Burocracia en México frena fabricación de ventiladores para COVID-19

Proyectos mexicanos de ventiladores para pacientes con COVID-19 se encuentran detenidos por burocracia y lentitud en los trámites de la Cofepris

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), publicó en su página de internet que la prioridad de sus trámites son relacionados con COVID-19, pero los proyectos mexicanos de ventiladores para pacientes con coronavirus se encuentran detenidos por burocracia y lentitud en los trámites.

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El 16 de junio, a través de un comunicado, la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, la morenista Dolores Padierna ‘urgió a Cofepris que acelere la certificación de ventiladores hechos en México’.

David Tame dijo que lleva desde el 22 de junio en espera de la respuesta de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

Las primeras pruebas en pulmones artificiales fueron superadas, el CONACYT y el Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán, instituciones que coadyuvan a Cofepris en valorar los proyectos, evaluaron positivo y viable dicho ventilador.

Pero dichos avances quedaron frenados al llegar a Cofepris, dijo David, quien detalló que solo recibió el folio de registro del proyecto y no ha vuelto a tener contacto con la dependencia.

David Tame, fabricante de ventilador para pacientes COVID-19, dijo; “Es donde nos hemos topado, definitivamente, el tema de Cofepris es que Cofepris tiene muchos protocolos y muchos trámites de verificación que son propios de Cofepris, que son válidos y deben de tenerlos, es comprensible que los tengan, lo que quizá no es muy apropiado es el hecho que tenemos que esperar tanto para una situación de emergencia”.

El prototipo de ventilador está diseñado en un modelo español aprobado por las autoridades sanitarias de ese país.

La función de la máquina es que automatiza dispositivos como la bolsa de resucitación manual llamada “Ambu” que se utiliza como apoyo a la respiración.

David asegura que se trata de un aparato de bajo costo, con un valor aproximado de 40 mil pesos, comparado con ventiladores que pueden costar entre 5 mil y 6 mil dólares o hasta un millón de pesos.

Otro proyecto de ventilador que también espera su autorización es el de la UNAM.

El 22 de junio, la Universidad Nacional anunció que se trata de un respirador económico y portátil que se puede fabricar de manera sencilla en nuestro país.

La prueba del pulmón artificial también se verificó en el instituto nacional de nutrición y el instituto nacional de enfermedades respiratorias y en la prueba con seres vivos se comprobó que mantiene con vida a personas de hasta 80 kilos.

‘Despierta’ solicitó varias veces a Cofepris información sobre cuántas solicitudes para fabricar ventiladores ha recibido y en qué fase se encuentran, la respuesta fue: “vamos a checar”.

El 6 de abril, Cofepris publicó las disposiciones para la fabricación de ventiladores durante la emergencia con “el propósito de fomentar la disponibilidad continua de dispositivos médicos efectivos”.

Un mes después, el 9 de mayo, actualizó los lineamientos y dio a conocer la ruta que deben seguir los trámites.

El 5 de julio, la Secretaría de Salud reportó que México tiene disponibilidad de 9 mil 292 camas con ventilador para pacientes COVID-19, de las cuales 3 mil 531, es decir el 38%, están ocupadas.

A dos meses y medio de que Cofepris publicó las bases para la fabricación de ventiladores por la contingencia de COVID-19, la dependencia no ha informado que haya aprobado algún proyecto.

Con información de Luis Pavón 

LSH