ARTE Y CULTURA

Casa Club Roshell, el oasis en la CDMX para personas trans

En Casa Roshell les enseñan a maquillarse, a caminar con tacones, así como otros comportamientos considerados femeninos y también les brindan atención psicológica.

  • En esta casa, hombres y mujeres de todas las edades y clases sociales llegan y se visten según el género con el que se identifican
  • Felicia Garza llegó a Casa Roshell en 2011. Ahí pudo dejar atrás a Felipe Gil.

En la Ciudad de México, en la colonia Álamos, hay una casa, que es un auténtico refugio para personas transgénero que en su vida diaria no pueden vestirse y hablar como les gustaría, o relacionarse con los demás asumiendo un cierto genero, pero ahí tienen un oasis: es la Casa Roshell.

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“Aquí la gente viene y dice; yo quiero vivir mi noche de chica y le hacemos toda la magia”, dijo Roshell Terranova, directora de Casa Club Roshell.

En el número 75 de la calle Aragón, en la colonia Álamos de la Ciudad de México, hace 18 años se fundó ahí la Casa Roshell. Su misión arropar a la comunidad trans para que ahí pueda vivir como tal

“Es necesario que exista esta casa porque es un ambiente donde no eres discriminade, donde puedes ser tú”, dijo Roshell.

En esta casa, hombres y mujeres de todas las edades y clases sociales llegan y se visten según el género con el que se identifican. También conviven sin temor a ser descubiertos por sus padres, amigos, colegas e inclusive esposas, esposos e hijos.

“Es una válvula de escape para toda esa población que no puede hacer una transición. Por eso es importante que exista esta casa, para que si no traicionaste aquí lo vives, aquí está tu magia”, enfatizó Roshell Terranova.

En Casa Roshell les enseñan a maquillarse, a caminar con tacones, así como otros comportamientos considerados femeninos y también les brindan atención psicológica.

“La gente que va, va a buscar un rato a solas dónde pueda sentirse verdaderamente feliz por un rato, conviviendo con otras personas, pudiendo entender que no soy la única persona, no soy una enferma mental”, narró Felicia Garza, compositora, actriz y cantante trans.

Casa Club Roshell, el oasis en la CDMX para personas trans. FOTO Noticieros Televisa

Felicia Garza llegó a Casa Roshell en 2011. Ahí pudo dejar atrás a Felipe Gil.

“La que me atendió fue Roshell, cuando me reconoció y dijo: ‘Qué haces tú aquí’. Y ahí yo le conté mi vida y le dije, o sea esto es lo que sé y ella fue la primera que me maquilló”, reiteró Felicia.

A los 68 años, Felicia aprendió a maquillarse y principalmente, dice, a dejar de sentir miedo a aceptarse como era. 

“La primera vez que me paré ya en el salón y tuve esa sensación de Epifania, de que esto soy yo”, insistió Felicia

“Tienen zapatos, tienen vestuario que tú puedes alquilar en el momento, lo que me pasó a mi la primera vez: yo no llevaba nada y me pusieron todo. Las casas como Casa Roshell, te ayuda a establecer ese contacto con el mundo y a adquirir la confianza que necesitas para no sentirse deprimido ante la opinión pública”, comentó la compositora, actriz y cantante trans.

“Dado que en el lugar también se llevan a cabo ponencias, obras de teatro, conciertos y presentaciones  de libros, en Casa Roshell son bien recibidos padres de familia con un hijos trans y aquellos a los que llaman fans trans”, destacó Roshell.

“Tan solo sentirse con el maquillaje, la peluca, los zapatos. Sentirse en esa su verdadera identidad, ese reflejo que les da el espejo y decir está persona soy yo, eso es muy bonito y que me abracen y me agradezcan, buenos, ahí se me ruedan también las de cocodrilo”, concluyó Roshell Terranova.

Con información de Abraham Reza y Carlos Moreno

KAH