Chavismo instala nuevo Parlamento en Venezuela con promesa de terminar era Guaidó

Con 256 de 277 escaños, el Partido Socialista Unido de Venezuela y sus aliados pasan a controlar la Asamblea Nacional en el período 2021-2026,
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, posa junto a diputados frente al Palacio Nacional Legislativo, en Caracas. (EFE)

Alzando retratos de Hugo Chávez y del prócer Simón Bolívar, el chavismo tomó este martes control del nuevo Parlamento venezolano, mientras el líder opositor Juan Guaidó intenta mantener un Congreso paralelo con apoyo internacional.

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Con 256 de 277 escaños, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados pasan a controlar la unicameral Asamblea Nacional en el período 2021-2026, el único poder público que hasta ahora no controlaba el presidente Nicolás Maduro.

“Estamos obligados al exorcismo” tras los cinco años del Parlamento opositor, lanzó el exministro de Comunicación Jorge Rodríguez, que fue electo por aclamación para presidir la cámara para el primer año de sesiones.

Muy temprano rociamos con agua bendita cada rincón de las paredes”, añadió con ironía.

Rodríguez aseguró que “no puede haber perdón con olvido” o “reconciliación con amnesia” en relación al período anterior de la Asamblea, en la que Guaidó se proclamó presidente encargado, en 2019, e impulsó una avalancha de sanciones para tratar de forzar la salida de Maduro.

“Métanse sus sanciones por donde les quepan”, zanjó. “Sanciones que son inútiles porque el pueblo de Venezuela ha demostrado que ni con las peores sanciones lograrán doblegar su ímpetu libertario”.

Durante la campaña, Maduro y los candidatos del PSUV propusieron legislar para castigar a “traidores” como Guaidó.

Las calles cercanas al Palacio Legislativo, en el centro de Caracas, estaban cerradas con policías y militares bloqueando sus accesos.

Solo un pequeño grupo de seguidores del chavismo tuvo paso, en medio de un confinamiento decretado por Maduro para esta semana por la pandemia del COVID-19, constató la AFP.

Los diputados llevaban tapabocas como medida preventiva por el virus.

Antes de ingresar a la sede del Legislativo, los parlamentarios chavistas se congregaron en la Plaza Bolívar, donde hicieron una ofrenda floral para luego marchar, con música folclórica de fondo y sin distanciamiento social, hasta el hemiciclo cargando retratos de Chávez en uniforme militar, así como de Simón Bolívar.

Una entrada similar hicieron cuando instalaron la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) 100% chavista, en 2017, para neutralizar las labores del Parlamento cuando era controlado por la oposición.

Ahora que el chavismo recuperó la cámara, la ANC levantó funciones.

Completan la junta directiva del nuevo Parlamento, Iris Varela como primera vicepresidenta y Didalco Bolívar, como segundo, ambos altas personalidades del chavismo.

Las parlamentarias del 6 de diciembre fueron tildadas de “fraude” por el grueso de la oposición, encabezada por Guaidó, que no participó y que no reconoce a las nuevas autoridades.

Y con el apoyo de medio centenar de países, incluido Estados Unidos y la Unión Europea, el líder opositor aprobó con la mayoría legislativa saliente la “continuidad” de su Parlamento hasta que se realicen elecciones presidenciales y legislativas “libres, justas y verificables”.

El líder opositor se proclamó presidente interino después de que el Parlamento declaró “usurpador” a Maduro, acusándole de haber sido reelegido fraudulentamente en 2018.

“A pesar del show que están haciendo en el Palacio Federal Legislativo secuestrado por una dictadura que nadie reconoce (…) estamos aquí, de pie”, dijo Guaidó este martes en una sesión virtual en la que fue ratificado como presidente por un año más.

El acto fue realizado en un lugar no divulgado por “seguridad”.

El fin del Parlamento opositor en Venezuela coincide con el ocaso de la presidencia estadounidense de Donald Trump, principal aliado de Guaidó. Bajo su administración, la Casa Blanca impuso sanciones financieras a Venezuela y su estatal petrolera PDVSA para intentar desplazar del poder a Maduro, al que el magnate republicano tacha de “dictador”.

Ya Maduro ha hecho varios llamados al diálogo dirigidos al sucesor de Trump, el demócrata Joe Biden, que llega el 20 de enero a la Casa Blanca.

“Se acaba la era Trump y vamos a ver cómo reacciona esa parte de la oposición”, manifestó el mandatario en una reciente entrevista transmitida por la cadena de televisión Telesur.

Por lo pronto, entre amenazas de cárcel contra Guaidó y los diputados que impulsan la idea de la “continuidad” del Parlamento, Maduro prometió mano dura: “No me temblará el pulso”.

Con información de AFP.

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