Liberan un águila real rehabilitada en Aguascalientes

águila real

El águila real no tiene depredadores naturales. La disminución de su población obedece estrictamente a actividades humanas. (Getty images, archivo)

En las áridas llanuras de Aguascalientes “Tenoch”, el llanero” extiende sus alas para emprender una vez más un vuelo a la libertad.

Es la primera liberación de un águila que se logra rescatar y rehabilitar gracias al monitoreo y telemetría satelital que se hace de estos ejemplares”, dijo Alejandro del Mazo, comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Con apenas un año y medio de edad, “Tenoch” es uno de los cinco ejemplares de águila real a quien, de nacimiento, le fue colocado un transmisor satelital con el propósito de monitorear su comportamiento.

Colocamos los transmisores satelitales, cuando las crías de águila real tienen una edad aproximada de entre siete a ocho semanas, entre los 50 a 55 días de nacimiento. A través de la telemetría satelital podemos nosotros saber, uno, si el animal está vivo, en vida silvestre; dos, que tanto se está desplazando, cuáles son sus movimientos diarios, cuáles son sus patrones de actividad, cuáles son sus territorios, cuáles son sus desplazamientos”, dijo el doctor José Bernal, Stoopen, director de Especies Prioritarias para la Conservación, Semarnat.

En octubre pasado, a un año cuatro meses de portar el transmisor satelital, “Tenoch” dejó de reportar movimiento, por lo que biólogos expertos en aves rapaces acudieron al último punto de geolocalización “Tenoch” se encontró inmóvil y en un estado de salud deplorable.

Lo que detectó es que estaba el ejemplar con parásitos que le habían atacado de manera importante gran parte del cuerpo y debido a estos parásitos había perdido prácticamente la mitad de su peso corporal”, añadió Alejandro del Mazo, comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

“Tenoch” fue rescatado y trasladado al Centro de Rehabilitación y Rescate de Aves Rapaces de Aguascalientes; luego de cuatro meses de recuperación, “Tenoch” fue reincorporado a su hábitat.

“Y a través de este programa de radio telemetría, hoy por hoy pudimos detectar que el animal se ha desplazado hasta 280, 290 kilómetros del sitio que fue liberado en Aguascalientes a una región en el estado de Guanajuato donde ha pasado hasta el 80% de su vida”, comentó José Bernal Stoopen, director de Especies Prioritarias para la Conservación de la Semarnat.

En nuestro país el águila real se encuentra en la lista de especies amenazadas; registros recientes contabilizan una población de apenas 120 parejas que habitan en 317 nidos.

En México está en una situación crítica, porque está como una especie amenazada dentro de la norma 059 e incluso está en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza”, aseveró Alejandro del Mazo, comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas.

El águila real no tiene depredadores naturales. La disminución de su población obedece estrictamente a actividades humanas.

Tiene que ver principalmente con la destrucción y fragmentación de su hábitat, con la exposición a tóxicos y pesticidas, con el tráfico ilegal y el saqueo de nidos, los huevos; y con el comercio ilegal de ejemplares subadultos y adultos del águila real”, agregó el doctor José Bernal Stoopen.

“Estamos compartiendo la información de los nidos de águila real con la división ambiental de la gendarmería, es decir, la gendarmería nos va a ayudar a proteger la sobrevivencia de los polluelos que estén naciendo y que tengamos nosotros detectados que están naciendo donde tenemos nosotros detectados los nidos de águila real”, dijo Alejandro del Mazo, comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Actualmente el águila real se distribuye en las llanuras y montañas de la península de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Durango, Tamaulipas, Nuevo León, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato y Oaxaca.

En los próximos tres años, 10 polluelos más de águila real portarán un transmisor de telemetría satelital, lo que permitirá conocer mejor su comportamiento y optimizar las acciones para su protección.

Estar monitoreando la población existente para poder detectar cuales son los corredores biológicos que utiliza el águila real y hacia donde debemos de caminar nosotros en la protección y en aumentar la superficie de áreas naturales protegidas para poder estar conservando esta especie tan emblemática e importante para México”, concluyó Alejandro del Mazo, comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas.

 

Con información de Marco Antonio Sánchez
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