¿En qué consiste el voto por correo que se empleará en Estados Unidos durante la pandemia?

Donald Trump busca poner en entredicho esta modalidad de voto; te decimos por qué

El sistema electoral estadounidense pasará por una prueba de fuego, pues debido a la pandemia por el coronavirus, una gran cantidad de ciudadanos de EE. UU. podría mandar su voto por correo. La particularidad de la situación abre la puerta para que un candidato que en este momento no se ve favorecido por las encuestas, Donald Trump, busque poner en duda el proceso.

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Trump ha llamado a sus simpatizantes a votar dos veces, una presencial, en la casilla, y la otra por correo, para probar el servicio postal. Cabe señalar que votar dos veces es un delito e incentivar ese tipo de prácticas también lo es.

El sistema electoral estadounidense

En el sistema electoral de Estados Unidos los ciudadanos no eligen directamente al presidente, sino que votan por delegados del partido con el que simpatizan.

Los delegados son quienes, en caso de ganar las elecciones, se convierten en integrantes del Colegio Electoral, los encargados de elegir al presidente y vicepresidente de Estados Unidos en las elecciones generales. Cada estado tiene un cierto número de electores y el partido que gana en cada estado se lleva todos sus votos.

El Colegio Electoral está formado por 538 electores. Para llegar a la Casa Blanca, los candidatos deben conseguir por lo menos 270 votos, que es la mitad más uno del total.

Por este motivo, un candidato puede ganar la presidencia sin obtener un solo voto electoral en 39 estados; y otro puede perder la elección aunque haya sumado más del 50% del voto popular, como ya ocurrió en 2016 con Hillary Clinton.

Voto por correo

El correo en Estados Unidos existe desde 1775, incluso antes de que se firmara la Declaración de Independencia. Para 1792, fue el primer presidente, George Washington, quien decretó la creación formalmente del Servicio Postal de Estados Unidos.

Después de una época de apogeo, en 1967 entró en una fuerte crisis que se agravó con la huelga de trabajadores de 1970. En ese momento vino una reorganización del servicio y fue cuando pasó de ser una agencia estatal a una empresa federal.

Dejó de recibir subsidios del gobierno y comenzó a generar sus propias ganancias sin restar presupuesto a otros servicios públicos pagados con impuestos.

Ahora, el voto por correo existe en Estados Unidos desde la Guerra Civil (1861-1865), pero su importancia disminuyó cuando, con el fin de evitar fraudes o presiones sobre los votantes, se implementó el voto secreto.

Para la elección de noviembre los estados han dirigido sus esfuerzos hacia el voto a distancia con la intención de mantener y fomentar la participación ciudadana y que la pandemia de coronavirus no afecte al electorado.

Este año, el 76% de los votantes en Estados Unidos son elegibles para emitir su voto de esta manera; solo hay una forma de que esto suceda sin contratiempos, y es a través del servicio postal de Estados Unidos.

Sin embargo, este útil y efectivo servicio de logística postal y comercial tiene una deuda de 160 mil millones de dólares. Este año solicitaron al gobierno 75 mil millones para sanear sus finanzas pero, en lugar de aprobarlo, Trump promovió un recorte presupuestal. Por supuesto, esto fue mal visto por los demócratas de cara a la elección, pues esto supondría un posible retraso en el servicio.

Al menos 34 entidades han hecho universal el voto por correo, es decir, los ciudadanos recibirán una boleta en casa con un sello postal que vence el día de la elección; en otros, el voto por correo será a elección del ciudadano, quien deberá solicitar que la boleta llegue a su domicilio. Por cierto, Trump ya pidió la suya en Florida.

En estados como Texas, Carolina del Sur o Nueva York (el más afectado por la pandemia), solo podrán votar a distancia aquellos que lo justifiquen con una discapacidad, enfermedad o que estén sirviendo en el ejército.

California fue el primer estado en permitir, en 1978, el voto en ausencia sin justificación, y en el año 2000, Oregon fue pionero en llevar a cabo una elección presidencial completamente por correo.

¿Es posible evitar un fraude?

Los funcionarios electorales de cada estado revisan la identidad de las personas en el registro de votantes, con el fin de corroborar que quien manda su voto existe realmente, que no estén registrados más de una vez o que dupliquen las boletas.

Hay estados como Washington donde el voto a distancia es común y funciona con un sistema logístico similar al de las grandes empresas de paquetería. El votante recibe un sobre que incluye un código de barras personalizado. Una vez que el ciudadano decide su voto, devuelve el paquete con los documentos, que son rastreables en todo momento.

La posibilidad de un fraude existe en cualquier sistema electoral del mundo, pero en el caso de Estados Unidos no es un tema común. En realidad, fueron los mismos republicanos quienes en 2018 intentaron vulnerar los votos por correo en favor de su candidato local en Carolina del Norte; un antecedente nada favorable para la narrativa que Donald Trump quiere vender.

Pare conocer más acerca del procedimiento en EE. UU. para votar por correo, consulta el video de Noticieros Televisa en la parte superior de esta nota.