La historia reciente del Cártel del Golfo

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am mayo 26 th, 2014

CIUDAD DE MÉXICO, México, may. 25, 2014.-Tras su detención en Nuevo León se dijo que para el gobierno mexicano era uno de los 12 delincuentes más buscados que operan en el estado de Tamaulipas, lo cierto es que Juan Manuel Rodríguez García, alias “Juan Perros”, no aparece en ninguna lista de recompensas de la Procuraduría General de la República(PGR), mucho menos de la DEA; era pues, aparentemente un capo más sin mucho currículo. Pero según los informes de inteligencia, lo que se escuchaba en las calles tamaulipecas e información que circulaba en blogs y en redes sociales, no se trataba de cualquier delincuente era un comandante del Cártel del Golfo (CDG) que prácticamente estaba al frente de esta organización criminal. Los que daban por extinto al Cártel del Golfo, tras la detención de Mario Armando Ramírez Treviño “El Pelón” o “el X-20”, el 17 de agosto de 2013, no sólo estaban equivocados sino que la organización nunca dejó de operar, sin embargo, además de enfrentar a los Zetas también han vivido enfrentamientos internos mismos que dan cuenta del poder que aún conserva el Cártel del Golfo, probablemente uno de los más legendarios de México. Juan Manuel Rodríguez ,“Juan Perros”, el líder del Golfo cuya detención fue anunciada este domingo 25 de mayo, disputaba una lucha por el control del Cártel del Golfo con otro capo llamado “Comandante Paquito”, de quien por cierto no se sabe más que su alias y que es el jefe de plaza de Reynosa. De “Juan Perros” se sabe que es un ex policía municipal y que era el encargado de la plaza de Río Bravo. Versiones no oficiales indican que en realidad “Juan Perros” ya era el elegido, y que “Paquito” nunca estuvo considerado para comandar el CDG, sin embargo, el error del comandante “Paquito” fue apostarle a otro personaje dentro de la organización a Galindo Mellado el “Z-9”, quien era uno de los nombres más fuertes para quedarse con el control de la organización pero que finalmente no lo haría por dos motivos, el primero: era un fundador de los Zetas; el segundo y más importante: fue abatido el pasado 9 de mayo en un enfrentamiento con fuerzas federales. Versiones no oficiales pero cercanas al trabajo de campo e inteligencia desarrollado en Tamaulipas indican que las balaceras y enfrentamientos que se dieron en la entidad durante el mes de abril y la primera quincena de mayo, que dejaron un saldo de al menos 90 muertos, son atribuibles a la batalla entre “Juan Perros” y “Paquito”, y no a un enfrentamiento entre Zetas y el Golfo como se especuló en algunos medios. Cabe señalar que el vacío de poder en el Cártel del Golfo se dio tras la detención de Mario Armando Ramírez Treviño, “El Pelón” o “El X-20”, el 17 de agosto de 2013. Como dato importante Juan Manuel Rodríguez, “Juan Perros”, era el brazo derecho y ejecutor precisamente del “X-20” A nadie le extraña la cronología al interior del Cártel del Golfo ya que es probablemente la organización criminal con el mayor número de traiciones y ajuste de cuentas entres sus propios líderes.   La historia de Ramírez Treviño “X-20” da cuenta de esto. Para el final del año 2000 Ramírez Treviño era hombre de confianza de Jaime González Durán, conocido como “El Hummer”, uno de los fundadores de los Zetas. González Durán fue detenido en el 2008 y justo en ese año fue cuando comenzó la separación gradual de los Zetas del Cártel del Golfo, y que culminaría en 2010 con el inicio de una de las batallas más sangrientas entre organizaciones criminales.   Ramírez Treviño a pesar de estar ligado a los Zetas decidió quedarse en el Golfo como brazo derecho de Samuel Flores Borrego, alias “El Metro 3”, quien estaba al frente de la ciudad de Reynosa. Se dice que Flores Borrego, “El Metro 3”, habría sido víctima de una traición interna y fue asesinado en septiembre de 2011. Ramírez Treviño, “X-20”, ocupó su lugar al frente de Reynosa. En septiembre de 2012 las fuerzas federales detuvieron a dos líderes históricos del Cártel del Golfo, a Mario Cárdenas Guillén, “El M1” y a Jorge Eduardo Costilla Sánchez, “El Coss”, tras su detención el trono dentro de la organización lo ocupó Miguel “El Gringo” Villarreal, pero este acomodo duró poco. El 15 de enero de 2013 fue asesinado David Salgado, “El Metro 4”, principal hombre de confianza de “El Gringo Villarreal”, brazo ejecutor y operativo. Esta muerte evidentemente estuvo a cargo de la gente leal a “El X-20” quien así anunciaba abiertamente que haría todo por quedarse con el poder. “El Gringo Villarreal” fue finalmente abatido en marzo de 2013 por órdenes, precisamente de Ramírez Treviño, y de este modo “El X-20” se convirtió en el líder de la organización. Según la agencia de seguridad Stratfor la batalla entre los leales al “Gringo Villarreal” y el grupo del “X-20” dejaron un saldo de por lo menos 60 muertos, tan sólo en el mes de marzo de ese año, entre ellos “El Gringo”, aunque esto nunca pudo ser confirmado por ninguna autoridad. En toda esta historia de traiciones, matanzas y ascenso al poder, siempre estuvo Juan Manuel Rodríguez “Juan Perros”, al lado de Ramírez Treviño, “El X-20”. Actualmente por lo menos nueve líderes, jefes de plaza y jefes de sicarios, en el Cártel del Golfo, del nivel de “Juan Perros” han estado en la mira de las fuerzas federales por su nivel extremo de violencia. Desde la detención de Ramírez Treviño, “El X-20” habían estado operando con bajo perfil y sin confrontarse directamente unos con otros, hasta abril de este 2014 cuando comenzó el nuevo violento episodio por el ascenso al poder dentro de la organización criminal. ¿Quiénes son? Juan Carlos Moctezuma, alias “El Chuma”, jefe de plaza en Miguel Alemán; José Ismael Falcón, alias “El Polimenso”, jefe en la llamada Frontera Chica y aliado de “Juan Perros”; Eduardo Ismael Flores Borrego, alias “El Negro”, jefe de Valle Hermoso; José Antonio Romo López, alias “La Hamburguesa”, jefe en Ciudad Mier; Carlos González Escobar, alias “Carlitos Whiskies”, jefe en Nuevo Progreso. Hay dos jefes de plaza más, de los que no se conocen sus nombres, el ya mencionado “Comandante Paquito”, encargado de Reynosa; y “El Orejón” o “El Ciclón 7”, jefe de plaza de Matamoros”. En la lista también está Juan Francisco Saenz Tamez, alias “El Metro 103”, considerado uno de los principales jefes de sicarios al interior del Cártel del Golfo. Por supuesto en esta lista figuraba Juan Manuel Rodríguez García, “Juan Perros”, jefe de plaza de Río Bravo, posiblemente el líder provisional de toda la organización criminal, pero cuya detención fue anunciada este domingo 25 de mayo. Durante los enfrentamientos de abril y mayo cayeron otros importantes líderes del Cártel del Golfo: El martes 1 de abril fue detenido en Reynosa, Jesús Alejandro Leal Flores, alias “El Simple” o “El Metro 24”, su detención marcó el inicio de una serie de enfrentamientos entre las fuerzas federales y el Cártel del Golfo. “El Metro 24” fue un hombre de confianza de “El Hummer” y del “M3”. El 28 de abril fue asesinado Erick Torres, “El comandante Mono” o “el M76”, brazo derecho de “El comandante Paquito” en la plaza de Reynosa. Recientemente, otros líderes de organizaciones delictivas buscados en el estado de Tamaulipas han sido capturados en Nuevo León. Tal es el caso de Juan Fernando Álvarez Cortez, alias “El Ferrari”, quien fue detenido el pasado 17 de mayo en el municipio de Sabinas Hidalgo. Asimismo, el miércoles 14 de mayo fuerzas federales capturaron en Monterrey a Fernando Martínez Magaña, “El Z-16”, considerado como jefe de zona de Los Zetas en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Las fuerzas federales que operan en Tamaulipas y Nuevo León tienen la mira actualmente en Omar Treviño Morales, alias “El Z-42” o “El L-42”, considerado líder de Los Zetas y por quien se ofrecen 30 millones de pesos por su captura. Es hermano de Miguel Treviño Morales, “El Z-40”, detenido el año pasado. Otro objetivo clave dentro de Los Zetas, y que se ofrece una recompensa de 10 millones de pesos por su captura, es Sergio Basurto Peña, alias “El Grande”, identificado por la PGR como el responsable del manejo de toda la distribución al menudeo de drogas en Nuevo Laredo.