Niño de 3 años se cura de cáncer en medio de contingencia por COVID-19

La madre del niño agradeció el apoyo de amigos, familiares y personas en redes sociales.
Imagen de archivo. (Pixabay)

Marcela García, mamá de Benjamín, celebró que su hijo de tres años superó el cáncer que lo aquejaba en pleno contexto de la pandemia por COVID-19. El menor y su familia pudieron regresar a casa tras un año y medio internado en el hospital.

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La pandemia por COVID-19 representa un escenario complicado para la humanidad. En medio de ella hay historias de luchas perdidas, pero también otras que devuelven la esperanza en medio de la calamidad.

En este sentido, una madre pudo celebrar que su hijo de tres años por fin venció al cáncer y regresó a su hogar tras pasar más de 300 días separado de sus seres queridos.

Cunado el Coronavirus llegó a la región de Sudamérica, muchas actividades tuvieron que pausarse, sin embargo, tanto Benjamín como su madre siguieron visitando el hospital para que el niño siguiera recibiendo su tratamiento contra un neuroblastoma que amenazaba a sus células nerviosas.

Además de visitas periódicas al nosocomio, Benjamín se sometió a una intervención quirúrgica parar recibir un trasplante de médula.

“Empezamos con las quimioterapias de alto riesgo. Luego de diez ciclos, nos mandaron a Buenos Aires, para operarlo en el Hospital Militar Central del ojo y por suerte pudieron remover el tumor completo. Tuvo una mejoría excelente que ni los médicos lo podían creer. Solo quedaba el del abdomen” narró la madre de Benjamín en una entrevista.

La familia reside en San Bernardo, pero desde hace tres años han recorrido Argentina con tal de que el niño reciba la mejor de las atenciones que beneficien su salud.

Tras la recuperación del trasplante de médula, Benjamín y su madre hicieron frente a la llegada del COVID-19, y con suerte, pudieron volver a su hogar desde la zona del AMBA.

“Benja está feliz, es muy consciente de todo lo que pasó. En casa lo escuchamos decir ‘estoy feliz, ya me curé‘. Lo que me pone muy feliz es que nunca perdió las ganas de jugar, algo que les suele suceder a los niños que están mucho tiempo en el hospital. Yo siempre intenté que esto lo tomara como un juego, a pesar de que nunca terminó de entender lo que tenía, sabía que mejorar era parte de un plan para volver a su casa de la playa con su hermano Joaco y su papá. Hoy es consciente que todo lo que pasó quedó atrás y que su realidad es otra”.

Luego de pasar por toda esta travesía, la madre de Benjamín dio unos consejos para las familias de pacientes que enfrenten situaciones como esta.

“Hay que tratar de alentar siempre, hacerle saber que es fuerte y decirles que se van a curar. Cuando me dijeron lo que tenía mi hijo, sentí que se me venía el mundo abajo, que no iba a tener fuerzas y me di cuenta de que él no me podía ver estar sentada en la cama llorando, los chicos presienten todo. Creo que tener eso en mente fue lo que nos fue levantando a los dos, es la única manera de sobrevivir a algo tan difícil”, mencionó.