10% de la población mundial nunca besa, según estudio

10% de la población mundial nunca besa, según estudio. (Getty Images)

10% de la población mundial nunca besa, según estudio. (Getty Images)

Existe una ciencia bastante estudiada, pero sobre todo practicada, la filematología, es aquella que estudia todo sobre el beso, sus orígenes, significado a lo largo de la historia, tipos, reacciones físicas entre otras.

El beso, ese acto donde se ponen en movimiento 36 músculos de la cara; se intercambian más de 300 colonias de bacterias y se consumen al menos 12 calorías, que a muchos les encanta, pero a veces poco o nunca lo practican.

Según la Universidad de Bochum, en Alemania, el 10 por ciento de la población mundial, cerca de 650 millones de personas, nunca se besa, por ejemplo, en algunas tribus de Finlandia, China o Mongolia, los padres no besan a sus hijos sino les huelen la cabeza como símbolo de amor.

Cada beso acelera el ritmo cardíaco de 60 a 100 latidos por minuto; su impacto es tal que refuerza el sistema inmunitario y activa la parte central del cerebro por lo que mitiga cualquier dolor y favorece el funcionamiento del corazón.

Además, la expresión de amor o de respeto, en la mayoría de las veces favorece la liberación de endorfinas, oxitocina, dopamina y testosterona.

Y es que los labios son la zona erógena del cuerpo más expuesta, por ello su piel es delgada.

“Sin tus besos yo me muero”, quizá sea una frase muy rebasada pero lo cierto es que el beso más largo registrado en la historia fue entre una pareja tailandesa en 2013, duró 58 horas, 35 minutos y 58 segundos.

Con información de Arely Melo

 

LSH

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