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Destrucción y luto en las calles de Juchitán, Oaxaca, tras sismo

Afectaciones en Juchitán tras sismo del 7 de septiembre (EFE)

¿Cómo se ve un sismo de 8.2 grados? Carlos Loret de Mola recorre las calles de Juchitán, en Oaxaca, tras el sismo del 7 de septiembre.

Todas las calles se parecen. Hay montones de escombros afuera de algunas casas. Dos o tres por cuadra. Parecerían sólo derrumbes, pero si se suman son toneladas y toneladas de escombros en las calles de varios municipios del Istmo de Tehuantepec.

Así que para medir esta desgracia, hay que caminarla. En Juchitán, la cuarta ciudad más poblada de Oaxaca, cuando menos una de cada tres casas tiene daños.

Escombros del palacio municipal de Juchitán, Oaxaca, tras sismo
Escombros del palacio municipal de Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (EFE)

Escombros del palacio municipal de Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (EFE)

La calle Colón de Juchitán es la calle de la tragedia. Vicente Gómez está a punto de cumplir 70 años. Toda su vida trabajó como obrero.

La noche del viernes los despertaron los crujidos de las paredes de su casa. Se levantó de la cama y se refugió en el baño. Varios ladrillos lo alcanzaron y le abrieron la cabeza.

Ni él ni su esposa tenían las llaves a la mano para quitar los candados de las puertas. Los segundos se hicieron eternos.

Vicente Gómez, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca
Vicente Gómez, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

Vicente Gómez, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

“Se hacía de un lado para otro, no podía ni dar un paso, ni mi señora”, explica Vicente Gómez Salinas.

Sobrevivieron gracias a que la barda de su vecina se desmoronó y pudieron escapar por la parte de atrás.

“Aquí era mi recámara, mi cama. Aquí tenía una hamaca. Este refrigerador era nuevo, ya no lo es”; dice Vicente Gómez Salinas.

En menos de un minuto se quedó sin casa.

“Siento bien feo perder esta casa. Siento bien feo, ¿dónde voy a quedar? Tengo la enfermedad de mi pierna, no tengo trabajo”.

Vicente Gómez Salinas camina por su cuadra buscando ayuda. Desde el viernes duerme en la calle. No quiere abandonar lo que queda de su patrimonio, pero tampoco quiere meterse a riesgo de que una réplica no le perdone la vida.

Casa afectada en Juchitán, Oaxaca, tras sismo
Casa afectada en Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (Noticieros Televisa)

Casa afectada en Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (Noticieros Televisa)

Y como él, muchísimos que se han instalado en las calles. En esta, la cuarta ciudad más poblada de Oaxaca, cuando menos una de cada tres viviendas tiene daños.

El terremoto dejó fisuras y fracturas en hogares y empresas, cicatrices que parten el rostro de techos y paredes. Los vuelven peligrosos, inhabitables.

¿Cómo se va a reparar esto? ¿Cuánto va a costar? ¿Cuánto va a tardar?

A menos de 10 metros de casa de don Vicente, la familia García Zárate todavía no asimila lo que ocurrió.

Cuando comenzó a temblar, Felipe se levantó de la cama, sacó a sus hijos y regresó a ayudar a su mamá. Los dos quedaron atrapados.

Desde la banqueta, los tres hijos de Felipe -de 18, 12 y 5 años- vieron una inmensa nube de polvo. La casa se derrumbó y no pudieron hacer nada. Papá y abuela estaban sepultados.

Johnathan García, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca
Johnathan García, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

Johnathan García, damnificado del sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

“Con los vecinos estuvimos buscando para sacarlos. Los encontramos ahí abrazados con ese gran escombro que está ahí, estaba encima de ellos. Me tocó verlos como los sacaban, cómo quedó mi abuelita”, dice Jonathan García Zárate.

Las réplicas reviven el miedo, desde el temblor se han registrado mil.

“Cada vez que tiembla me acuerdo de mi papá”, afirma Jonathan García Zárate.

En la misma calle Colón están la casa y el consultorio del doctor Jorge Toledo. Los dos niveles superiores de la casa se sostuvieron con un árbol del vecino.

¿Cómo salir? Las puertas se trabaron y el bailoteo del cemento dificultaba el paso.

Jorge Toledo, damnificado por el sismo en Juchitán, Oaxaca
Jorge Toledo, damnificado por el sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

Jorge Toledo, damnificado por el sismo en Juchitán, Oaxaca (Noticieros Televisa)

“Me dijo: ‘papá tú vete, yo aquí me muero’ y le dije mi amor no, si te quedas tú, yo me quedo contigo”, explica Jorge Toledo.

Lo lograron.

“Ese inmueble que ven ahí atrás es de años de esfuerzo de mi familia, de trabajo, pero no hay como valorar la vida y eso me da la oportunidad”; señala Jorge Toledo, quien pide perdón mientras llora al dar su testimonio.

Juchitán, pueblo bravo. Históricamente vinculado a movimientos políticos y sociales de rebeldía ante el gobierno y el sistema.

Pelearon contra los franceses y luego los reprimió Juárez. Se atribuye a Obregón haber dicho que no hay un panteón en México sin un juchiteco muerto por la causa de la Revolución.

Fueron el primer municipio con gobierno de izquierda. Hubo desaparición de poderes, intervino el Ejército. Y de ahí, la lucha triqui, la coalición obrero campesino estudiantil, la CNTE, la APPO, movimientos guerrilleros.

Juchitán, pueblo bravo. Que tiene fama de que aquí las mujeres mandan porque se dedican al comercio y son las que llevan más dinero a la casa. El mítico matriarcado de Juchitán.

El Juchitán de los muxes, los homosexuales, que aquí son considerados bendición para la familia porque se encargan de los padres y se emplean bien. Los muxes que son políticamente activos, poderosos e influyentes.

No es sólo Juchitán, es buena parte de la región del Istmo. Esta firma la dejó el terremoto más fuerte desde hace un siglo.

Afectaciones en Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre
Afectaciones en Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (Noticieros Televisa)

Afectaciones en Juchitán, Oaxaca, tras sismo del 7 de septiembre (Noticieros Televisa)

Los damnificados están por todos lados. Denuncian que no les llega la ayuda. Los aviones cargados con víveres se diluyen ante la dimensión del desastre.

Uno prende el micrófono y el grito de auxilio es porque se sienten abandonados, que lo perdieron todo y no tienen ruta para salir adelante.

Con información de Carlos Loret de Mola

MLV

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