AMLO: En México había un narcoestado; el gobierno estaba ‘tomado’ por la delincuencia

Señala que el gobierno estaba 'tomado', pues quienes tenían a su cargo combatir la delincuencia estaban al servicio de ésta
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. (Presidencia de México)

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró este lunes que en México había un “narcoestado” y que el gobierno estaba “tomado” porque los responsables de la seguridad estaban al servicio de la delincuencia.

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Se refirió al caso del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, acusado de estar vinculado al Cártel de Sinaloa, y reiteró que el actual titular de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, tiene instrucciones desde hace meses de no se permita que trabajen en el actual gobierno personas que se hayan desempeñado en algún cargo en el tiempo en que García Luna fue funcionario.

“Llegó a hablarse de un narcoestado y yo sinceramente en ese entonces pensaba que no era correcto clasificar de esa manera al Estado mexicano, pero luego con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí, se puede hablar de un narcoestado”, manifestó durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.

Agregó que el gobierno estaba “tomado”, pues quienes tenían a su cargo combatir la delincuencia estaban al servicio de ésta.

“Mandaba la delincuencia, tenía una gran influencia la delincuencia, era la que decidía a quién perseguir y a quién proteger, entonces sí, esto tiene que atenderse para que no se repita nunca jamás, tiene que haber una línea divisoria una frontera entre autoridad y delincuencia”.

López Obrador se refirió a dos “casos emblemáticos” que están en investigación: el de Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos entre 2012 y 2016 durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y el de Genaro García Luna, secretario de Seguridad del expresidente Felipe Calderón (2006-2012).

Lozoya, extraditado desde España el 17 de julio, está acusado de recibir 10,5 millones de dólares en sobornos de la brasileña Odebrecht para la campaña de Peña Nieto y la aprobación de la reforma energética de 2013.

García Luna está detenido desde el 9 de diciembre pasado en Estados Unidos, donde afronta cargos de conspirar para traficar cocaína, falso testimonio y participar en un proyecto criminal por sus presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.

Corrupción de “cuello blanco”

Estas indagatorias representan la corrupción de “cuello blanco” y el contubernio con los narcotraficantes, respectivamente, expresó López Obrador desde Palacio Nacional.

“Las dos muy graves, ¿cuál es más grave? Eso cada quien debe revisarlo, pero era lo que se padecía, por un lado una gran corrupción que imperaba, tenían tomado al Gobierno, y por el otro lado los acuerdos con la delincuencia organizada”, manifestó.

México vivió el año más violento de la historia reciente en 2019, el primero de la Presidencia de López Obrador, con 34.608 homicidios y 1.012 feminicidios.

Mientras en 2006, al inicio de la llamada “guerra contra el narco”, había tres conflictos activos entre cárteles de la droga, en 2018 había 18, según el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

Pero López Obrador, quien llegó al poder con la promesa de restaurar la paz en el país, reiteró este lunes su diagnóstico de que la corrupción era la raíz de los problemas.

Por ello, pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) llegar hasta las últimas consecuencias.

Aun así, negó que existan investigaciones abiertas contra Calderón y Peña Nieto al argumentar que el asunto es de “carácter estrictamente judicial”.

Para enjuiciar a los expresidentes, indicó, se necesita una consulta pública.

“Mi opinión es que se conozca toda la verdad porque es enseñanza, porque es estigmatizar la corrupción que antes se veía como algo normal y era el peor de los males, que los que robaban ni siquiera perdían su respetabilidad”, comentó.

Con información de Presidencia de la República y EFE

AAE