Migrantes en la frontera con EEUU viven espera sin fin y con temor al COVID-19

El temor de ser aislado entre a los migrantes esta asociado con perder la cita para su audiencia o ser devueltos por presentar síntomas de coronavirus.

En la frontera, los migrantes mexicanos y centroamericanos que están intentando entrar a los Estados Unidos están viviendo una espera sin fin.

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Algunos, desesperados, están intentando cruzar la frontera como sea, como ocurrió el pasado martes con un migrante que fue rescatado tras caer a la zona rocosa del muro, en los límites entre Tecate y Tijuana, Baja California.

Otros llevan meses esperando en albergues donde, además, el temor a contagiarse de COVID es constante.

Más de mil 500 migrantes, en su mayoría centroamericanos, esperan su audiencia de asilo en este campamento de casi dos kilómetros, instalado hace más de un año a un lado del Puente Internacional Matamoros-Brownsville y frente al Río Bravo.

En el lugar, hace un mes se detectaron cinco casos de COVID-19 y más de 25 sospechosos. Esto, y el paso del huracán Hanna, obligó al desalojo del campamento y el poco orden que había se perdió.

“Sí me dio miedo la verdad, no por mi mismo si no por los demás, por eso yo mismo me entregué, para irme a aislar, casi nadie quería ir”, dijo Walter, migrante hondureño.

El temor de ser aislado entre a los migrantes, según la asociación encargada del campamento, esta asociado con perder la cita para su audiencia o ser devueltos por presentar síntomas.

“Han regresado a personas que tienen erupciones en la piel o una gripita los han regresado y no les han dado oportunidad a que pasen a la corte y les reprograman su cita”, comentó Glady Cañas, de la asociación Ayudándoles a Triunfar.

Desde hace un año Walter llegó de honduras. no ha logrado realizar siquiera su trámite de asilo.

“Mientras no se detenga lo del COVID, ellos no pueden dar asilos ahorita”, dijo Walter, un migrante hondureño.

Más de 65 mil migrantes han sido deportados desde que comenzó el programa de permanecer en México. Menos de la mitad continúa su proceso y cerca del 1 por ciento ha conseguido su aprobación de asilo.

“Aquí solamente nos llevan un enlistado y nos van engañando que para el 21 y que para el 21, desde que empezó la pandemia nos van diciendo que para dentro de un mes”, destacó Martha, migrante mexicana.

Martha llegó al campamento con sus cinco hijos hace nueve meses, huyendo del crimen organizado que asesinó a su esposo en la Tierra Caliente de Guerrero. Espera poder solicitar audiencia. Pero desde hace dos meses, su bebé presenta posibles síntomas de COVID-19.

“Son muy fuertes, una tos que ay Dios, que ya mero saca el pecho y hay veces que hasta fiebre me le ha dado”, señaló una migrante mexicana.

Algunos se han desesperado, como Rodrigo, migrante guatemalteco que  la semana pasada se ahogó en su intento por cruzar a través del Río Bravo. Llevaba 11 meses esperando con su familia en el campamento.

“Yo estaba en mi carpa cuando gritaron, se cayó Rodrigo, yo me tiré como loca. Esto no es vida para nosotros. Yo ahora tengo que ser la cabeza del hogar”, dijo una migrante guatemalteca.

Estados Unidos anunció que reiniciarán los trámites una vez que haya un cambio en las alertas de salud en su país y México, sin embargo, con el aumento de casos en ambos lados de la frontera la reapertura es incierta.

Con información de Víctor Valles-Mata y Adrián Tinoco.

LLH