México cumple seis meses de confinamiento por COVID-19

Localidades en todo el país implementaron medidas para evitar que el virus afectara a sus pobladores.

En México se cumplieron oficialmente seis meses del inició oficial del  confinamiento el 23 de marzo.

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La Secretaría de Salud federal decretó la jornada nacional de sana distancia. Nos enfrentábamos a lo desconocido. Algunos temíamos una ola de contagios, exponencial, como la que se había visto en Italia y España.

Muchos tardaron meses en creer en la existencia del virus. Algunos, quizá, sigan dudándolo. para todos ha significado un cambio profundo en nuestras vidas

Con el inicio de la Jornada Nacional de Sana Distancia en México, que implicó distintas medidas que buscaban minimizar los contagios por COVID-19, vinieron cambios que poco a poco  comenzamos a notar, asimilar y a hacer parte de nuestra cotidianidad.

Entre los más generalizados fue el uso de cubrebocas, gel antibacterial, el lavado constante de manos y guardar distancia. Se echó mano de todo lo posible.

Localidades en todo el país implementaron medidas para evitar que el virus afectara a sus pobladores.

Las resistencias ante el COVID fueron extremas, muchas veces ocasionadas por la propagación de noticias falsas.

Una resistencia que en el fondo significaba, siempre, creer que la pandemia no existe.

“El riesgo para una persona que no cree es el mismo que para las personas, pero su comportamiento afecta a toda la sociedad porque si se infecta pues siguen transmitiendo el virus”, destacó Carlos Rosales, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM.

“Lo que me preocupa mas es la falta de conciencia en la gente, que no se cuida y cree que esto es un momento”, indicó Kevin Palma.

De la mano del confinamiento vinieron medidas que sacudieron nuestra realidad: actividades económicas paralizadas, hospitales a sus límites y cambio de hábitos de movilidad, consumo y comunicación.

Pero también, mucha solidaridad.

Hay añoranza por nuestras fiestas, nuestra convivencia con la familia y amigos… hasta por nuestras manifestaciones políticas. seis meses que dejaron en un lejano pasado la vida de antes.

“Extraño los tumultos de la gente”, compartió salvador.

“Casi siempre iba de viaje con mis abuelos, eso es lo que más extraño”,  dijo Evan, un niño.

“Extraño convivir con mi familia, salir a la calle como antes, trabajar”, comentó Natalia Vilchis.

“Me siento medio agüitado porque no hay economía bien. Ya hay un poco más de gente pero siempre sufrimos mucho tiempo”, dijo Joaquín Sarabia.

La jornada oficialmente terminó el 31 de mayo. Paulatinamente la gente volvió a las calles por la necesidad de sacar adelante a sus familias y con ello, el riesgo latente de que los contagios se desbordaran.

Con el paso de los días, y distintas medidas de contención de gobiernos y sociedad, nos hemos acostumbrado a la nueva normalidad, desafiando todos los días nuestra capacidad de adaptación.

Y muchas veces poniendo por delante el optimismo.

Con información de En Punto.

LLH