentes, no muy lejos de su casa, ubicada cerca de las playas que definieron su vida.

“Este año, soy uno de los pocos que probablemente esté aquí”, afirmó añadiendo que los otros veteranos estadounidenses no pudieron volar por la pandemia.

Cuando la luna llena desapareció y el sol salió al otro lado del Canal de La Mancha, no se oyó el habitual rumor de las columnas de jeeps y camiones antiguos, y las carreteras seguían desiertas.

Pese a todo, los franceses no dejaron que la jornada pasase desapercibida, como su apego a los 160 mil soldados de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y otros países que derramaron su sangre para liberar las playas, que los condujo a la victoria total final sobre el nazismo casi un año más tarde.

“Es un 6 de junio como ningún otro”, dijo Philippe Laillier, alcalde de Saint-Laurent-Sur-Mer, quien celebró un pequeño acto en torno al monumento de la playa de Omaha.

“Pero aún así teníamos que hacer algo. Teníamos que conmemorarlo”.

Con información de AP

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