SALUD

Miedo, causa por la que millones de adultos mayores no se vacunan contra COVID

Tanto las personas reacias a inmunizarse, como los especialistas, atribuyen este hecho a la falta de información

Aunque la vacunación contra COVID-19 avanza en todos los sectores de población, aún existen 3.9 millones de adultos mayores que no lo han hecho, según datos de la Secretaría de Salud. ¿La razón? No quieren hacerlo.

Te recomendamos: Sin sustento científico, docentes se vacunan nuevamente contra COVID

A sus 80 años de edad, Margarita no tiene enfermedades ni comorbilidades, pero ha decidido no vacunarse contra el COVID-19.

“Definitivamente no me voy a vacunar, por motivos de que yo tengo miedo, por decirlo así, de que me vaya a hacer daño la inyección, el líquido. Yo prefiero así “, confesó Margarita Hernández, 80 años.

Este hombre, que pidió lo llamáramos Juan, tiene 68 años de edad, dice que no quiere vacunarse y su familia no lo sabe.

“Yo no me vacuno porque le tengo miedo a las vacunas, no sé cuál sea la efectiva, cuál sea la mejor, o cuál me va a perjudicar”, expresó Juan, 68 años.

Y Gerardo cuenta que no se ha inmunizado por lo que considera falta de información adecuada.

“Que no me toca o que es en otro lugar, que no me la pueden poner. Me dijeron que yo no tenía un comprobante de domicilio de aquí, de la colonia, luego llego y dicen, no, todavía no es a esta edad”, aseguró Gerardo, 70 años.

Los especialistas atribuyen esta postura no a los llamados “anti vacunas”, sino a la falta de información.

“Desgraciadamente existe resistencia en algunos sectores, fundamentalmente de la ignorancia, porque no hay una verdadera razón”, informó Luis Miguel Gutiérrez, director del Instituto Nacional de Geriatría.

Los médicos estiman que en esta tercera ola se ha notado la efectividad de la vacunación entre las personas adultas mayores, pero alertan sobre otro tipo de efectos provocados por el confinamiento prolongado.

“Ha habido muchos otros efectos adversos a los cuales se les ha prestado menos atención, por ejemplo, el desacondicionamiento físico, ha tenido un efecto nocivo sobre el estado de ánimo”, finalizó Luis Miguel Gutiérrez, director del Instituto Nacional de Geriatría.

Con información de Susana López Peña

DMGS