Tortillería de CDMX convierte camioneta en salón de clases para apoyar a niños sin recursos

La pareja, propietaria de una tortillería en la Colonia Héroes de Padierna, perdió hace siete a su hijo por un mal congénito. En su honor, ambos decidieron ayudar a la gente

Los dueños de una tortillería, ubicada al sur de la CDMX, habilitaron un espacio para que algunos niños tengan acceso a televisiones e internet gratis.

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“Estos libros han sido donados por los vecinos y seguidores de la página, esta computadora nos la prestó la doctora Mary. Esta televisión nos la prestó uno de nuestros primos. La carpa nos la prestó Roberto, que tiene su motoclub. La camioneta, tuvimos que deshacernos de ciertas cosas para poderla comprar” dijo el señor Fernando Lozano Galicia.

La pareja, propietaria de una tortillería en la Colonia Héroes de Padierna, en el Sur de la Ciudad de México, regala comida y tortillas a los más necesitados, y, desde el lunes, convirtió una camioneta en salón de clase.

Hace siete meses murió su hijo Leo, por un mal congénito. En su honor, ambos decidieron ayudar a la gente. En esta época toca a los niños que no tienen una televisión o computadora en casa; hijos de madres solteras, de empleadas domésticas, de comerciantes.

Por un lado, está la fila de los clientes de la tortillería y, por otro, la de los estudiantes.

Tortillería de CDMX convierte camioneta en salón de clases para apoyar a niños sin recursos. FOTO Noticieros Televisa

Los niños se forman, les dan gel sanitizante y luego les ponen plásticos en los zapatos, para subir a la camioneta.

Se han organizado por grados para ver las clases en televisión y luego Dalia les ayuda para mandar tareas a los maestros.

Hay tanta necesidad que apenas abrió en sus redes sociales la convocatoria y ya tiene lista de espera.

Algunas madres han pasado a la tortillería a dejarle su petición por escrito.

Martha es una de las beneficiadas, dice que no puede seguir las clases en línea con tarjetas de prepago. O comen sus tres hijos o compra tarjetas, por eso agradece la ayuda de Dalia.

“Ella abre su red de internet y nos presta, ahora sí que necesitamos aparatos inteligentes, donde podamos hacer las tareas que nos están pidiendo en las escuelas y ella, en la camioneta, nos hizo un espacio, para que nuestros niños puedan tomar sus clases”, agregó la empleada Martha Hernández.

Ha sido tan exitosa la convocatoria de Dalia y su esposo que ya ha surgido más gente solidaria.

Los letreros de “Yo me uno a un rinconcito de esperanza porque #TodosSomosLeo” se ha replicado en restaurantes y otros comercios.

Rebeca y Germán tienen una herrería. Encontraron la convocatoria y también se unieron.

En lo alto del Ajusco, Pilar Basilio y su hermano también pusieron la convocatoria en la ventana de su humilde vivienda.

Saben lo que es querer estudiar y no tener los recursos.

“Nada más que en este caso cuento con puro internet. Si pueden traer laptop o celulares, no está tan grande, pero cabemos todos no se preocupen. Yo tampoco tengo televisión, tengo teléfono, gracias a Dios estoy trabajando, es lo que me ha dado el recurso para seguir ayudando”, refirió Pilar.

Dalia Dávila está sorprendida de la solidaridad de la gente que se ha sumado a su iniciativa, la camioneta de la esperanza, de la calle Tekall, a dos calles de la carretera Picacho Ajusco.

Con información de Guadalupe Madrigal

KAH