Continúan las protestas en Missouri por absolución de expolicía

Los manifestantes gritaban consignas como "La vida de los negros importa" y "Es nuestro deber luchar por nuestra libertad". (Foto: Reuters)

Ruidosos manifestantes marcharon el sábado por dos centros comerciales en una zona lujosa de los suburbios de St. Louis para protestar por la exoneración de un expolicía blanco que asesinó a un hombre negro.

Fue la segunda jornada de protestas en las que hubo algunos actos de vandalismo y violencia.

Cientos de personas marcharon por West County Center en Des Peres, una comunidad exclusiva al oeste de St. Louis, coreando consignas como “La vida de los negros importa” y “Es nuestro deber luchar por nuestra libertad” para condenar el veredicto de un juez que exoneró a Jason Stockley, expolicía de St. Louis, de un cargo de homicidio premeditado por matar a tiros a Anthony Lamar Smith en 2011.

Poco tiempo después del fallo, la gente empezó a protestar en el centro comercial Chesterfield y en un festival sobre comida de restaurantes de la región.

Las protestas en los centros comerciales se llevaron a cabo luego de estridentes marchas por la mañana en el centro de St. Louis y en el elegante sector Central West End durante la noche. Los manifestantes querían dejar claro que, según dijeron, la región completa, y no sólo las áreas predominantemente negras de St. Louis, deberían sentirse incómodas con el veredicto y su impacto.

“No creo que el racismo vaya a cambiar en Estados Unidos hasta que la gente se sienta incómoda”, señaló Kayla Reed, integrante del grupo St. Louis Action Council (Consejo de Acción de San Luis), y una organizadora de la protesta.

Susanna Prins, una mujer blanca de 27 años de edad, oriunda de University City, otro suburbio de St. Louis, portaba un cartel que decía “El silencio blanco es violencia”.

“No decir ni hacer nada te convierte en cómplice del maltrato brutal a nuestros amigos y vecinos”, sostuvo Prins.

La muerte de Smith es sólo uno de varios casos notorios en Estados Unidos en años recientes en los que un policía blanco balea de muerte a un sospechoso negro, entre ellos el fallecimiento del joven desarmado Michael Brown en 2014 en Ferguson, que desató meses de protestas, que en ocasiones fueron violentas.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos indicó el sábado que no abrirá una nueva investigación por una presunta violación a los derechos civiles en el caso.

La dirección de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés) en St. Louis exigió una pesquisa federal.

Lauren Ehrsam, vocera del Departamento de Justicia, dijo que, en septiembre de 2016, el departamento concluyó que la evidencia no respaldó entablar un juicio bajo los estatutos penales de los derechos civiles, pero no lo anunció públicamente hasta ahora a fin de no impactar el caso penal estatal.

La banda irlandesa U2 canceló su concierto del sábado por la noche en St. Louis porque el departamento de Policía dijo que no podría proporcionar una protección estándar para el evento, informaron los organizadores.

Stockley, de 36 años, mató a tiros a Smith tras una persecución a alta velocidad en 2011. El expolicía absuelto insistió en que vio que Smith traía un arma y que consideró que él se encontraba en peligro inminente.

Los fiscales dijeron que el agente colocó una pistola en el vehículo de Smith después del incidente. Stockley pidió que el caso lo decidiera un juez y no un jurado.

El caso se ventiló a no gran distancia de Ferguson, donde Brown, de 18 años, fue asesinado a tiros por un agente blanco en 2014. El agente nunca fue encausado y al final presentó su renuncia.

Con información de AP

LHE