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Trump aprueba declaración de ‘desastre’ para Puerto Rico por huracán ‘María’

El huracán 'María' causó severos daños en Puerto Rico. (AP)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la declaración de “desastre” para Puerto Rico por el impacto del huracán “María” en la isla, donde causó al menos un muerto y dejó casi a la totalidad de sus 3,5 millones de habitantes sin energía eléctrica, informó este jueves la Casa Blanca.

La declaración de “desastre” permitirá el desembolso de asistencia federal para complementar los esfuerzos locales de recuperación en las áreas afectadas por el huracán.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, reveló ayer que había pedido a Trump la declaración de la isla como “zona de desastre”.

En un mensaje en su cuenta personal de Twitter, Trump expresó anoche su apoyo al gobernador y a todos los habitantes de la isla.

“Estamos con usted y con el pueblo de Puerto Rico. ¡Manténgase a salvo!”, declaró el mandatario.

Horas después de la declaración de desastre, Trump aseguró que visitará Puerto Rico, que ha quedado “absolutamente arrasado” por el huracán “María”, y elogió la capacidad de recuperación de los estados de Texas y Florida tras el paso de las tormentas “Harvey” e “Irma”.

En respuesta a la pregunta de un periodista sobre si visitará Puerto Rico durante un acto en Nueva York, Trump asintió y dijo: “Lo haré”.

“Puerto Rico está absolutamente arrasado. A Puerto Rico lo han golpeado vientos (de una fuerza) que dicen que nunca habían visto antes”, afirmó Trump en declaraciones a la prensa antes de reunirse con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko.

“Su red eléctrica está destruida. No era muy buena, pero ahora está totalmente destruida. Así que estamos empezando ahora el proceso y vamos a trabajar con el gobernador y el pueblo de Puerto Rico”, agregó.

El mandatario aseguró que había estado hablando del tema con su asesor de seguridad nacional, Tom Bossert, y que la isla se encuentra “en un estado muy peligroso”.

“Es muy triste lo que ha pasado en Puerto Rico”, añadió. “Está prácticamente derribado. Es increíble el poder de ese viento”.

El mandatario también se refirió a la recuperación en Texas y Florida, que en las últimas semanas recibieron el impacto de los huracanes “Harvey” e “Irma”, respectivamente.

“Texas va muy, muy bien. Están trabajando muy duro y eficazmente”, afirmó Trump, quien aseguró que había hablado hoy con el gobernador del estado, Greg Abott.

“Y Florida, muy similar, tiene un gran gobernador, Rick Scott, también he hablado con él”, agregó.

“Van muy bien, mejor de lo previsto. Han devuelto la electricidad a casi toda el área fuera de los cayos, donde hay un problema de devastación, pero incluso allí estamos trabajando muy duro. A Texas y a Florida les damos un sobresaliente alto”, indicó.

“María” tocó tierra en la mañana del miércoles en la costa sureste de Puerto Rico como huracán de categoría 4 y vientos de 250 kilómetros por hora, y atravesó durante horas toda la isla en dirección noroeste.

El huracán dejó sin electricidad a la gran mayoría de la isla y provocó el desbordamiento de varios ríos.

Actualmente de categoría 3, María se fortalecerá en las próximas horas mientras se aleja de la costa noreste de la República Dominicana con vientos de 185 kilómetros por hora, informó este jueves el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

LOS PUERTORRIQUEÑOS SE ENCUENTRAN UN PAÍS TOTALMENTE DEVASTADO   

Los puertorriqueños se encontraron hoy un país totalmente devastado tras el paso del huracán “María”, que con vientos de 250 kilómetros por hora afectó a toda la isla el miércoles, ocasionando inundaciones y destrozos aún por calcular.

“Esto es devastación total”, aseguró a Efe Jorge, un residente de San Juan que salió esta mañana de su casa al levantarse el toque de queda impuesto por las autoridades para evitar saqueos.

El panorama en este país de 3,5 millones de habitantes es el de un territorio devastado con árboles arrancados, señales de tráfico caídas, áreas inundadas por el agua, casas con los tejados arrancados literalmente y, sobre todo, con las calles muy sucias por el material arrastrado por los fuertes vientos del ciclón.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, informó el miércoles por la noche de la primera víctima de la que se tiene constancia por el momento en la isla a causa de “María”, un hombre que fue golpeado por un panel de madera usado como protección y que se desprendió de una casa.

Con esto, “María”, que tocó tierra en la mañana del miércoles en la costa sureste de Puerto Rico como huracán de categoría 4 (de un máximo de 5), se ha cobrado la vida de al menos nueve personas a su paso por el Caribe, tras la muerte de otra persona en Guadalupe y siete en Dominica.

Las autoridades puertorriqueñas están dedicadas ahora a la evaluación de los daños y aún no han dado ninguna evaluación, pero se teme que las pérdidas sean multimillonarias.

Un día después del paso del ciclón, la totalidad del país continúa sin suministro eléctrico, y las autoridades han advertido que en el mejor de los casos pasarán semanas, si no meses, para que se recobre totalmente la normalidad.

No será cuestión “de días ni semanas”, sino de meses, advirtió el gobernador antes incluso de que comenzara la evaluación de daños.

Sólo algunos hoteles y escasos edificios que cuentan con generadores autónomos tienen energía eléctrica, y las comunicaciones telefónicas son intermitentes o directamente nulas.

Las autoridades estadounidenses han enviado ya a la isla equipos de rescate para que se sumen a los desplegados por las instituciones puertorriqueñas en las tareas de rescate y recuperación.

En toda la isla rige un toque de queda entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana, que estará vigente al menos hasta el próximo sábado, para evitar saqueos como los sucedidos en la tarde del mismo miércoles en la capital, tras calmarse los vientos del ciclón.

En un popular supermercado de San Juan, en la Plaza Loiza, las autoridades detuvieron a ocho adultos y dos menores acusados de aprovechar la catástrofe para robar.

Entre tanto, los puertorriqueños, miles de los cuales pasaron el huracán protegidos en refugios, se enfrentan ahora abrumados al daño y la devastación dejada por el fenómeno meteorológico, y ven un panorama largo y complicado para recobrar la normalidad.

Como ya anticipó el miércoles la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulin, la vida de los puertorriqueños ya no es “como la conocíamos antes”.

 

AAE