Se niega comunidad Yaqui a construcción de gasoductos en Sonora

Desde 2015 los habitantes de Loma de Bácum dijeron no al proyecto, sin embargo, las obras continúan

Se niega comunidad Yaqui a construcción de gasoductos en Sonora

Foto: Imagen panorámica de la excavación por donde pasará el gasoducto en Sonora. (Noticieros Televisa)

Desde el inicio de la presente administración, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene disputas legales con empresas que cobran por suministrar gas natural que, en realidad, no pueden distribuir por razones diversas y ajenas a las empresas no se han podido concluir los gasoductos; hasta el momento hay nueve empresas en esta situación.

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En casi todos los casos, los problemas son con las comunidades por donde atravesaran los ductos, quienes han impedido que se terminen las obras, uno de ellos está en Sonora, esta tiene un avance del 98 por ciento, faltan seis kilómetros de los 331 previstos de la obra, ahí los Yaquis de Loma de Bácum tienen ya casi cinco años oponiéndose a este proyecto estas son sus razones.

“Está bien cabrón todo esto que está pasando, antes de que llegara el gasoducto nosotros éramos felices”, dijo Carmen García, esposa de yaqui encarcelado por homicidio.

El gasoducto Agua Prieta, que pasará por Guaymas, Sonora, hasta el Oro en Sinaloa está a cargo de la empresa IENOVA, propiedad de Carlos Ruíz Sacristán, secretario de Comunicaciones y Transportes en tiempos de Ernesto Zedillo; IENOVA es filial de la empresa norteamericana Sempra Energy, 90 kilómetros de esta obra que pasan por territorio de la etnia Yaqui y 16 de ellos que estarán en la comunidad de Loma de Bácum, hasta el momento están construidos menos de 10 kilómetros de esta construcción.

“Lo que nos dio más desconfianza es por qué en Guaymas, en Obregón este tubo pasa a más de 20 kilómetros, sin embargo, por nuestros pueblos lo quieren pasar por el patio de nuestras casas”, expresó Guadalupe Flores.

En una asamblea que se convocó en mayo del 2015, los habitantes de Loma de Bácum dijeron no al proyecto argumentando que había cláusulas que beneficiaban a la empresa en detrimento de su territorio.

“Uno de los puntos que viene en el acta dice que este proyecto va a transportar gas natural con un componente de metano y que es altamente inflamable”, informó Martín Valencia, secretario de la comunidad.

En enero de 2016, IENOVA inició los trabajos en Loma de Bácum, en abril, la comunidad se amparó con una jueza quien les concedió la suspensión provisional que detenía la construcción del gasoducto en la zona, sin embargo, los trabajos siguieron.

“En virtud de que el desacato estaba siendo violentado constantemente y la autoridad no nos daba ninguna garantía de que nos protegiera, nosotros aplicaremos nuestro propio sistema normativo interno y desalojaremos todo tipo de material y de infraestructura de nuestro territorio”, subrayó Guadalupe, vecina.

En ese mismo año, el 21 de octubre, 600 personas de otras comunidades Yaquis que sí apoyaban el gasoducto cercaron la guardia tradicional de Loma de Bácum, un lugar sagrado para los Yaquis, donde se desató un enfrenamiento.

“En la medida de que el tiempo se les fue agotando, la empresa fue agudizando la situación dentro de la comunidad en coordinación con el gobierno del estado, al grado de programar un ataque el 21 de octubre donde lamentablemente falleció una persona”, expuso el secretario.

El Yaqui Cruz Buitimea, miembro del grupo que apoyaba la instalación del gasoducto, fue asesinado en el lugar, las autoridades culparon a Fidencio Aldama Pérez, quien formó parte de la guardia comunitaria.

“Tenía que hacer guardia como policía comunitario porque ya había rumores de que estas personas, que están a favor del gasoducto, que les dieron dinero y autos nuevos, iban a venir a atacarnos”, agregó.

Fidencio Aldama, como miembro de la guardia comunitaria, portaba siempre un arma por protección en caso de cualquier ataque en su contra, su esposa explicó que el calibre de la pistola no correspondía con el calibre que mató a Cruz Buitimea.

“En la autopsia de Cruz, los resultados de balística demostraron que a él lo asesinaron con una arma calibre .22 milímetros, entonces la diferencia es mucha; imagínese si Fidencio lo hubiera matado, se hubiera llevado a una persona más porque esa arma era una calibre .45”, aseveró Guadalupe.

Por otra parte, la empresa no suspendió las obras, el 17 de junio de 2017, Guadalupe Flores se colocó como escudo humano para evitar que se construyera el gasoducto en la zona, esta fue la última vez que se realizaron obras en este sitio.

“Nosotros les dijimos que no porque vimos que era una obra que no nos beneficiaba en nada, que lo único que va a transportar es un material altamente peligroso, además, querían que firmaramos un contrato totalmente abusivo, ventajoso y leonino que nos despojaba de nuestro territorio”, recalcó.

El pasado 10 de julio, la jueza negó definitivamente el amparo para la comunidad de Loma de Bácum, los indígenas Yaquis aseguran que esto no cambiará su postura respecto al gasoducto.

“Aquí a la empresa se le dijo que no y porque se le dio la opción de por dónde podía pasar, lo que estamos viendo es que aquí es una terquedad del gobierno y de la empresa de pasar por nuestro territorio; saben perfectamente que si un pueblito humilde como el nuestro detuvo una empresa tan gigantesca como Sempra Energy los demás pueblos van a tomar el ejemplo y lo van a replicar”, concluyó.

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Con información de En Punto

TVR

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