Observatorio de Radiación Gamma (Parte 2)

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am abril 15 th, 2015

CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 15, 2015.- Los Rayos Gamma llegan a nuestro planeta provenientes de los sitios más lejanos del universo.   Intentan ingresar a la Tierra pero no lo logran, antes, chocan con la atmósfera y al impactar se rompen y se descomponen en partículas.   Entran a nuestro planeta como en cascada conforme bajan, van perdiendo energía, por eso, para estudiarlas, es importante interceptarlas a la mayor altura posible.   El doctor Andrés Sandoval, representante de México del Laboratorio HAWC Rayos Gamma, Físico de Altas Energías y Astrofísico del Instituto de Física de la UNAM, explicó: “El máximo de partículas está como a seis mil metros de altura, entonces para capturar gran cantidad de esas partículas que son los que nos dan la información sobre el Rayo Gamma Primario, es necesario estar a gran altura”.   La comunidad científica internacional analizó diferentes países, altitudes y condiciones geográficas para instalar un Observatorio que permitiera captar Rayos Gamma para su investigación.   Concluyeron que los candidatos estaban en tres lugares del mundo: Chacaltaya, en la Cordillera de los Andes, en Bolivia; el Tíbet, en China; y el Parque Nacional Pico de Orizaba, en México. Ése fue el ideal y por tanto el elegido.   El doctor Andrés Sandoval dijo: “El lugar se escogió principalmente por los grupos de científicos mexicanos que se comprometieron a participar en este proyecto.  También el hecho de que existía ya la infraestructura para llegar a esta altura pues existe aquí arriba en la montaña el Gran Telescopio Milimétrico, que ya había construido la carretera, la línea eléctrica, la fibra óptica”.   El Observatorio HAWC fue construido en medio del Volcán Sierra Negra y el Pico de Orizaba a una altura de cuatro mil 100 metros sobre el nivel del mar, abajo quedan los poblados, carreteras y las Cumbres de Maltrata de Veracruz.   En otras latitudes, como Europa, esa altura implica nieve eterna, en cambio, el clima de nuestro país hace de este lugar un sitio único.   Ernesto Belmont, investigador del Instituto de Física de la UNAM, explicó: “Aquí pueden ver cosas extrañas como los pastos y los árboles que hay por acá. Son únicos en el mundo, o sea son los árboles, los bosques que se dan a mayor altura en el mundo a esas alturas en el mundo ya no hay árboles, prácticamente la vegetación ya es nula debido a que hay poco oxígeno, la Radiación Ultravioleta es muy alta y no puede vivir”.   Las temperaturas permiten operar tanto a los científicos como a los aparatos, sin embargo las condiciones de altitud y presión son un reto de todos los días.   El doctor Ernesto Belmont, señaló: “Hay que tener ciertas precauciones: filtro ultravioleta, no hacer demasiados ejercicios porque se desmaya por falta de oxígeno”.   Trabajar a esa altura implica un esfuerzo físico y mental.   Lukas Nellen Filla, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, agregó: “También afecta nuestra facultad para razonar, nos volvemos un poco más tontos por estar aquí arriba, el cerebro no funciona igual, es recomendable bajar después de un par de horas aquí, un día de trabajo puede ser del orden de seis horas, ocho horas ya es casi imposible trabajar”.   Por esa razón, los investigadores tienen reglas claras.   En montaña no se pueden tomar decisiones críticas sin consultar con él personal tierra abajo. Si no se llega a un acuerdo, en línea, la siguiente regla es bajar de la montaña.   Lukas Nellen Filla, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, dijo: “Si yo tengo una brillante idea ahora, quiero cambiar el experimento por completo, no puedo hacerlo. La regla es: tengo que bajar, y si en el desayuno de mañana todavía me parece como buena idea a la mejor me dan permiso de hacerlo”.   Y así, con esas dificultades, desde 2007 se comenzó a construir el Observatorio HAWC.   Se hicieron estudios hidrológicos y eléctricos para asentar el observatorio.   En 2008 se instaló un prototipo conformado por tres tanques, Después se amplió a siete, luego a 30, después 100 y luego 300.   El Observatorio HAWC es único en su tipo, está conformado por 300 detectores de Luz Cherenkov que trabajan día y noche observando dos terceras partes de la Bóveda Celeste.   En la siguiente entrega ¿cómo opera el observatorio, qué hace cada uno de los tanques y qué es la Luz Cherenkov?   LSH