Visita del papa Francisco a México sacudió la estructura de la Iglesia católica romana

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am diciembre 28 th, 2016

CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 28, 2016.- México tiene un peso específico en el catolicismo mundial, dado que es el segundo país con más católicos en América Latina, por eso la importancia de la visita del papa Francisco en 2016, explicaron los especialistas en religiones Roberto Blancarte y Bernardo Barranco en la mesa de debate de Despierta con Loret.   La visita papal al país dejó sacudida la estructura oficial de la Iglesia católica romana con sus sermones y los mensajes de que la clase religiosa debería estar más cercana a la feligresía, lo cual, además, ha sido una constante en sus mensajes.   Aunque no tocó los temas políticos y económicos que se esperaban, dijo Roberto Blancarte, sí dejó expuesta la debilidad de la Iglesia católica romana en México.   “Cuando se organiza una visita papal, se negocia de alguna manera cuáles son los temas que se tocarán. El Vaticano indica qué quiere hacer el papa y el gobierno pone sus condiciones, se trata de manejar las cosas y las visitas se vuelven muy diplomáticas, porque ellos también quieren avanzar de manera cuidadosa y no se quieren pelear con los gobiernos.”   Bernardo Barranco destacó que el mayor impacto de la visita fue mediático, pues mientras “10 millones de personas vieron al papa en alguno de los eventos, por los medios de comunicación su mensaje llegó a más de 40 millones”.   Destacó, sin embargo, que “es vergonzoso que los políticos mantengan una posición clerical, cuando deben ser laicos”, ello obedece al hecho de que “permanentemente la clase política busca legitimidad perdida y los modos de tener mayor ascendencia en la gente, pero es una impostura de la clase política frente a lo religioso”.   El problema “no es si son personas religiosas o no, sino la forma en que usan la religión”, subrayó Barranco, quien dijo, además, que este año ha quedado claro que “el papa ha sido acosado por la curia conservadora, en la que permanecen resabios de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, que se sienten por encima de la sociedad y dictan cátedra sin entender las necesidades de la gente”.   De acuerdo con Blancarte, la confrontación con Francisco nace de que “este papa tiene un estilo diferente, dialogante, de apertura, de sensibilidad sobre los problemas actuales”.   Ante ello, “los sectores más conservadores no sólo cuestionan al pontífice, sino que se le van a la yugular”.   Ambos especialistas destacaron la presencia de “cardenales que acusan al papa de hereje, el argentino que quiere gobernar la iglesia con homilías dominicales populares”.   Este acoso, subrayaron, se da “en el contexto de un papa que acaba de cumplir 80 años y obviamente está la idea de que envejece y tiene dificultades para gobernar, lo que aumenta la presión, porque los opositores del papa dependen de cuánto tiempo dure su mandato”, dado que “no es lo mismo un tipo de pastoral que se establece después de 20 años a una que dura pocos años”.   La clave del pontificado, dijeron, es la reforma de la Iglesia católica y las resistencias, pero hay que destacar, de acuerdo con Bernardo Barranco, que Francisco es un papa de la orden de los jesuitas, que “ha sido educado para manejar, conservar y administrar el poder, con agudeza política”.   Subrayó que Francisco es consciente de lo que ha hecho y de su posición, porque ha declarado que “detesta a quienes lo adulan pero merece a sus opositores”.   Y parte de sus opositores han surgido de la propuesta de que haya una Iglesia acorde a las exigencias de la sociedad. “Este papa ha planteado que hace falta revisar el papel de la mujer; el trato a los divorciados vueltos a casar, los homosexuales, la sexualidad, la opción por los pobres, por la justicia social”, aunque no queda claro cómo se tomará oficialmente en la Iglesia.   Aunque se habla de una reforma a la Iglesia, explicó Roberto Blancarte, “no sabemos exactamente a qué se refieren, porque no nos han dado el proyecto. Hay un comité, pero no ha hecho mucho, no parece tener mucha prisa”.   Bernardo Barranco calcula que “el tema de las mujeres, por ejemplo, no será planteado de manera muy diferente de como lo planteó el papa, que ha dicho que no se mueve el tema ni se habla de la ordenación de mujeres, aunque sí ha tenido actitudes diferentes frente a los problemas”.   Subrayaron que “Francisco vive en un torbellino, pero también la catolicidad”, y eso se refleja en los conflictos internos que dejan débil la estructura de la institución, como quedó expuesto por las palabras del papa durante su visita a México.             tfo