Los yazidíes, una minoría religiosa sometida por el Estado Islámico

Joven víctima del Estado Islámico en Irak

Joven víctima del Estado Islámico en Irak. (Noticieros Televisa)

Esta joven yazidí vio morir a su pueblo en Sinjar. Fue convertida en esclava sexual por militantes del Estado Islámico y sobrevivió. Hoy, en libertad, prefiere guardar el anonimato mientras cuenta el infierno que los yazidíes sufren bajo el régimen yihadista.

Los yazidíes son una minoría religiosa con cuatro mil años de historia y aunque comparten algunos rituales con el islam y el cristianismo, el grupo Estado Islámico los considera infieles y adoradores del diablo.

Sinjar se localiza a medio camino entre Mosul y Raqa. El 2 y 3 de agosto de 2014 los yihadistas atacaron la ciudad; el objetivo: establecer una ruta de suministro entre sus capitales en Irak y Siria y además, exterminar al pueblo yazidí.

“Nos atacaron desde tres direcciones: la gente se escapaba, era como una inundación”, narra la joven yazidí.

En dos días cinco mil hombres fueron asesinados, algunos decapitados o quemados vivos. Siete mil personas fueron secuestradas, las mujeres para ser vendidas como esclavas sexuales, los niños para ser adoctrinados como combatientes.

Se estima que hay unos 700 mil yazidíes repartidos en Irak, Siria, Turquía, Grecia y el Cáucaso. Desde hace mil años Sinjar es el hogar de la comunidad más numerosa, con alrededor de 300 mil. La presencia del Estado Islámico obligó el desplazamiento de 200 mil, cientos de ellos murieron de hambre y sed durante la huida.

“No tuvimos más remedio que dejar el pueblo con todos, pero nos capturaron en el camino…separaron a las niñas y mujeres de los hombres”, recuerda la joven.

Sometidas a todo tipo de abusos, estas jóvenes que habían perdido a sus familias y habían sido obligadas a dejar su ciudad todavía enfrentarían un tormento mayor. Convertidas en esclavas sexuales, su futuro dependía del yihadista que las comprara, la mayoría fueron llevadas a Mosul y Raqa.

“Algunas chicas prefirieron suicidarse sólo para escapar de su cautiverio, estaban sufriendo mucho”, recuerda la joven.

En junio de 2016 ante la dimensión de las atrocidades realizadas por el Estado Islámico contra esta minoría étnica y religiosa una comisión de investigación de ONU presentó un informe en el que concluyó que el Estado Islámico estaba cometiendo un genocidio.

“ISIS abusa de los hombres, niños y mujeres yazidíes, cometiendo genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra”, dijo Paulo Pinheiro, jefe de la Comisión de Investigación sobre Siria.

A tres años de la masacre en Sinjar y ante la indiferencia internacional, miles de yazidíes viven en campos de refugiados, sin poder regresar a sus hogares y con la incertidumbre sobre el futuro de los tres mil amigos y familiares que se estima siguen en manos del Estado Islámico.

“Pido ayuda para que vengan a salvar a las niñas que todavía están en cautiverio, que viven en el infierno”, concluye la joven.

 

Con información de Emmanuel Rosalez

 

AAE

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