Museo del Templo Mayor exhibe ajuar de La Reina Roja

Museo del Templo Mayor exhibe a La Reina Roja

El ajuar de La Reina Roja se exhibirá en el Templo Mayor hasta el 9 de septiembre. (Notimex)

Han pasado más de dos décadas del hallazgo de la cámara mortuoria donde descansaban los restos de La Reina Roja, junto al famoso Templo de las Inscripciones en Palenque, Chiapas.

Arqueólogos y restauradores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabajaron durante más 24 años, para saber quién era y lograr repetir el área donde descansaban sus restos.

La vitrina donde se exhibe, en el Museos del Templo Mayor, tiene las mismas medidas que el ataúd de piedra del lugar donde fue encontrada.

Se le practicaron Numerosos estudios a la osamenta.

Ajuar de La Reina Roja. (Notimex)

Ajuar de La Reina Roja. (Notimex)

Pruebas de ADN y Carbono 14 llevaron a los investigadores a aclarar que tenía entre los 50 y 60 años de edad, al momento de morir; hasta su nombre se pudo rescatar, gracias a los textos epigráficos con los que se cuentan.

Patricia Ledezma, arqueóloga y directora del Museo del Templo Mayor, señaló que “gracias a los estudios de antropología física se pudo determinar la estatura, la talla, la complexión, que ella debió tener, y es precisamente lo que nosotros tratamos de reproducir”.

La máscara posee las facciones que tenía su mirada.

El cráneo se recuperó casi por completo. Entonces, eso le permitió a los antropólogos físicos hacer una reconstrucción y ya después el equipo de arqueología de Palenque logró hacer una reconstitución de cómo debió ser su rostro. Cuando hicimos el maniquí, también le pedimos al escultor que le hiciera la deformación craneana”, detalló Patricia Ledezma.

Como un rompecabezas se fueron armando cientos de piezas, que formaban el ajuar.

La directora del Museo del Templo Mayor explicó que “todas las piezas estaban separadas, entonces fue un largo proceso. Primero, para identificar qué piezas formaban parte de qué objeto, y luego, el armado fue mucho tiempo, mucha paciencia y, por supuesto, muchos estudios que tiene el equipo de restauración de Palenque, para poder reconstituir la pieza”.

El pectoral está formado por piezas de coral, caliza y jadeíta; la máscara de malaquita; la diadema doble y el tocado son también de jadeíta.

El ajuar, junto con sus restos, estaban cubiertos de un polvo rojo llamado cinabrio, altamente tóxico, un mineral que habla del lujo que acompañó a la reina, quien gobernó al lado de Pakal, cuando Palenque tuvo un gran auge en la sociedad Maya.

Por ese polvo rojo, que la cubría, se le llamó La Reina Roja; su nombre era Ahau.

Hay piezas que se mantuvieron en Palenque, Chiapas, por cuestiones de conservación, pero cuando regrese al Museo de Sitio se le adicionarán, como las pulseras en las piernas, en los brazos y una máscara de jadeíta, que también la acompañaba en la caja de piedra.

La Reina Roja estará hasta el 9 de septiembre en el Museo del Templo Mayor, lugar donde más de 30 mil personas la han visto.

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Con información de Guadalupe Madrigal.

 

RMT

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