A un año de la masacre en Walmart en El Paso, Texas, conmemoran a las 23 víctimas

Para muchas familias de personas que estuvieron en el momento del ataque y que lograron sobrevivir, la jornada estremeció sus vidas.

Se cumple un año de la masacre dentro de una tienda Walmart en El Paso, Texas, en el que murieron 23 personas, nueve de ellas mexicanos.

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Desde el fin de semana se efectuaron diversas vigilias en su memoria.

El Museo de Historia del paso inauguró una exposición para recordar la tragedia.

En un monumento improvisado cerca de la tienda departamental, decenas de personas colocaron flores y velas. Además se inauguró un jardín y se develaron placas en memoria de las víctimas.

En un foro virtual sobre supremacía, discriminación racial y discursos de odio, el canciller Marcelo Ebrard aseguró que el hecho de que el ataque se clasificara como terrorismo debe considerarse “un éxito”.

Para muchas familias de personas que estuvieron en el momento del ataque y que lograron sobrevivir, la jornada estremeció sus vidas.

Mario de Alba es uno de los sobrevivientes del tiroteo en el Walmart de El Paso, Texas, ocurrido hace un año.

Al ver que Patrick Cruisius disparaba indiscriminadamente en el centro comercial, Mario cubrió con su cuerpo a su esposa y a su hija para evitar que las alcanzaran las balas.

Él recibió un tiro en la espalda con una bala expansiva.

“Ahorita sigue delicado de salud, batallando mucho con sus intestinos. El tiene ya -imagínese nada más- un año de ayuno total. Sólo se alimenta con alimentación parenteral”, señaló Cristina de Alba, hermana de una víctima de la masacre en El Paso, Texas.

Mario continúa hospitalizado. En febrero lo dieron de alta en Estados Unidos y en marzo ingresó de nuevo al hospital en Chihuahua por una complicación en el intestino a raíz del balazo recibido.

“Esta pesadilla no ha terminado para nosotros, para él, para su esposa, para su hija sobre todo que no ha podido visitarlo; el me dice ya quiero salir de aquí. Quiero que hagamos muchas cosas juntos como lo hacíamos, una carne asada con la familia”, recordó Cristina de Alba,  hermana de una víctima de la masacre.

Al otro lado de la frontera, en El Paso, vive Daisy Arvizu. Ese tres de agosto de 2019 era su primer día de trabajo en la tienda Walmart.

“Me acuerdo que estaban todos corriendo y si, corriendo y gritando, siempre va a estar detrás de mi cabeza lo que pasó, pero ya no me afecta como me afectó al principio”, expuso Daisy Arvizu, sobreviviente de la masacre de El Paso, Texas.

La madre de Daisy asegura que le joven sufrió de síndrome de estrés postraumático.

“Lo que ha sufrido ella es el trauma de escuchar esas detonaciones y sobre todo la angustia que ella tuvo para poder quedar a salvo, salir del lugar. Ella tenía pesadillas constantes, aun todavía las tiene pero ya no es tanto. Tuvo que ir a terapia, yo también”, compartió Margarita Arvizu.

Margarita pide que esta fecha sea para no olvidar lo sucedido.

“Este ataque no fue un ataque cualquiera sino fue un ataque de odio, un ataque racista, un ataque a los mexicanos y un ataque a nosotros los hispanos”, apuntó Margarita Arvizu, madre de sobreviviente de la masacre en El Paso, Texas.

Con información de Raymundo Pérez Arellano.

LLH