Mexicanos acuden a los llamados de ayuda y desesperación tras sismo

Mexicanos acuden a los llamados de ayuda y desesperación tras sismo. (EFE)

La Ciudad de México se llenó de escenas similares a las del terremoto del 85, pero ahora, el 19 de septiembre del 2017.

“¿Cómo lo sintió señora? feo, feo, feo”, dijo una automovilista.

Las imágenes se repetían en varias calles de las colonias Roma y Condesa. Edificios derrumbados, cadenas humanas para ayudar, gente sacando pertenencias de inmuebles a punto de caer.

Los llamados de ayuda y desesperación se multiplicaron.

Desde el edificio colapsado de Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma una persona atrapada enviaba un mensaje pidiendo ayuda.

“Avisar a los rescatistas que Oscar Castellanos sigue atrapado bajo escombros, tiene su celular en mano y está avisando”, señaló Bruno Díaz.

Más tarde, se confirmó que la persona había sido rescatada y se encontraba a salvo.

Mexicanos acuden a los llamados de ayuda tras sismo. (EFE)

En Avenida Sonora 149, colonia Hipódromo Condesa, a unos metros del parque México, los familiares de Lourdes Baeza, atrapada en el quinto piso, esperaban noticias.

“El séptimo y el sexto piso, cayeron sobre el quinto, está completamente dañado. Le dijo vete, vete, tienes un niño, sálvate tú”, narró Edgar Salas, familiar de persona atrapada.

Durante la noche, los bomberos de Tlalnepantla escalaron el edificio para tratar de salvar a la suegra de Édgar Salas.

La Policía Militar llegó a la Condesa para hacer labores de vigilancia en una zona que quedó sin electricidad desde la una de la tarde con 14 minutos, momento del sismo.

“No sé qué hubiera pasado si me hubiera quedado adentro”, dijo Itzel Hernández.

Sobre avenida Medellín, Itzel Hernández, observaba los restos de su vehículo al derrumbarse el edificio de oficinas en la esquina con San Luis Potosí.

La gran fortuna es que el edificio fue desalojado y 20 minutos después, se derrumbó por completo.

Pero no todos salieron con vida. En la esquina de San Luis Potosí y Medellín una niña murió. No se dieron datos de su identidad.

A los trabajos de remoción de escombros llegaron los voluntarios de delegaciones, de municipios, rescatistas de la Cruz Roja Mexicana, soldados y elementos de la Marina.

“Tenemos 3 horas de estar aquí. Por turnos entran soldados, luego delegación y bomberos”, señaló Andrés García Chacón, voluntario de la Delegación Miguel Hidalgo.

La ayuda no dejaba de llegar, comida, cientos de litros de agua, cubrebocas, picos, palas y manos desinteresadas.

Mexicanos ayudan en la repartición de víveres. (EFE)

Visitantes asiduos de la Roma Condesa, también se sumaron al apoyo.

Por la noche, en Álvaro Obregón y Yucatán, la organización era ejemplar.

Sobre la estructura colapsada, equipos especiales retiraban piedra por piedra de los escombros.

En los alrededores, civiles coordinaban el flujo de ayuda y el movimiento constante de vehículos militares, ambulancias y maquinaria.

En el derrumbe del número 286 ya habían sido rescatadas 19 personas, pero se buscaba a 23 más.

“Estamos coordinando los movimientos para que los equipos de emergencia entren y salgan”, dijo el voluntario Sergio Pérez.

Sobre el tronco de un árbol, se colocó la lista con los nombres de los sobrevivientes y a qué servicio de emergencia fueron trasladados.

Las motocicletas se convirtieron en el transporte más eficaz.

“Traemos agua y medicamentos de la Cruz Roja de Polanco”, mencionó el motociclista Sebastián Vizcaya.

Quienes pudieron, sacaron pertenencias de los inmuebles afectados, como estos vecinos de Guanajuato 229.

“Papeles, escrituras, dinero”, reiteró Olivier Shubert, vecino del edificio.

En Lerdo y Magnolia, colonia Guerrero, se derrumbó un edificio de más de un siglo de antigüedad.

Dos personas se salvaron y 5 vehículos quedaron aplastados.

“Se encuentran bien, la policía los sacó”, concluyó Francisco Nava de la colonia Guerrero.

 

Con información de Guillermo López Portillo

KAH