Las vacunas NO se elaboran con tejidos de abortos, sino con células creadas en el laboratorio

El uso de las vacunas está aprobado por la Iglesia Católica
Las vacunas no están hechas con tejidos de fetos. (Foto: Pexels)

Por redes sociales circula la afirmación de que la vacuna contra el COVID-19 de la farmacéutica AstraZeneca está hecho con tejido de fetos obtenidos de abortos. Sin embargo, de acuerdo con información de la agencia EFE, esta versión es completamente falsa. El preparado de la farmacéutica contiene adenovirus de chimpancé, probado en líneas celulares humanas, las cuales no forman parte de los componentes.

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Recientemente, distintas publicaciones de Facebook y Twitter señalan que dicha vacunas están hechas con células de fetos humanos.

El texto y las imágenes que circulan por redes sociales mezclan información falsa con verdadera. Por ejemplo, en el mosaico de imágenes presentado arriba hay una una caja original del medicamento de AstraZeneca, de la que se destaca que se trata de una solución para ser inyectada con el adenovirus recombinante ChAdOx1, y con letras amarillas se señala que “ChAdOx1 = MRC5 = Tejido de fetos”. Esto último es mentira, según Jaime Pérez, miembro de la junta directiva de la Asociación Española de Vacunología (AEV).

En realidad, ChAdOx1 es la abreviatura de Adenovirus de Chimpancé Oxford 1 (Chimpanzee Adenovirus Oxford 1, en inglés).

Por supuesto, la información que circula en redes sociales que señala la relación entre fetos de abortos y la vacuna es falsa. Los expertos en vacunología consultados por EFE niegan que estos medicamentos puedan llevar tejidos de fetos humanos extraídos de un aborto y, en cambio, explican que se usan cultivos de células obtenidos en laboratorio cuyo origen humano se encuentra en los años sesenta en Suecia y el Reino Unido.

En el caso concreto de la vacuna de AstraZeneca, se ha utilizado adenovirus de chimpancé que se ha probado en líneas celulares humanas, pero estas no forman parte de los componentes de la sustancia.

Pérez considera que la confusión de conceptos que lleva a algunos usuarios de redes sociales a identificar erróneamente al ChAdOx1 proviene de la referencia al uso de esta línea celular en la preparación del medicamento descrita en Research Square.

Dicha información se puede corroborar en la base de datos de estudios clínicos ClinicalTrials.gov, integrada en la red de publicaciones de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Con la aprobación del Vaticano

Si bien es cierto que el uso de vacunas con líneas celulares derivadas de tejidos de abortos ha sido cuestionado por representantes de la Iglesia Católica, la Academia Pontificia para la Vida estableció el 9 de julio de 2005 en una declaración pública “la legalidad de utilizar” estas sustancias si no existe otra alternativa, pese a los “problemas morales” que supone su producción.

Mientras que en marzo de 2019, la institución vaticana aseguró que los católicos pueden tener la “conciencia tranquila” porque “el uso de tales vacunas no significa ningún tipo de cooperación con el aborto voluntario”.

Vía EFE