Dice el Papa Francisco que su pontificado será breve

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am marzo 14 th, 2015

CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 13, 2015.- Este 13 de marzo se cumplen dos años de la elección del Papa Francisco como máximo líder de la Iglesia Católica.   En la entrevista exclusiva que concedió el Papa a Noticieros Televisa con Valentina Alazraki, asegura que su pontificado será corto, de cinco años, de los que han pasado dos, pero afirma que no piensa en la renuncia.   Yo tengo la sensación que mi Pontificado va a ser breve. Cuatro o cinco años. No sé, o dos, tres. Bueno dos ya pasaron. Es como una sensación un poco vaga, afirma.   Habla de la reforma que ha emprendido a la Curia, que califica de la última de las Cortes en Europa y afirma que prefiere que sus colaboradores le digan las cosas de frente. Asegura que siempre apuesta a la parte buena de la gente, porque todos tenemos más cosas buenas que malas.   Se refiere a los abusos de Marcial Maciel, a quien califica de un gran enfermo y reconoce que sí pudo haber algún encubrimiento en El Vaticano.   El Papa Francisco afirmó que seguirá hablando como lo ha hecho hasta ahora, como un párroco:   Me gusta hablar así. Siempre he sido así. Siempre, por ahí es un defecto, pero la gente me entiende, afirmó el Papa Francisco.   LA CONVERSACIÓN   A continuación presentamos la segunda parte de la entrevista exclusiva que el Papa Francisco concedió a Noticieros Televisa:   VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, hay algo que nos preocupa un poco. Porque ha habido varias ocasiones en los vuelos, que es donde nosotros tenemos la oportunidad de hablar con usted, que usted dice: Bueno, en dos o tres años vuelvo a la Casa del Padre; luego viene alguien que está organizando una feria, un congreso, de aquí a cinco años, a diez y usted dice: Bueno, le deseo lo mejor, pero yo no estará ahí. Cosas por el estilo. ¿Por qué tenemos la sensación de que usted, por un lado es como si tuviera prisa en su forma de actuar? Por otro: ¿por qué como que parecería como que viera su Pontificado a breve plazo? Su edad,  es su edad, pero quiero decir que con lo largo que se vive hoy, son pocos años, en realidad, no es relativo. ¿Por qué tiene esa sensación? ¿Por qué de repente nos dice estas cosas?   PAPA FRANCISCO:   Yo tengo la sensación que mi Pontificado va a ser breve. Cuatro o cinco años. No sé, o dos, tres. Bueno dos ya pasaron. Es como una sensación un poco vaga. Le digo, capaz que no. Por ahí es como la psicología del que juega y entonces cree que va a perder para no desilusionarse después. Si gana está contento ¿no? No sé qué es. Pero tengo la sensación que el Señor me pone para una cosa breve, nomás… Pero es una sensación. Por eso tengo siempre la posibilidad abierta ¿no?   VALENTINA ALAZRAKI: Y usted nos ha dicho también que seguiría el ejemplo del Papa Benedicto, en caso de que se diera cuenta de que no Eso cambia un poco la idea del Papado. Porque estábamos acostumbrados, antes de la época moderna quiero decir, para nosotros el Papa era una Institución. Pues el Espíritu Santo. Se creaba y hasta la muerte ¿no?   PAPA FRANCISCO:    Bueno, hubo algunos cardenales en el pre cónclave, en las Congregaciones Generales, que se plantearon el problema teológico, muy interesante, muy rico ¿no? Yo creo que lo que hizo el Papa Benedicto fue abrir una puerta. Hace setenta años, no existían los obispos eméritos y hoy tenemos mil cuatrocientos. O sea se llegó a la idea de que un hombre después de los 75, alrededor de esa edad, no puede llevar el peso de una Iglesia particular.   Creo que, lo que hizo Benedicto con mucha valentía fue abrir la puerta de los papas eméritos. A Benedicto no hay que considerarlo como una excepción, sino como una Institución. Por ahí sea el único en mucho tiempo, por ahí no sea el único. Pero es una puerta abierta institucional. Hoy día el Papa emérito no es una cosa rara, sino que se abrió la puerta, para que pueda existir esto.    VALENTINA ALAZRAKI:  ¿Se podría pensar como en los Obispos, no sé, un Papa que renuncia a los 80 años. Que haya esa posibilidad?   PAPA FRANCISCO: También. Se puede, pero a mí eso no me gusta mucho, ponerle edad. Porque creo que el Papado tiene algo de, de última instancia. Es una gracia especial. Para algunos teólogos el Papado es un Sacramento, es un Sacramento, los alemanes son muy creativos en todas estas cosas. Yo no creo eso pero vamos. Quiere decir que hay algo especial. Entonces decir bueno éste está a los 80, crea una sensación de fin, de Pontificado que no haría bien.   Previsible ¿no? Yo no soy de la idea de poner una edad, pero sí soy de la idea de lo que hizo Benedicto. Yo lo vi el otro día en el Consistorio. Estaba feliz, contento. Respetado por todo el mundo. Yo lo voy a visitar. A veces le hablo por teléfono. Como dije, es como tener al abuelo sabio, en casa. Uno puede pedir consejo. Leal a muerte. La cosa de Benedicto, no sé si ustedes la recuerdan, cuando lo despedimos, el 28 de febrero, en la Sala Clementina, él dijo entre ustedes está mi sucesor, le prometo lealtad, fidelidad y obediencia. Y lo cumple. Hombre de Dios.   VALENTINA ALAZRAKI: La acentuación de los símbolos que usted ha querido ¿no? Porque se ve que usted quiere esos símbolos, es decir, no sólo por lo del palacio, que ya hemos dicho no es por lujoso; pero, vestir de una cierta manera, el coche de una cierta forma, llevar su portafolios, es decir hay quienes dicen bueno son símbolos, no es porque él tenga estos símbolos que sea mejor que otro, que a lo mejor iba vestido de otra manera, o que se subía al coche, y antes era el coche habitual de los Papas, me entiende lo que quiero decir. Pero esta acentuación, por su parte, de alguna manera es como recordar todos los días a todo el mundo aquí adentro que se puede vivir de otra manera.   PAPA FRANCISCO: Sí. No es del todo consciente. Por ejemplo cuando, después de la elección bajé, había allá un ascensor con varios cardenales. Y no, usted tiene que ir solo en ese ascensor. No, yo voy con ellos. Y cuando llegué abajo había un auto esperando, el auto para eso ¿no? Que se usaba en esas ocasiones. Y yo dije: No, yo voy en el bus con ellos. Me salen solas esas cosas. No es que pretenda.   Trato de ser yo, como me gusta, y a veces por ahí exagero en alguna cosa que puede ofender a alguien. No sé en eso me tengo que cuidar. Pero los símbolos, el modo de ser, el auto, está el Mercedes. No yo no puedo ir en un Mercedes, BMW, no puedo, bueno ahora está este Focus, o no sé cómo se llama, es el que uso, que es un utilitario más o menos al alcance de un empleado bancario, bueno entonces estaría bien ¿no? La sencillez, en eso creo que es verdad ¿no?    VALENTINA ALAZRAKI: ¿Y usted siente resistencia dentro de la Curia? Porque tenemos como la sensación de que fuera usted es muy, muy querido, muy amado. Yo hablo, hablo mucho en la calle, porque también es mi trabajo, y son las personas en la calle que a veces tienen esa sabiduría, ¿no? Y lo quieren. Y te dicen pues yo lo quiero por como es, lo quiero porque habla así, y de ya hablaremos del tema, porque habla papale papale, como se dice en italiano, muy franco, muy espontáneo. Pero luego de repente habla, entras por aquí, y sientes resistencias, sientes, usted lo sabe porque usted nos ha dicho que antes eran como más callados, y ahora tienen quizás como más valor de decirlo, ¿no?   PAPA FRANCISCO: Que salgan las cosas ¿no? Siempre hay puntos de vista diversos. Son lícitos. Yo lo que quiero es que salgan y se digan. La enfermedad dieciséis ¿no? O sea que se digan de frente, que tengan el coraje de no callar, que se diga ¿no? Y nunca, nunca, nunca, lo digo delante de Dios, desde que soy Obispo, he castigado a uno por decirme las cosas en la cara. Esos son los colaboradores que yo quiero.   VALENTINA ALAZRAKI: ¿Y los tiene?   PAPA FRANCISCO: Los hay. Acá ya encontré.   VALENTINA ALAZRAKI: ¿Pocos, muchos?   PAPA FRANCISCO: Hay bastantes. Bastantes, diría. Hay otros que no se atreven, que tienen miedo. Pero hay que dar tiempo al tiempo, ¿no? Yo apuesto a la parte buena de la gente. Todos tienen mucho más de bueno que de malo.   VALENINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted ha tenido que hacer muchas veces esta pregunta, justamente por su opción preferencial por los pobres, por su forma de vivir. Usted dice constantemente contra el dios dinero. Dicen el Papa Francisco es marxista, el Papa Francisco es de izquierdas, usted lo ha aclarado. Ha dicho no. Yo sigo el Evangelio. Bueno, la gente todavía como que no lo entiende ya. Y le achaca. Hay personas con dinero, dinero limpio quiero decir, que se han hecho, que a veces yo he oído que las personas han dicho que no, ¿qué pasa ahora? ¿Sólo los pobres son los buenos, y los ricos son los malos de la película? Como que hay un sector de personas acaudaladas, bien, que han hecho su trabajo, que tienen su fábrica, lo que sea, que se sienten como que para el Papa Francisco los importantes son los pobres y a nosotros no nos cuida tanto, no habla tanto de nosotros. ¿Qué hay de todo esto, es sólo Evangelio, es su sensibilidad?   PAPA FRANCISCO: Yo vengo de una familia que después de la quiebra del 32 se rehízo y, clase media acomodada. O sea no es ninguna cosa de resentimiento. Yo el 32 no lo viví, así que Pero habría que aclarar bastantes cosas, ¿no?   Primero que tenemos que habituarnos a no calificar con hermenéuticas demodé. O sea hoy en día izquierda y derecha es una simplificación que no tiene sentido. Cincuenta años atrás por ahí tenía sentido. Hoy no. O marxista, o marxista hoy ¿qué es? Porque el marxismo tiene tanta variedad de expresiones que   El problema de la hermenéutica en la interpretación de los hechos de una persona pública para mí es muy importante. O sea siempre hay que interpretar un hecho histórico, pequeño o grande, con la hermenéutica del momento, sino caemos en simplificaciones o en desviaciones, ¿no es cierto?   El diablo entra por el bolsillo siempre. San Ignacio decía que había tres escaleritas, tres escalones. El primero es la riqueza. El diablo te mete la plata en el bolsillo. Segundo es la vanidad y tercero es el orgullo y la soberbia y de ahí a todos los demás pecados.   Cuando vos llegás a ese nivel de orgullo sos capaz de cualquier cosa. Lo hemos visto en los dictadores, los tiranos, los que se aprovechan de los demás, los explotadores, ¿no? Es decir, hoy día la trata de personas, la lleva gente con mucho dinero. Esos son los que yo ataco. El dinero que esclaviza a otros o no los deja crecer. O sirve para engordarse a sí mismo, como el Evangelio de ayer, ¿no? Del que vive ignorando que hay pobreza.   Una cosa que a mí me escandaliza, me escandalizaba en Buenos Aires, es la nueva zona de Puerto Madero, ¿no? Que es preciosa, todo ganado al río, por un lado esos edificios enormes, treinta y seis restaurantes. Si usted va a cenar le cortan la cabeza, ¿no? Porque le hacen pagar y después la villa miseria. Esas son las cosas que, el despilfarro de dinero, ¿no? Eso desde el punto de vista social. Y mi denuncia desde el punto de vista social es siempre a eso. Pero lo que más me indigna es el salario injusto. Porque uno se enriquece  a costa de la dignidad no dada a la persona.   VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, un tema grande de estos dos años también ha sido el Sínodo de la Familia, evidentemente, con todo lo que eso ha generado, digamos. La Comisión para los abusos contra los menores. En el Sínodo usted dio plena libertad para que se dijera Había quienes pisaban el acelerador, los otros pisaban el freno, unos decían que usted quería que se pisara el acelerador, usted sabe cómo fue el Sínodo. Digo, esa es la imagen que nosotros tuvimos. A lo mejor no fue así. Concretamente usted convoca a un segundo Sínodo. ¿Qué espera de este segundo Sínodo? ¿Por qué cree que se ha creado demasiada expectativa a las parejas que sufren los divorciados vueltos a casar, los homosexuales? ¿Cree que tienen unas expectativas que van más allá de lo que luego ustedes van a poder lograr?   PAPA FRANCISCO: Creo que hay expectativas desmesuradas, ¿no es cierto? El Sínodo de la Familia no lo quise yo. Lo quiso el Señor. Fue una cosa de Él. Cuando monseñor Eterović, que era el secretario, me trae los tres temas más votados, me decía el más votado es éste, qué aporte, el aporte de Jesucristo al hombre de hoy. Y bueno, hagamos éste. Así era el título del Sínodo.   Seguimos hablando de la organización, y yo le dije: Mirá hagamos una cosa, pongamos el aporte de Jesucristo al hombre de hoy y a la familia de hoy. Y ahí quedó con la familia, en la cola, ahí.   Cuando fuimos a la primera reunión del Consejo Postsinodal se empezó a hablar si con ese título, y después sí porque el aporte de Jesucristo a la familia, y al hombre de hoy quedó un poquito afuera. Y al final dice: No, porque este Sínodo sobre la Familia, y la misma dinámica fue cambiando el título. Yo calladito, ¡eh! Y al final me di cuenta de que fue el Señor el que quiso eso. Y bien querido. Porque la familia está en crisis. No quizás la crisis más tradicional, de la infidelidad, o como llaman en México, la casa chica y la casa grande, no, no, sino una crisis más de abajo.   Se ve que los jóvenes no quieren casarse, o conviven. Y no lo hacen por protestar de nada, sino que expresan así sus cosas. Después a la larga se casan algunos, otros por Iglesia. O sea que hay una crisis familiar dentro de la familia y desde ese punto de vista creo que lo que el Señor quiere es que enfrentemos eso: preparación al matrimonio, acompañamiento de los que conviven, acompañamiento de los que se casan, y llevan bien su familia, acompañamiento de los que han fracasado, en la familia y han hecho una nueva unión, preparación al Sacramento del Matrimonio, no todos están preparados. ¡Y cuántos matrimonios que son hechos sociales, son nulos! Por falta de fe.    VALENTINA ALAZRAKI: Papa Francisco, usted ha creado una Comisión para los abusos, para la protección de los menores; le han tocado escándalos a los Papas anteriores. Nosotros en México, pues, hemos tenido un escándalo muy, muy grave que ha sido el del fundador de una Congregación mexicana que es, Marcial Maciel. Durante años este tema fue tabú. Fue un tema tabú, dentro y fuera del Vaticano. Se habló mucho de gente que encubrió, de facilidades, de grupos de poder. ¿Usted lo conoció, supo algo de él, siente que éste haya sido un caso que haya tenido que ver también con encubrimientos, digamos, dentro del Vaticano?   PAPA FRANCISCO: Lo que sé Yo nunca tuve contacto con los Legionarios de Cristo, porque no estaban en Buenos Aires. La primera parroquia se las dio mi predecesor, es la Parroquia Santa María de Betania, cuando la dejaron los religiosos, los Picpus (Congregación de los Sagrados Corazones) y se la dio a ellos. Eran tres. O sea en Buenos Aires tres religiosos, o sea, no los conocía.   Oí hablar de ellos. Cuando vine a hacer, no el curso, porque no estaba el curso para nuevos obispos, pero sí el encuentro de movimientos laicales, me hospedé, o sea el curso se hacía en un edificio de ellos, en una Universidad ¿no? Es el otro contacto que tuve. O sea que no los conocía.   Cuando me enteré del escandalazo realmente me dolió mucho, me escandalicé. ¿Cómo esta persona pudo llegar hasta esto? Evidentemente que era una persona muy enferma, porque además de todos los abusos, creo que también había dos o tres mujeres de por medio, hijos, con una o con otra, no sé, o sea que había algo ahí, y mucha plata. Volviendo a lo mismo no, lo de la corrupción empieza por los bolsillos ¿no? Pero creo que se trataba de un enfermo, un gran enfermo.   Acá, cuando se tomó conciencia de la cosa, se empezó a actuar fuerte. Entonces el cardenal Ratzinger llevó la cosa adelante, y la llevó, la llevó, la llevó y el Papa San Juan Pablo II le dio luz verde para llevarla, o sea, él dio luz verde, y cuando lo hicieron Papa, ya actuó, porque estaba maduro el proceso. Pero, quiero dejar muy claro que el entonces cardenal Ratzinger y San Juan Pablo II eran conscientes y dijeron: adelante uno, en la investigación y el otro dando luz verde.   Segundo: ¿Hubo encubrimiento? Uno puede presumir que sí, aunque siempre en justicia hay que presumir la inocencia. Pero sería raro que no  tuviera algún padrinito por ahí, medio engañado, medio que, que sospechaba y no supiera. Bueno, eso yo no lo he investigado. Abusos ahora: evidentemente que desde las primeras intervenciones de tolerancia cero, eso sigue.   La Comisión ésta no es para los abusos, sino para la tutela del menor. O sea para prevenirlo ¿no? El problema del abuso de menores es un problema grave, la mayoría de los abusos se dan en el entorno familiar y vecinal.    No quiero decir números, para no equivocarme. Un solo cura que abuse de un menor es suficiente para mover toda la estructura de la Iglesia y enfrentar el problema. ¿Por qué? Porque el cura tiene la obligación de hacer crecer a ese chico, esa chica en la santidad, en el encuentro con Jesús. Y lo que hace es destruir el encuentro con Jesús.   Hay que escuchar a los abusados. Yo los he escuchado acá. Una mañana entera la pasé con seis: dos alemanes, dos irlandeses y dos ingleses. La destrucción interior que tiene. O sea, son antropófagos. O sea es como si se comieran a los chicos. Los destruyen ¿no? Aunque haya un solo cura es suficiente para avergonzarnos y para hacer lo que hay que hacer.   En esto hay que seguir adelante, y no volver un paso atrás. O sea, destruir una criatura es, es horrible, es horrible. Y en eso yo agradezco tanto al Papa Benedicto que tuvo esa valentía de decirlo en público y a Juan Pablo II, que tuvo la valentía de abrir luz verde al caso de los Legionarios ¿no?   VALENTINA ALAZRAKI: Usted en una ocasión dijo: A mí me gustaría ser recordado como un buen tipo   PAPA FRANCISCO: Seguiría haciendo lo mismo. Y hablaría como hablo yo, como un párroco, que me gusta hablar así, no sé. Siempre he hablado así. Siempre. Por ahí es un defecto, no sé. Pero la gente creo que me entiende. Yo le agradezco su bondad y en usted agradezco al pueblo mexicano a quien quiero mucho.   MACO