Protestas de mujeres contra la violencia genera reacciones y opiniones

Hubo mujeres que se deslindaron de las pintas, los vidrios rotos y los destrozos

FOTO: El debate en redes sociales se centró en cuál era la manera adecuada de protestar. (Reuters)

El fin de semana se generó un intenso debate dentro y fuera de las redes sociales sobre si los destrozos y las pintas desvirtuaban la protesta original, o si se trata de una reacción comprensible ante los agravios constantes padecidos por las mujeres.

“Hay un saldo blanco, que era el que nos importaba por sobre todas las cosas porque esto pudo haber tornado otras dimensiones. El riesgo de actuación era mayor que el riesgo de no actuación”, apuntó Jesús Orta el pasado 17 de agosto.

Tras lo ocurrido el viernes en la marcha de mujeres contra la violencia machista el debate en redes sociales se centró en cuál era la manera adecuada de protestar.

Hubo mujeres que se deslindaron de las pintas, los vidrios rotos y los destrozos. Aseguraron que en la movilización hubo otro tipo de solidaridad. Se les calificó de iletradas, de vándalas, y lamentaron el cierre del Ángel de la Independencia.

Aquellas que respaldaron lo ocurrido, consideraron que un monumento rayado o un vidrio roto pueden restaurarse, no así la vida de una víctima. Sostuvieron que la imagen de una mujer violentada es mucho más grave que el grafiti sobre paredes. Muchas apelaron a empatizar con el movimiento, pues cualquiera puede ser víctima y hasta hubo ironía. “Si el monumento hubiera estado en casa a las 8 no le hubiera pasado esto”.

Entre las opiniones de hombres que apoyaron las manifestaciones, predominaron aquellas que pedían analizar la violencia y la inseguridad contra mujeres como problema mayor, frente a lo que puede significar el vandalismo al ángel de la independencia. Alguien señaló que “si las mujeres no gozan de la libertad de transitar por su país sin ser violentadas, entonces el monumento no tiene valor alguno”.

Hubo un grupo de hombres que opinó que las acciones violentas cometidas por mujeres deslegitiman la genuina inconformidad. Que el vandalismo es un distractor o, tajantemente, señalaron que “Así no se protesta”.

En este punto, del “cómo”, se dieron la mayoría de las discusiones, cómo reaccionaría un padre indignado frente a un daño a su hija, o bien, sobre cómo se han hecho las revoluciones a lo largo de la historia, entre los más difundidos, este mensaje: “Que terrible tanta marcha, vandalismo y destrozo innecesario por parte de las mujeres. No como la revolución francesa que se hizo en una tarde tomando el té con Luis XVI”.

Con información de En Punto.

LLH

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