Permanecer en casa por coronavirus, desafío para personas con autismo

Salir a la calle para personas con autismo es básicamente una cuestión de salud
Caminata en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. (Cuartoscuro.com, archivo)

Mantenerse en casa es la mejor manera de evitar la expansión de la pandemia del coronavirus, SARS-CoV-2, patógeno causante de la enfermedad COVID-19, pero para las personas con autismo el encierro puede resultar todo un desafío.

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“Hay quienes se sienten mejor quedándose en casa, porque prefieren entornos muy conocidos, pero hay otros con una rutina muy establecida y el cambio les puede causar estrés o ansiedad”, dijo a Efe el doctor César Reynoso, jefe de la Clínica de Autismo y Trastornos del Neurodesarrollo del Hospital ABC.

Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo que se celebra cada 2 de abril, el experto expuso que las personas con trastorno del espectro autista (TEA) tienen dificultades para comunicarse, expresar sus emociones y relacionarse con otras personas.

Es por ello que el cierre de escuelas, de lugares de trabajo y centros de terapia es un cambio de entorno y puede llegar a alterar sus rutinas, lo que para muchos de ellos representa estabilidad.

Debido a ello, salir a la calle para personas con autismo es básicamente una cuestión de salud.

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo, permanentes y profundos, que afectan a la socialización, la comunicación, la imaginación y la conducta, entre otras cosas, y está presente en aproximadamente el 1 % de la población a nivel mundial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada 160 personas tiene un trastorno autista.

Carol Ajax, fundadora de la asociación Spectrum Theraphy Center México, aseguró que en promedio en Latinoamérica 1 de cada 120 personas presenta algún tipo de trastorno del espectro autista.

Aunque en México no existen estadísticas, la Secretaría de Salud considera que anualmente 6.200 personas al año nacen con autismo.

RUTINAS PARA AUTISTAS

Gabriela Estrada es mamá de Lourdes, una niña diagnosticada con el síndrome de Asperger, que está dentro del espectro de trastorno autista.

Desde que suspendieron las clases, Gabriela habló con su pequeña para anticiparle que no podrían salir en unos días, crearon una rutina diaria en la que incluyen ejercicios y algunas actividades, además de poner especial en su educación “porque a niños como Lourdes hay que explicarle las tareas paso a paso”.

Sin embargo, los ruidos que a veces vienen de la calle la estresan, por lo que Gabriela tiene que estar atenta para tratar de sacar a su hija a pasear un poco: “paseamos por el parque. Intento que a su manera se distraiga para que no se estrese”, aseguró.

El especialista explicó que es indispensable en niños con autismo se implanten rutinas que estén “lo más llenas posible y eso los va a meter en un “riel” en el cual estarán más ocupados” y con menos períodos de ansiedad.

Reynoso dijo que es necesario que los padres estén tranquilos también para poder atender a estos pequeños, aunque no es fácil “porque cuando no están acostumbrados a las rutinas de sus hijos, no saben cómo conducirlos”.

Recomendó a los padres que observen a sus hijos respecto a cómo se sienten ante la situación del confinamiento y cómo reaccionan al cambio de rutinas.

Además, dijo, es clave transmitirles tranquilidad, explicarles lo que sucede de forma sosegada y trabajar en herramientas que ayuden a sus hijos a expresar lo que sienten

Finalmente, señaló que aunque se ha avanzado en hacer conciencia sobre esta condición aún es necesario mejorar cómo abordar el autismo, y que los expertos sean capaces de ayudar a los padres a manejar esta condición de sus hijos.

Con información de EFE

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