‘Hambre oculta’ afecta a millones de personas en el mundo

No todo lo que comemos proporciona los nutrientes necesarios. (AP, archivo)

Cuerpos de este siglo:  anchos, flácidos, débiles.

Fotos cotidianas de nuestro sobrepeso.

Y esos memes…vengo del futuro, no hagas dieta…sigues gordo, son los que están llegando este mes de marzo…tercero del año.

¿Propósitos de diciembre? adiós. Y maniquíes obesos que no se inmutan, se adaptan.

Entre los especialistas en salud mundial hay preocupación por la tolerancia y aceptación de hábitos que matan hoy más personas que la violencia y el narcotráfico.

Estamos en Jamaica, encuentro de 33 países para hablar de alimentación, agricultura. La vida y la muerte que se nos va en ello.

Éste es el mapa mexicano:

  • En 1980, 7% de los hombres mexicanos tenía obesidad.
  • En 2014, 23 %
  • En 1980, 15% de las mujeres mexicanas tenía obesidad.
  • En 2014, 32%

En diciembre pasado, en Washington, se dio a conocer un informe que revelaba que cerca del 100 por ciento de las mujeres migrantes de origen hispano, son obesas.

Es claro, lo que comemos y el tiempo en que lo comemos.

Entre las familias con menores ingresos, 36% de la dieta consiste en harinas, que nos dejan satisfechos rápidamente, pero con hambre oculta.

El hambre oculta, hidden hunger en inglés, afecta a 2 mil millones de personas en el mundo.

Se manifiesta en comportamientos conocidos:

  • Debilidad.
  • Queremos comer urgentemente pero no tenemos claro qué.
  • Comemos lo que hay, lo que se puede.

Pero ese plato no cubre necesidades mínimas de micronutrientes.

Lo que no encontramos, lo sacamos de nuestro organismo. Auto-devorarnos.

La ONU y su oficina para Agricultura y Alimentación, la FAO, alertan en Jamaica sobre un triple fenómeno: desnutrición, obesidad y hambre oculta en una misma persona. Las tres igual de graves.

22 millones de menores de 5 años y 33 millones de mujeres tienen anemia derivada de deficiencias en micronutrientes. Hambre oculta.

¿Las principales deficiencias?

-Vitamina A

-Yodo

-Hierro y complejo B

-Zinc

Lácteos, zanahoria, brócoli, pollo y pescado, son la principal fuente de vitamina A.

Deficiencia provoca primero: Deficiencias de visión, problemas en el desarrollo óseo, propensión a enfermedades y ceguera.

Alimentos de origen marino, arándanos, papas, frijoles son buenas fuentes de yodo.

Deficiencia provoca desórdenes generales del sistema tiroideo, desde fatiga y aumento de peso hasta hipertiroidismo

Carne roja, huevos, frijoles y espinacas son buena fuente de hierro y zinc. Su deficiencia va desde anemia, hasta dermatitis graves y problemas neurológicos.

Por muchos años, otros países siguieron el ejemplo de México de enriquecer algunos alimentos de consumo masivo con micronutrientes, pero no ha sido suficiente. Los menores de 5 años toman lo necesario de su propio cuerpo: auto-devorarse. Y se suspende el crecimiento y el desarrollo del cerebro.

En casos severos, aunque haya disponibilidad de alimentos ricos en carbohidratos: pan, arroz, tortilla, el organismo reacciona a la deficiencia proteica y de micronutrientes como si estuviera en inanición.

¿En el pediatra cada semana, frecuentes infecciones, sueño, pereza para jugar, diarreas sin explicación? Podría estar relacionado con hambre oculta.

El hambre oculta no siempre tiene que ver con pobreza extrema.

De acuerdo con un informe de la FDA, más de la mitad de los niños de Estados Unidos no consumen suficiente cantidad de vitamina D y E, y a la cuarta parte le hace falta calcio, magnesio y vitamina A.

Con información de Karla Iberia Sánchez

AAE