Detenida, actividad de la primera sala de consumo seguro de drogas en México y Latinoamérica

Las salas de consumo nacieron en Europa hace 30 años como una forma de contener los daños a la salud asociados al consumo de drogas inyectables

FOTO: Usuarios de heroína y cristal vienen a ‘La Estación’ a intercambiar jeringas usadas por material estéril. (Noticieros Televisa)

Por primera vez un juzgado de distrito de la Ciudad de México otorgó dos amparos para que la Cofepris, la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios, autorice la posesión, transporte y uso de cocaína al demandante, en este caso la organización México Unido contra la Delincuencia.

Son muchas las organizaciones que están empujando para que en el tema de las drogas se adopte una perspectiva de salud pública y no de criminalización de los usuarios.

Por ejemplo, en Mexicali, un grupo civil estuvo operando la primera sala en América Latina en la que los usuarios de drogas inyectables podían consumir heroína o cristal bajo supervisión médica.

En el centro comunitario de Integración Social Verter, comúnmente llamado ‘La Estación’, se ofrecen servicios de salud a usuarios de drogas inyectables, trabajadores sexuales y personas de la diversidad sexual.

Usuarios de heroína y cristal vienen a ‘La Estación’ a intercambiar jeringas usadas por material estéril.

La idea es prevenir contagios de VIH o hepatitis C, y fue en este sitio, ubicado en el centro de Mexicali, donde se abrió a finales de 2018 la primera sala de consumo supervisado de drogas en México y Latinoamérica.

“Empezamos con un grupo pequeño, les empezamos a hablar del espacio entonces ellas ya llegaban y cuando venían a hacer el intercambio simplemente nos decían “ah, ¿puedo pasar a la sala?” o “quiero usar la sala” o el espacio y entonces ya, siempre acompañada de una promotora, una promotora par, nuestro staff, teníamos un personal de salud también capacitado obviamente por si pasaba alguna situación de salud como una sobredosis”, comentó Lourdes Angulo, de integración social Verter, en Mexicali, Baja California.

Las salas de consumo nacieron en Europa hace 30 años como una forma de contener los daños a la salud asociados al consumo de drogas inyectables.

Estas salas operan con apoyo gubernamental, en México su situación es confusa. El consumo de drogas no está penado y las leyes de salud no contemplan la existencia de este tipo de establecimientos.

Días después de que Integración Social Verter abrió la primera narcosala latinoamericana, el gobierno de Mexicali decidió clausurar el centro comunitario alegando violaciones a la normatividad de uso de suelo.

“Nos clausuran el 23 de noviembre sin previo aviso, llegan con un documento de uso de suelo, de aviso, que no lo teníamos porque no había habido, previo no hubo una visita de supervisión, nada, simplemente llegan ya con los letreros de clausura”, comentó Lourdes Angulo, de Integración Social Verter.

Para el gobierno de Mexicali, a cargo del alcalde Gustavo Sánchez, se trata de una discusión federal.

“Esta sala que opera debe tener y debe contar con licencias de orden sanitarias, de orden de salud que no le corresponde ya al municipio sino en todo caso al Estado y la Federación”, señaló Gustavo Sánchez, presidente municipal de Mexicali, Baja California.

Una intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos permitió a Integración Social Verter la reapertura del espacio que presta servicios de salud a adictos, sin embargo, la sala de consumo permanece cerrada y sin un futuro claro.

Con información de Plumas Atómicas.

LLH

CARGANDO...