Padres y maestros de comunidad mazateca en Oaxaca se organizan para clases en línea

Algunos profesores tomaron cursos para impartir clases virtuales, aunque menos de la mitad de los grupos pueden conectarse.

En comunidades indígenas de Oaxaca, sin internet ni televisión, padres y maestros se organizan para poder dar seguimiento a la educación de los niños.

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“No hay manera de ver la tele, no tenemos señal, no contamos con antenas. Se nos dificulta en algunas indicaciones y tenemos que a fuerza consultarlo con alguno de los maestros”, comentó Edith Pineda, madre de familia en San Martín de Porres, Oaxaca.

Los hermanos Itzayana y Lucas cursan preescolar y segundo de primaria, respectivamente, en la comunidad mazateca San Martín de Porres, en el municipio Santa María Chilchotla, a cinco horas de la capital de Oaxaca.

Ambos estudian sin acceso a internet ni señal de televisión. Su madre dedica al menos una hora al día en su venta de comida para convertirse en su profesora.

“En el caso de mi hijo, se le dificulta. Hay luego ejercicios donde dice: ¿Lo podemos hacer mañana? Ya no lo quiero hacer, ya me aburrí, ya me cansé”, dijo Edith Pineda, madre de familia en San Martín de Porres, Oaxaca.

“La mayoría de las comunidades no cuenta con internet, no cuenta con un teléfono móvil”, apuntó Gerardo Rodríguez, director de Educación en Santa María Chilchotla, Oaxaca.

Los profesores de la comunidad elaboraron cuadernillos con lecciones y ejercicios de español y matemáticas, para que los alumnos los resuelvan en casa con ayuda de sus padres.

Los alumnos los fotocopiarán semanalmente en la única papelería de la comunidad.

Cada viernes, los profesores recibirán los cuadernos, y al menos una vez a la semana visitarán en sus casas a alumnos con mayor carencia para revisar sus avances.

En esta comunidad, donde viven 300 personas y la mayoría no domina el español, viven Lluvia García y sus siete hijos.

“No tengo televisión, teléfono, nada de eso. No tengo nada. Preocupamos mucho, pues, para con nuestros niños, cómo vamos a hacerle”, apuntó Lluvia García, habitante de San Martín de Porres, Oaxaca.

Patricia dice que prefiere la escuela.

“Porque estudiamos bien”, dijo Patricia García, alumna de primaria en San Martín de Porres, Oaxaca.

La casa no cuenta con electricidad. la familia compró tres cuadernillos para patricia, Marco y Manuel. El profesor Leoncio visitó a este último, quien cursa primer grado.

“Ya empieza a leer a su edad. Me tocó primer grado, pero que la situación de los niños son varios, entonces tengo apoyarlos, ya sea de otro grado”, comentó Leoncio García, profesor de San Martín de Porres, Oaxaca.

Quienes pueden, envían un mensaje a los profesores para resolver dudas.

Después del trabajo, rosa llega a casa a estudiar con sus hijos: Rosa, en sexto, y Kevin, en tercero. su sueldo, dice, no alcanza para los cuadernos, que cuestan 15 pesos semanales.

“Aquí cerca hay un cyber y compramos fichas. Lo compramos cuando es necesario nada más. Para nosotros ya es algo”, señaló Rosa Mendoza, madre de familia de San Martín de Porres, Oaxaca.

“Pues ella nos ayuda muy bien. En casa es un poco diferente porque no ves a tus amigos. Entender es un poco difícil, pero sí, como que ya me voy adaptando”, dijo Rosa Martínez, alumna de primaria de San Martin de Porres, Oaxaca.

Algunos profesores tomaron cursos para impartir clases virtuales. La profesora Diana, de sexto, dice que solo ocho de sus 16 alumnos pueden conectarse, aunque el servicio es lento.

“Nosotros nos encontramos en contextos en desventajas. Es una forma de que tampoco se queden tan desamparados y que no unos se encuentren en mayor ventaja que otros”, comentó Diana Morales, profesora de primaria de San Martín de Porres, Oaxaca.

“Pero las nuevas plataformas, sí se complica, pero pues ni modo, tenemos que adecuarnos a la situación de este ciclo, buscarle estrategias de cómo poder avanzar con los niños”, señaló Leoncio García, profesor de San Martín de Porres, Oaxaca.

Con información de Guillermo Rivera y Adrian Tinoco.

LLH