COVID-19 golpea a Ajalpan y Tlachichuca, los dos municipios más marginados de Puebla

Ajalpan y Tlachichuca son los dos municipios de Puebla más golpeados por la pandemia

En los municipios más marginados del país, el impacto  del COVID-19 ha sido más mortífero. Quienes se enferman en esas comunidades tienen más probabilidades de fallecer. En dos municipios en Puebla se mueren tres veces más que el promedio a nivel nacional.

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“Hubo días que se enterraban de seis a siete personas por COVID; aquí en este panteón tenemos tres lugarcitos para sepultar, ya consiguieron lo de un terrenito para el otro panteón”, dijo Miguel Ángel Reyna, panteonero.

Ajalpan es uno de los 427 municipios más pobres y marginados de México. Ubicado a tres horas y media de la capital poblana, registra 45 casos positivos de COVID y 19 defunciones oficiales. sin embargo, tiene una tasa de letalidad del 42 por ciento, mientras que el promedio nacional es del 10 por ciento.

Ocho familiares que atendían un negocio en el mercado municipal se contagiaron de COVID hace dos meses. Todos fueron hospitalizados. Cuatro fallecieron.

“No la pudimos enterrar, a mi mamá ni a mi abuelita, ni a mis tías, por lo mismo de que estábamos en cama nosotras”, dijo Miriam Hernández, familiar de víctimas de COVID-19”, comentó Miriam Hernández, familiar de víctimas de COVID-19.

Los habitantes de este municipio aseguran que por el desabasto de medicamentos y la falta de personal médico en el centro de salud regional, se requiere viajar a otro municipio para atender a un paciente con sospecha de COVID. El esposo de Blanca falleció en su casa.

“Marcamos al 911 nos mandaron como una hora después, hora y media a una ambulancia y no nos lo quisieron trasladar; porque ellos solamente tenían autorizado trasladar a enfermos que estuvieran muy graves de COVID”, comentó Blanca Gutiérrez, esposa de víctima de COVID-19.

En Tlachichuca, otro de los municipios marginados en Puebla, localizado en las faldas del Pico de Orizaba, sí cuentan con una ambulancia que traslada a los pacientes a otros municipios, ya que el centro de salud local se encuentra en remodelación.

“ Ya en el pico de la pandemia atendíamos tres o cuatro pacientes al día. Siempre las personas nos hablan ya hasta que ven que su familiar está ya muy mal; la gente siempre estuvo con ese temor de que en los hospitales los iban a empeorar”, señaló Víctor Monterrosa, paramédico de Tlachichuca, Puebla.

El padre de Trinidad Sosa es uno de los 28 muertos y 77 infectados por el virus en este municipio, que tiene una tasa de letalidad del 36 por ciento.

“Decidimos entre los hermanos que se diera a renta cinco años para que pudiéramos salir mejor atendidos con un particular que en el hospital porque dicen que ahí los matan llegando”, expuso Trinidad Sosa, hijo de víctima de COVID-19

“Hay gente que a esta fecha sigue sin creer que existe; pareciera que tiene que pasar en la familia”, comentó Miguel Morales, presidente municipal de Tlachichuca.

Para el período de marzo a septiembre el gobierno de Tlachichuca esperaba cerca de 107 decesos, los mismos que en 2019. Sin embargo en este 2020 se registraron en ese mismo periodo 217 muertes, un exceso de mortalidad del 102.8 por ciento.

“Si usted se da cuenta tenemos poco espacio y si sigue así esto de la pandemia pues vamos a terminar con el panteón”, dijo Gerardo Juárez, panteones de Tlachichuca, Puebla.

Con información de Víctor Valles-Mata y Fernando Guillén.

LLH