¿Habrá consulta sobre el NAIM?; análisis en ‘Estrictamente Personal’

Javier Márquez, Jorge Buendía, Raymundo Riva Palacio, Francisco Abundis y Rafael Cardona en Estrictamente Personal. (FOROtv)

Jorge Buendía, director de Buendía & Laredo; Francisco Abundis, director adjunto de Parametría y Javier Márquez, socio fundador de Buendía & Laredo, y Oraculus analizaron este miércoles la posible encuesta, y no consulta pública, que realizará el próximo gobierno de López Obrador en torno al tema del nuevo aeropuerto.

Jorge Buendía explicó que lo primero que se debe definir es la población elegible, es decir, quién va a tener derecho a participar en la consulta, pues si es toda la población se tienen que hacer preguntas muy generales.

También se pueden pensar en diferentes etapas, agregó el director de Buendía & Laredo; es decir, se puede informar primero a la población con detalles acerca de la política pública a evaluar.

También pudieras pensar en un esquema donde estás dando toda la información y las alternativas y después haces una pregunta muy sencilla, que la tienes que plantear en ese término, en favor o en contra, con el precedente de que la gente tiene la información”, dijo Buendía.

Francisco Abundis señaló que la forma en que se plantee la pregunta puede dar un resultado a favor o en contra.

Se refirió a la consulta que se realizó sobre el Corredor Chapultepec y enfatizó que muy poca gente participó, además de que los que lo hicieron ni siquiera vivían en la delegación Miguel Hidalgo, sino en la Cuauhtémoc.

Subrayó que los vecinos de lo que hubiera sido el Corredor Chapultepec no fueron los que terminaron votando.

Agregó que otra situación en torno a una encuesta es ver quién la convoca y por qué determinada obra pública se somete a consulta y no otras, es decir cuál es la lógica de esa convocatoria.

Abundis aseguró que el 75% de la población quiere participar en la consulta sobre el aeropuerto. Añadió que ante la pregunta simple de “usted está de acuerdo o en desacuerdo con la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México”, realizada en abril, el 48% dijo estar de acuerdo, contra el 32% en desacuerdo.

Ante la misma pregunta, en encuesta de agosto pasado, el 50% dijo estar de acuerdo, contra 39% en desacuerdo.

Abundis enfatizó que ante tres opciones sencillas que fueron: seguir con la construcción del nuevo aeropuerto tal y como se diseñó originalmente; seguir con la construcción del nuevo aeropuerto, pero reduciendo el costo; y mantener el aeropuerto actual y mejorar y adecuar la base militar de Santa Lucía para usarla para vuelos comerciales, ésta última ganó con 51%, mientras que dejar el proyecto como está obtuvo 19% y la modificarlo reduciendo el costo 26%.

Buendía intervino y señaló que ante la pregunta de construir o cancelar, la mayoría de los encuestados se inclina por la opción de construir porque la palabra cancelar tiene una connotación negativa.

Para Javier Márquez las preguntas en los referéndums suelen estar mal elaboradas y no cuentan con los principios mínimos de cómo elaborar una pregunta.

Buendía dijo que en el caso del nuevo aeropuerto se trata de una consulta sobre un tema de desarrollo económico, pero cuestionó si todos los proyectos se van a someter a consulta.

Abundis agregó que estamos en una democracia representativa y los mecanismos de democracia directa como plebiscito, referéndum, consulta, son compensatorios, pero nada obliga a que sean vinculantes.

Insistió que no hay tal cosa como una pregunta directa, pero Buendía agregó que detrás de una consulta se asume que la ciudadanía está informada y teóricamente ésta es la razón por la que quieres que opine.

El director de Buendía & Laredo reiteró que el tema central es decidir quién tiene derecho a participar en la consulta, pues alguien que vive en la frontera norte del país por qué va a opinar sobre un aeropuerto de la Ciudad de México.

Con información de Estrictamente Personal

AAE