Mitos y verdades sobre la influenza

Conocer los mitos y verdades sobre a influenza impedirá que creas información falsa y hará que pongas en mejor cuidado tu salud
La influenza, si no se trata de forma correcta, puede desencadenar serios problemas de salud y la muerte. (Foto: Isaac Esquivel/Cuartoscuro)

La temporada de influenza suele poner en alerta a las autoridades sanitarias y a la población. Aunque existe una vacuna y tratamiento para este virus, su letalidad es alta y en algunos casos puede provocar la muerte. A continuación enlistaremos los mitos y verdades más comunes sobre esta enfermedad para que puedas cuidar mejor tu salud.

Te recomendamos: ¿Qué es la influenza y cómo afecta a mi organismo?

Mitos sobre la influenza

  • Mito: La influenza es como un resfriado

La influenza no es un resfriado. Comparte algunos síntomas con esta enfermedad porque afecta las vías respiratorias, pero no es lo mismo. Su letalidad es mayor y, si no se trata de forma correcta, puede dañar gravemente la salud de una persona. Los resfriados son causados por otro virus, la influenza proviene de la familia de los Orthomyxoviridae.

  • Mito: La vacuna contra la influenza provoca que me dé la enfermedad

Algunas personas pueden tener reacciones secundarias a la vacuna de la influenza, pero esto no significa que el tratamiento provoque la enfermedad. En la actualidad existen dos tipos de vacunas contra este padecimiento, una se administra por un pinchazo y contiene virus inactivos, otra se aplica por spray nasal y contiene los virus inactivados.

Ninguna de las dos supone un riesgo de contagio y al cuerpo le tomará dos semanas adaptarse a estos nuevos químicos. Si en este tiempo no se tiene una buena prevención, podría desarrollarse algún malestar.

  • Mito: Los efectos secundarios de la vacuna son graves

No, los efectos secundarios de la vacuna no son graves de forma generalizada. Como mencionamos arriba, cada persona podría tener una reacción diferente a ella y deberá guardar cierto reposo durante las dos semanas que el organismo se adapte al tratamiento.

Existen eventos adversos, sí, como sucede con cualquier otro medicamento como dolor, inflamación en el sitio donde se realizó la inyección o dolores de cabeza, pero esto es normal dentro del rango.

  • Mito: La vacuna no es efectiva

La vacuna es un tratamiento eficiente para prevenir la influenza. Su efectividad suele ser moderada yendo de un 40 al  60 por ciento. Este porcentaje varía cada año y, por supuesto, depende de la edad, estado de salud y del sistema inmune de cada persona.

En el caso de las embarazadas, la vacuna protege al bebé, pero no se recomienda aplicarse en menores de seis meses. Tampoco solicitarla si no se cuenta con un asesoramiento médico previo o no se tiene conocimiento sobre el estado de salud actual.

  • Mito: Si soy una persona “sana” no necesito la vacuna

La vacuna es una medida preventiva contra esta enfermedad. Cualquier persona puede enfermarse o conseguir un contagio, por lo que todos y todas, después de los 6 meses de edad, deberán vacunarse de forma anual.

La influenza no es un resfriado, es un problema real que causa una serie considerable de muertes año con año. Estas se estiman en más de 10 mil personas.

  • Mito: Los niños no necesitan la vacuna

Esta creencia es un error, pues los niños, abuelitos y el personal de la salud, así como aquellas personas con otras enfermedades crónicas o degenerativas son la población más vulnerable. A partir de los 6 meses de vida, todas las personas deben vacunarse.

Verdades sobre la influenza

  • Verdad: La influenza puede ser mortal

Si bien existen enfermedades más peligrosas que la influenza, como el COVID-19, si este virus no se trata de forma correcta puede provocar la muerte. Sobre todo en personas con afecciones cardiacas, problemas respiratorios, diabetes u obesidad.

De acuerdo a los estudios que se han realizado desde aquel brote de influenza que puso en alerta al mundo entero, se tienen entre 2 y 5 veces más riesgo de morir si no se cuenta con la vacuna. Es decir, la vacunación es fundamental.

  • Verdad: Es una enfermedad contagiosa

Cuando el brote de influenza se registró a mediados de 2010, algunas personas consideraron que las medidas preventivas eran exageradas para frenar los contagios, sin embargo esta enfermedad sí es contagiosa y las recomendaciones de las autoridades sanitarias deben seguirse de forma consiente para evitar poner en riesgo a nuestros amigos, familiares, conocidos y nosotros mismos.

  • Verdad: Es fundamental vacunarse año con año

Como lo vimos con anterioridad, la protección contra la influenza no nos ofrece una inmunidad infinita, sino que esta termina en un plazo de un año. Mantener actualizadas tus vacunas evitará que contraigas la enfermedad o recaigas en un contagio si es que tuviste el padecimiento.

  • Verdad: Las personas de la tercera edad son menos vulnerables que los niños

Un estudio publicado en la Clinical Infectious Diseases de Oxford señala que los adultos mayores de 65 años de edad son las menos propensas a contraer la enfermedad, pero esto no significa que sean inmunes. Por el contrario los niños son la población más vulnerable al igual que los jóvenes. Las edades que componen un mayor riesgo de contagio abarcan de los 0 a 17 años.