Vivir entre balaceras; el miedo que desplaza familias

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am diciembre 31 st, 2016

CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 30, 2016.-La joven originaria de Nuevo Laredo, Tamaulipas, tiene 13 años, hace cuatro, ella y su familia tuvieron que mudarse de su lugar de origen a la Ciudad de México. El riesgo y la angustia de vivir entre balaceras, era insostenible.   “Cada año me tenían que cambiar de escuela un poco más cerca porque la violencia era muy difícil allá y a nosotros casi cada año nos ponían pecho tierra porque cerca de las escuelas es donde intercambiaban sus armas o donde se juntaban entre los niños para ponerse de acuerdo en lo que iban a hacer”, relató la niña de13 años desplazada por la violencia.   “Todas las mamás que iban por sus hijos al kínder empezaron a correr porque todos sabíamos que eran balazos y que estaban cerca de la casa o sea en la unidad donde vivíamos”, relató la menor.   “Había veces que oíamos balazos en la noche y ya no le preguntaba a mi esposo si eran balazos porque ya sabíamos que sí, más bien le preguntaba ¿están cerca? y ya me decía ‘no, duérmete, están lejos’, así de grave empezó a ser”, narró la madre la pequeña.   “Teníamos que salir de compras en ciertos horarios, había un toque de queda que era más bien ciudadano, a las seis de la tarde ya nadie salía”, dijo el padre de la niña.   A cambio de seguridad, esta familia decidió dejar todo e iniciar de cero en la capital del país.   “Era poco el tiempo que tenía para tomar esa decisión y estar aquí, tuvo que ser así, veníamos con el equipaje que traíamos, con la ropa que traíamos puesta y fue lo único que trajimos”, afirmó.   “Tuvimos que dejar allá todo, muebles, todo, juguetes de mi hija, todo, fue horrible”, dijo la madre.   De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de 2011 a la fecha, se han registrado cerca de 300 mil casos de desplazamiento forzoso, provocado por la violencia principalmente.   En ese mismo periodo se han dado 154 casos de desplazamientos masivos en 15 estados, entre ellos, los que registran altos índices delictivos como Guerrero, Sinaloa, Tamaulipas y Chihuahua. La Ciudad de México y Querétaro están entre los principales centros de acogida de los desplazados.   “Son hombres, mujeres, niños, niñas, población indígena, pequeños comerciantes de negocios, empresarios, funcionarios públicos, activistas, población indígena, defensores de derechos humanos, que hoy frente a su contexto de violencia, amenazas hostigamientos y abusos, tienen que huir, abandonar toda su vida, todo el contexto donde crecieron, son personas que tienen que dejarlo porque los están extorsionando, porque están desapareciendo a las personas o a sus familiares, porque intimidan, amenazan o asesinan a un líder de la comunidad”, afirmó Brenda Pérez, directora del Área Desplazamiento forzado de la CNDH.     Con información de 10 en Punto LHE