Vacuna contra COVID de AstraZeneca no causó mielitis en paciente

La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido concluye que la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford no provocó mielitis en una paciente
Autoridades sanitarias del Reino Unido concluyeron que la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca no causó mielitis en una paciente inoculada. (Foto: AP)

La Universidad de Oxford anunció este sábado 12 de septiembre que reanudará las pruebas de una vacuna que está desarrollando con la farmacéutica AstraZeneca, días después de ponerla en pausa cuando se reportaron efectos colaterales en una paciente en Reino Unido.

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En un comunicado, la universidad confirmó la reanudación en todos sus sitios de ensayos clínicos en Reino Unido luego que las autoridades reguladoras dieran el visto bueno tras la pausa, anunciada el martes pasado.

“El proceso de revisión independiente concluyó y después de las recomendaciones tanto del comité independiente de revisión de seguridad y del regulador del Reino Unido, la MHRA (la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios), las pruebas reiniciarán en el Reino Unido”, señaló.

La vacuna que desarrollan la Universidad de Oxford y AstraZeneca es ampliamente percibida como uno de los contendientes más fuertes entre las docenas de vacunas contra el coronavirus en varias etapas de prueba en todo el mundo.

El secretario de Salud británico, Matt Hancock, recibió con agrado el reinicio al decir a través de un tuit que eran “buenas noticias para todos“.

La universidad señaló que en pruebas grandes como ésta “es previsible que algunos participantes sufran trastornos y es necesario evaluar cuidadosamente cada caso para garantizar la seguridad”.

Agregó que unas 18 mil personas en Gran Bretaña, Brasil y Sudáfrica han recibido la vacuna como participantes en la prueba. Alrededor de 30 mil voluntarios están siendo reclutados en Estados Unidos.

Aunque la universidad se negó a revelar información sobre la enfermedad de la paciente por razones de confidencialidad, un vocero de AstraZeneca dijo durante la semana que la mujer desarrolló síntomas neurológicos graves que obligaron a poner en pausa las pruebas.

En concreto, se dice que la mujer presentó síntomas coincidentes con la mielitis transversal, una inflamación poco común de la médula espinal.

La Universidad insistió que está “comprometida con la seguridad de nuestros participantes y las más altas pautas de conducta y seguirá vigilando estrechamente la seguridad”.

Las pausas en las pruebas de medicamentos son comunes y la suspensión temporal llevó a una fuerte caída en el precio de las acciones de AstraZeneca luego del anuncio del martes por la noche.

El estudio de Oxford-AstraZeneca también se detuvo en julio por varios días cuando un participante exhibió síntomas neurológicos. Resultó ser un caso de esclerosis múltiple sin relación con la vacuna.

Durante la tercera y última fase de las pruebas, los científicos tratan de detectar cualquier señal de posibles efectos secundarios que pudieran pasar desapercibidos en estudios previos a pacientes. Debido a su magnitud, los estudios son considerados la fase más importante para encontrar efectos secundarios menos comunes y confirmar su seguridad.

Con información de AP

AOV