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Quién es Julián LeBarón, el activista que no se dejó intimidar por la delincuencia

Hace diez años, el crimen organizado secuestró a uno de sus hermanos y asesinó a otro
Noticieros Televisa FUENTE: noticieros televisa DESDE: CDMX, México
Julián LeBarón (FOTO: PATRICIA MORALES/CUARTOSCURO.COM)

Con un saldo de nueve muertos, incluyendo seis niños asesinados, el ataque del lunes pasado fue uno de los golpes más duros que ha sufrido la familia LeBarón en su historia, desde que esta comunidad mormona se estableció en el norte de Chihuahua en 1924.

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Julián LeBarón fue uno de los que organizaron la búsqueda de los vehículos que fueron interceptados por un grupo armado. Al llegar al lugar de la masacre, cerca de Bavispe, Sonora, ayudó a localizar a los menores que seguían extraviados, incluyendo una niña de ocho años que estuvo deambulando por 14 kilómetros con una herida de bala.

Para Julián, tristemente, esta no es la primera vez que miembros de su familia son víctimas del crimen organizado. De hecho, las tragedias que marcaron su vida en el pasado lo llevaron a tomar la decisión de dedicarse al activismo social, para así darle voz a los afectados por la inseguridad en México.

De 41 años de edad, Julián LeBarón Ray pertenece a una de las familias más influyentes del norte del país. Con cerca de 5 mil integrantes en la actualidad, las raíces del clan LeBarón pueden trazarse a un grupo fundamentalista que fue expulsado de la Iglesia Mormona por aferrarse a la costumbre de la poligamia.

A casi cien años de establecerse en el municipio de Galeana, donde hoy se encuentra la colonia LeBarón, Julián asegura que la comunidad es más diversa de lo que fue en sus orígenes, una comunidad que ahora incluye a personas de la fe católica, así como fieles de otras sectas cristianas, aunque no por esto deja de ser menos hermética.

Así como muchos integrantes del clan, Julián es un hombre de rancho, pero también está dedicado a la construcción. Vive con su esposa y sus 18 hijos en la colonia LeBarón, y tenía vínculos de parentesco con las víctimas del ataque del 4 de noviembre. Pero su vida cambió de manera definitiva en 2009.

En el contexto de la guerra contra el narcotráfico durante la presidencia de Felipe Calderón, el 4 de mayo de 2009, Eric LeBarón fue secuestrado por un grupo delictivo, los delincuentes exigían un rescate millonario. Su familia se negó a pagarlo, y Benjamin LeBarón, hermano de la víctima, encabezó una serie de movilizaciones para denunciar el clima de inseguridad y presionar a las autoridades para que hagan su trabajo.

Ante la intensidad de la campaña, Eric fue liberado con vida, pero el crimen organizado iba a cobrar la cuenta un par de meses después. El 6 de julio de 2009, Benjamín LeBarón y su cuñado, Luis Widmar Stubbs, fueron levantados y posteriormente asesinados. Frente a su domicilio, los delincuentes dejaron una manta para expresar que el activismo de Benjamín no era bienvenido en Chihuahua.

Pero en lugar de dejarse intimidar por las amenazas de los cárteles, Julián recogió la estafeta que dejó caer su hermano mayor, ‘Benji’, y escuchó el llamado de otras víctimas de la violencia. En marzo de 2011, Julián se sumó al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, un grupo de protesta que tuvo su origen tras al asesinato del hijo de Javier Sicilia.

Emlio Alvarez Icaza; Javier Sicilia, escritor; Maria Elena Morera, directora de Causa en Comun”; Julian Lebaron (FOTO: IVAN STEPHENS/CUARTOSCURO.COM)

Por varias semanas, Julián marchó hombro con hombro al lado del poeta Sicilia por todo el país, y escuchó las historias de miles de personas devastadas por la pérdida de uno o más seres queridos a consecuencia de la violencia desenfrenada que azotaba a la nación. También encaró a más de un político para exigirle lo mismo que exigió su hermano Benjamín: que hicieran su trabajo.

Desde entonces, Julián LeBarón se volvió uno de los integrantes más visibles del clan LeBarón. En febrero de 2012, el activista abandonó el Movimiento por la Paz porque creyó que Sicilia había aumentado su papel como interlocutor de los partidos políticos, pero nunca le dio la espalda a las causas sociales.

Julián también salió en defensa de José Manuel Mireles cuando este fue detenido luego de que impulsara el surgimiento de grupos de autodefensa en Michoacán. Así como el doctor Mireles, Julián y muchos en el clan LeBarón son creyentes del derecho a portar armas de fuego para defenderse de aquellos que atentan contra su propiedad y su integridad física.

Con información adicional de Milenio y Wall Street Journal.