Ernesto Cordero detalla efectos de la ‘Gran Recesión’ global del 2008 en México

Ernesto Cordero detalla efectos de 'Gran Recesión' en México

Ernesto Cordero, extitular de la SHCP, detalló la historia y efectos de la crisis financiera del 2008 en la economía de México (AP Images/Archivo)

Ernesto Cordero, quien era subsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) durante la crisis financiera global de 2008, detalló los efectos de la también denominada ‘Gran Recesión’ en entrevista con Raymundo Riva Palacio para ‘Estrictamente Personal’.

El ex subsecretario de Hacienda estableció que la recesión comenzó tras el crecimiento descontrolado de una burbuja inmobiliaria en Estados Unidos con hipotecas que “no tenían ningún sustento” y consideró que la banca estaba prestando dinero, empaquetado con otros activos, y vendiéndolos en todo el mundo.

Tenías fondos de pensiones de pescadores de Islandia que tenían invertidos sus ahorros en estas hipotecas que no valían nada”, dijo Ernesto Cordero. “Cuando esta burbuja revienta, se genera una crisis mundial”

El detonante emblemático, de acuerdo con Ernesto Cordero, fue la caída del banco de inversión Lehman Brothers, que tenía más de 120 años en operación y había sobrevivido la crisis de 1929, también conocida como la ‘Gran Depresión’.

Para nosotros fue muy importante, fueron años muy difíciles para México”, dijo Ernesto Cordero, quien recordó que en el 2007 el país retomó el crecimiento económico en 3.3 por ciento después de lo que consideró un cambio de Gobierno “turbulento”.

Ernesto Cordero dijo que lo que provocó mayor descontento social fue la escalada en los precios de la comida, que en México se expresó en la subida del precio de la tortilla. Incluso consideró que el aumento en los precios de los alimentos fue lo que provocó la llamada Primavera Árabe, costándole el Gobierno a países como Túnez o Egipto.

En México empezamos con eso y me acuerdo que fue muy difícil contener el precio de la tortilla y tuvimos que tomar decisiones y acciones para apoyar a toda la cadena productiva de la tortilla en todos sus eslabones de manera que fueran solidarios y no hubiera incrementos importantes en los precios.”, recordó el también exsenador.

El ex subsecretario de Hacienda consideró importantes tres elementos que ayudaron a que la economía mexicana no se derrumbara durante los efectos de la crisis, además de convertirse en el país que “más rápido se recuperó”.

En primer lugar, Cordero atribuyó la resistencia de la economía mexicana al aprendizaje de la crisis de 1994 y el “error de diciembre” que llevó a México a actuar de forma macroeconómica “muy prudente”.

En un segundo lugar, consideró que existía un servicio público “muy competente, que sabían hacer las cosas muy bien” y, en tercer lugar, consideró que el presidente de entonces, Felipe Calderón Hinojosa, estaba “muy decidido, entendía muy bien lo que sucedía y tomó las decisiones en el momento oportuno”.

De acuerdo con Ernesto Cordero, durante el mandato de Felipe Calderón se instruyó la implementación de un programa contracíclico, en el que se aumentó la inversión pública y el gasto público en programas específicos que permitieron conservar el empleo.

Sin embargo, Cordero indicó que en el año 2009 llegaron factores adicionales que hicieron muy difícil mantener los programas públicos que mantendrían el empleo, principalmente la epidemia global de influenza AH1N1, que provocó una caída de la recaudación fiscal tras una baja del consumo privado.

Además, mencionó que la producción petrolera se redujo “mucho” durante 2009, por lo que la economía mexicana dejó de recibir ingresos para mantener el programa en marcha de medidas contracíclicas.

Ahí México tuvo que tomar una medida dramática, drástica, y que resultó la correcta.”, anticipó Cordero. “¿Cómo compensas esta caída de ingresos sin afectar este programa de inversión pública tan importante, para preservar el empleo en México?”, preguntó en anticipación.

En ese entonces, la administración calderonista tomó la decisión de utilizar los fondos remanentes del Banco de México y el fondo de estabilización de los ingresos petroleros para cubrir los ingresos no constantes, como la caída permanente de la producción petrolera.

Posteriormente entró en vigor la controvertida medida del aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 15 al 16 por ciento, la cual Ernesto Cordero consideró que repondría los ingresos de la producción petrolera que “ya no iba a volver”.

A la postre, la medida (de aumentar el IVA) resultó correcta y todo el mundo reconoció que México había hecho lo correcto”, expresó Cordero. “Más que buscar una expansión en el consumo público, fue un tiro de precisión. Teníamos programas específicos para apoyar el empleo y mantener la economía funcionando, y por otra parte teníamos una nueva fuente de ingresos para respaldarlos y que fuera creíble”, agregó.

Ernesto Cordero también dijo que, cuando un país incurre en un déficit público, tiene que ser creíble que se regresará al equilibrio. De lo contrario, consideró, el gasto público se convierte en una medida contraproducente, pues existe una duda de los actores económicos de la capacidad del país para mantener “la casa en orden”.

Posteriormente, el colaborador de la SHCP dijo en entrevista que fue el Fondo Monetario Internacional (FMI), a través de la mesa de ministros de finanzas en el Grupo de los 20 (G20), el que instauró un nuevo orden mundial en el que México “toma un papel protagónico” en 2009 y 2010 como un ejemplo para la creación de un Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero, pues tenía el sistema de regulación bancaria y monetaria “más estricto del mundo”.

México en la recuperación mundial fue una voz importante y respetada. Algunos otros países como Grecia, Italia o España, que incurrieron en déficits públicos muy grandes, no pudieron abordar la crisis”, aseveró.

Ernesto Cordero concluyó diciendo que la estabilidad macroeconómica, por el contrario de ser “un capricho de los economistas”, es una condición necesaria, aunque no suficiente para llegar a tener buenas condiciones económicas, lo que demostró comparando la situación del 2009 con la de 1994.

Con una caída del PIB, el empleo se cayó 6 por ciento en 1995 y en 2009 solo cayó la mitad, en 3 por ciento.”, especificó.

Con información de ForoTV

asa.

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