Malas posturas al usar dispositivos electrónicos incrementan las lesiones corporales

Malas posturas al usar dispositivos electrónicos incrementan las lesiones

Joven mirando su celular en una estación del Metro CDMX. (Getty, Archivo)

Alejandra empezó una maestría hace 2 años. Pasaba largas horas haciendo tareas en su computadora. Después de un tiempo, notó molestias en su cuerpo que fueron incrementando paulatinamente.

“Lo que empecé a sentir fue dolor de cabeza muy severo, la pesadez en los hombros, dolor constante en hombros, cuello, mi brazo se dormía, se me empezaban a caer las cosas de las manos. Eso hacía que ya no fuera útil en general, por eso recurrí al médico, realmente me espanté”, explicó Alejandra Mena Córdoba.

Sus lesiones ya habían progresado por más de 6 meses, y aunque en ocasiones utilizaba analgésicos, eso solo empeoraba el problema, por lo que el diagnóstico no fue sencillo. Sin embargo, aún estaba a tiempo de revertirlo.

“Cervicalgia, o sea el nombre de la lesión fue así cervicalgia y que muy probablemente podía haber algo que se llama radiculopatía que era lo que me tenía como presionada del nervio y que hacía que se me cayeran las cosas. Eso fue lo más grave y me dijeron que se quitaba con terapia y medicamento fuerte, y si mejoraba mis posturas”, enfatizó Alejandra.

En los últimos años, las lesiones por el mal uso y abuso de los dispositivos electrónicos como tabletas, laptops y celulares, son cada vez más comunes.

“Antes del año 2000, estos problemas, a nivel de cuello, se presentaban en el 5% de la población y con el auge de los dispositivos móviles aumentó hasta un 10%, es decir, se incrementó esta incidencia y el problema sí es a largo plazo, nos puede llevar a una enfermedad degenerativa y a comprimir estructuras nerviosas”, afirmó Jhovanni Belmont, médico de la facultad de Medicina de la UNAM.

De acuerdo al doctor Belmont, ser las posturas correctas deben ser las siguientes: “El dispositivo se tiene que adaptar a nosotros, no nosotros al dispositivo. El teléfono debería estar al borde superior a nivel de los ojos, deberíamos estar apoyados en algo para dar soporte a lo que es el codo y hombro, la cabeza tiene que estar erguida, no tiene que estar flexionada. Si la columna cervical está a 90 grados o erguida, la cabeza pesa aproximadamente de 4 a 5 kilos, si hacemos una ligera flexión de 15 grados, el peso aumenta de 8 a 9 kilos”, concluyó el doctor Jhovanni Belmont.

Alejandra ya terminó su maestría, ahora tiene menos carga de trabajo, pero es más consciente de su postura y de cómo usar la tecnología.

 

Con información de Farah Reachi

KAH

 

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