El quinto autobús del caso Ayotzinapa

por: NOTICIEROS TELEVISA / 12:00 am septiembre 10 th, 2015

CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 09, 2015.- Fueron difundidas las imágenes captadas por tres cámaras de seguridad instaladas en la central de autobuses de Iguala.   Eran las nueve de la noche con cinco minutos del 26 de septiembre de 2014.   En el lado superior izquierdo de la pantalla, se mostró la imagen de una cámara ubicada en la puerta trasera de la terminal. Se observó el patio interior.   Del lado superior derecho, la cámara se encuentra instalada en la puerta principal. Esta dirigida hacia la calle Hermenegildo Galeana.   La tercera cámara grabó los andenes, donde los conductores de las diferentes líneas suben y bajan pasaje.   A esa hora se ubicó, en primer plano, el autobús de la empresa Costa Line número 2513.   En el interior se encontró un grupo de normalistas de Ayotzinapa.   Minutos antes habían tomado la unidad en la carretera Chilpancingo-Iguala; pero el conductor y 28 pasajeros los convencieron de dejarlos bajar en la terminal de autobuses.   El acuerdo fue que el chofer dejaría el pasaje y después llevaría a los estudiantes a la normal rural Isidro Burgos de Ayotzinapa.   El autobús sería utilizado en los próximos días para el traslado de estudiantes a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México.   Según consta en declaraciones del conductor y normalistas, consignadas en el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y en la averiguación previa de la Procuraduría General de la República.   En una imagen se observó al conductor al volante.   De acuerdo con los normalistas que se encontraban en el interior, el chofer les aseguró que el autobús no arrancaba y que no podría llevarlos a Ayotzinapa como era su deseo.   El estudiante Luis Uriel Gómez Avelino llamó a su compañero Bernardo Flores Alcaráz, mejor conocido como “El Cochiloco” para que fuera por ellos a la terminal de autobuses; le dijo que los tenían encerrados en la unidad.   A las nueve de la noche con nueve minutos y 35 segundos, de ese 26 de septiembre de 2014, llegó el apoyo a bordo de los autobuses Tres Estrellas de Oro 1568 y 1531, unidades que los estudiantes tenían en su poder desde hace varios días.   Del primer autobús descendieron 39 normalistas y del segundo 49.   De inmediato ingresaron a los andenes para buscar a sus compañeros; llevaban piedras y el rostro cubierto.   Del autobús supuestamente descompuesto descendieron ocho estudiantes. No se aprecia que los mantuvieran contra su voluntad.   Mientras tanto, seguían ingresando compañeros a la terminal.   El conductor descendió y cerró la puerta de la unidad que inicialmente habían tomado los estudiantes.   Fue entonces que el grupo de normalistas comenzó a buscar conductores para llevarse otros autobuses.   Hugo Benigno Flores Castro Santos, chofer de la empresa Costa Line, intentó pasar desapercibido.   El estudiante Bernardo Flores Alcaráz, “El Cochiloco”, comenzó a dar órdenes. Sus compañeros buscaron unidades que tuvieran las llaves en el switch.   Algunos estudiantes ubicaron al conductor Hugo Benigno Flores y lo llevaron a la fuerza para que condujera el autobús. Varios normalistas abordan la unidad.   Estudiantes tomaron otro camión de la línea Costa Line. Este lo conduciría uno de los alumnos de la normal.   Comenzaron a repartirse en las unidades.   A las nueve de la noche con 13 minutos y 48 segundos salió por la puerta principal el primer autobús de Costa Line.   Tres minutos después, lo hizo el segundo. Ambos se incorporaron a los autobuses de la empresa Tres Estrellas de Oro que aguardaban en la calle Hermenegildo Galeana. En total eran cuatro autobuses.   A las nueve de la noche con 16 minutos y 12 segundos, casi al mismo tiempo, un quinto autobús es tomado por 14 estudiantes.   Se trató de una unidad de la empresa Estrella Roja, Eco Tour. Se desconoció por qué salió por la puerta trasera de la terminal y no se incorporó a la caravana de cuatro autobuses. Antes de iniciar la marcha, descendió un alumno.   Los estudiantes tomaron rumbo diferente.   Antes de retirarse de la terminal, varios normalistas arrojaron piedras al autobús de la empresa Costa Line número 2513 cuyo conductor los trajo a la terminal y después argumentó una falla mecánica para no trasladarlos a Ayotzinapa.   A las nueve de la noche con 17 minutos y 16 segundos la caravana de cuatro autobuses que se encuentra la calle Hermenegildo Galeana inició la marcha.   Al fondo de la calle se acercaron dos policías municipales de iguala. El último autobús avanzó. Los policías empuñaron armas cortas.   Uno de ellos se comunicó por radio. Ambos elementos corrieron aparentemente hacia sus unidades.   Segundos después, se observaron varios sujetos a bordo de motocicletas siguiendo a los autobuses.   Hasta aquí, coincidieron en general las investigaciones realizadas por el GIEI y la Procuraduría General de la República (PGR).   Sobre el quinto autobús, la unidad Estrella Roja Eco Tour, el grupo avalado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sostuvo que existen omisiones que podrían ser clave para explicar por qué los normalistas fueron atacados con tanta violencia y las motivaciones que tuvieron sus agresores para desaparecerlos.   El Grupo Interdisciplinario sostuvo la hipótesis de que el autobús del a empresa Estrella Roja, escogido al azar por los estudiantes en la terminal, pudo contener  armas, droga o dinero, producto del narcotráfico.   De acuerdo con el informe, hay contradicciones entre la declaración del conductor y los testimonios de los estudiantes que viajaban en la unidad y que lograron escapar.   El chofer afirmó que los normalistas abandonaron el autobús a las afueras de la terminal al creer que tenía una falla mecánica.   En cambio, los normalistas aseguraron que el camión fue interceptado por una patrulla de la Policía Federal y que fueron obligados a bajar y huir hacia un cerro cercano.   RMT