Acolman, en crisis por bajas ventas de piñatas debido a COVID-19

En Acolman ahora hay más de 60 fabricantes, que distribuyen mercancía a la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Hidalgo y Aguascalientes
La pandemia por COVID-19, ha puesto en crisis al municipio de Acolman, Estado de México, debido a las bajas ventas de piñatas. (Archivo/Twitter)

La pandemia por coronavirus (COVID-19), ha puesto en crisis al municipio de Acolman, Estado de México, debido a las bajas ventas de piñatas.

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La familia Ortiz Zacarías, es pionera en la fabricación de piñatas y se ve afectada por la pandemia que ha detenido las ventas.

La tradición de este pueblo piñatero nació en 1587, cuando los monjes Agustinos asentados en este municipio hicieron la primera piñata.

María del Rocío, artesana de Acolman, en el Estado de México, dijo: “Fue mi mamá la pionera de la elaboración de estas piñatas”.

En Acolman ahora hay más de 60 fabricantes, que distribuyen mercancía a la Ciudad de México, Puebla, Morelos, Hidalgo y Aguascalientes, pero este año ha sido diferente, no han vendido casi nada durante el año.

Yadira Contreras, artesana de Acolman, en el Estado de México, señaló: “No ha habido personas que nos encarguen por lo mismo de que no se pueden juntar las familias, no hemos tenido pedidos, hemos visto la manera de cómo sacar la producción, normalmente hacemos la inversión en enero, acabando la venta empezamos a invertir en cartón, papel y ahorita por esta situación está parado”.

Desde hace más de 30 años se realizaba cada año la feria de la piñata, una de las más populares en el Valle de México, ahora no tienen la certeza de que se realice.

Ante la necesidad, el municipio les apoyó con un bazar, que no es grande, para evitar aglomeraciones, en un terreno abierto en donde se turnarán para vender sus productos.

Erika Juárez, síndico municipal de Acolman, en el Estado de México, señaló: “Para poder apoyar a los artesanos, a los comerciantes porque lamentablemente esta situación no es exclusiva de Acolman y es lo que se pretende que estén rotando un día en la semana”.

Por ahora se hará cada lunes.

El Convento de San Agustín, también sigue cerrado, a pesar de que forma parte de la ruta turística Pirámides-Acolman.

La pandemia ha afectado a los artesanos de Acolman, de San Martín de las Pirámides, restaurantes y comercios detenidos.

En la caseta pirámides, desde hace días, operadores de los autobuses que hacen excursiones en la zona, piden dinero a los automovilistas que cruzan.

Con la reapertura de la zona arqueológica de Teotihuacán, hace unos días, las autoridades esperan que estas regiones puedan beneficiarse, aunque será muy complicado, dicen, quienes elaboran piñatas.

Con información de Guadalupe Madrigal

LSH