Casona del siglo XVIII en Dolores se convierte en Museo de la Independencia

También se forjaron las primeras armas del Ejército Insurgente

La vieja casona que data del siglo XVIII, en pleno centro de la ciudad de Dolores Hidalgo, Guanajuato, se ha convertido en el Museo de la Independencia de México.

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El edificio fue la antigua cárcel municipal, lugar donde se reclutó a los primeros 40 elementos del ejército insurgente.

“Originalmente fue la cárcel del pueblo de Dolores y la importancia que tiene en nuestra historia para los mexicanos, porque aquí el cura Hidalgo, vino la madrugada del 16 de septiembre, a liberar los presos”, aseguró José Alamilla Ríos, encargado del Museo de la Independencia.

“Una de las cuestiones que se maneja es la liberación de los presos, la mayoría de ellos como lo escribió por ahí José María Liceaga, eran presos por su pobreza, eran delitos menores, eran delitos menores por lo que se encontraban allí, por embriaguez, robo de alguna gallina para comer”, agregó.

Pocos años después, de la Guerra Independista la vieja finca fue abandonada y fue hasta finales del siglo pasado cuando el gobierno de la nación la rescató y convirtió en museo.

“El museo lo comprenden 8 salas principalmente, tenemos una sala que es un calabozo donde hay una representación escultórica de la liberación de los presos “, mencionó el director Museo de la Independencia.

También en este museo hay una sala que recuerda uno de los legados más importantes que Hidalgo le dejó a los habitantes de la zona norte del estado, cómo fue la escuela de artes y oficios donde se enseñaba, alfarería, panadería, cultivo de la vid, herrería, entre otros oficios.

“De hecho que fue un cambio radical por la razón de que en su escuela que él fundó la escuela de artes y oficios, nos transmitió 12 oficios en su momento a la gente nativa”, aseveró Miguel Castillo, habitante de Dolores Hidalgo.

“También la curtiduría, la talabartería, la elaboración de productos de piel, también algo muy importante toma en cuenta a las mujeres para la elaboración de tela con acabados finísimos en seda, algodón, lino grueso, lana”, dijo José Alamilla, director Museo de la Independencia.

También se forjaron las primeras armas del Ejército Insurgente.

“El insurgente Pedro José Sotelo, nos habla que más o menos en el año de 1808, se empieza la fabricación de algunas armas, sobre todo puntas de lanza y garrotes”, declaró Juan José Hernández García, historiador de Dolores Hidalgo.

El museo cuenta una parte importante del inicio de nuestra Guerra libertaria y de los hombres que forjaron el México libre.

Con información de Corresponsales
DGP