¿Qué alimentos no deben faltar en una dieta escolar?

Una sana alimentación es sinónimo de un buen aprendizaje
Los sándwiches suelen ser un alimento tradicional en la dieta escolar. (Imagen de archivo/Pixabay)

No es un misterio que una buena alimentación tenga un gran impacto en nuestra vida, pues además de mejorar nuestra apariencia provee los nutrientes necesarios para el funcionamiento de nuestro organismo. ¿Qué alimentos no deben faltar en  una dieta escolar? A continuación te los mencionamos.

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Una buena alimentación a edad temprana de nuestra vida puede hacer una gran diferencia en nuestro futuro. Una dieta balanceada y rica en nutrientes hará que los menores del hogar  A lo largo del día estos necesitarán contar con la energía suficiente para completar todas sus actividades, por lo que a continuación te decimos los alimentos clave para una buena dieta escolar.

Plátano

El plátano es un alimento rico en potasio y es un gran aliado para mejorar la memoria. Contiene una serie de vitaminas que resultan esenciales para el crecimiento y desarrollo del cuerpo. Las A, B1, B2, B6, B9, C, E y K son algunas de ellas.

Yogurt natural

Aunque se recomienda que la ingesta de lácteos sea baja o no supere los niveles estándar en los niños, el yogurt natural es un alimento que debe estar incluido en su dieta, pues es una fuente rica en calcio, proteínas y vitaminas B1, B2, B3, B6, B9 y B12.

Garbanzos

Son una de las mejores legumbres para la alimentación infantil porque contienen vitamina B1, B2, B9, C, E y K, por lo que son una fuente rica de hierro y potasio. Para los niños el consumo d hierro es fundamental, pues contrarresta los efectos de la anemia.

Atún o sardina

El atún o la sardina tiene un gran impacto en el desarrollo infantil, pues quienes consumen estos alimentos de manera regular suelen tener mayores puntajes en sus pruebas de IQ. Tanto el atún como la sardina contiene ácidos grasos como el omega-3, los cuales se concentran en el cerebro y permiten que surja una buena función neurológica en él.

Verduras de hoja verde y frutas

Las verduras de hoja verde, como las espinacas, contienen vitaminas A, C y E además de proteínas, hierro, fibra, calcio, magnesio y fósforo. Las acelgas, por ejemplo, aportan nutrientes esenciales y tienen un sabor que puede resultar agradable a los niños en ensaladas o jugos, por lo que incluirlas en su dieta es, sin duda alguna, una buena forma de mejorar su desarrollo mental y físico.

Frutas como la manzana, las cerezas, la piña, el kiwi, los mangos o las peras son buenas alternativas que aportan una gran energía sin dañar sus niveles de azúcar o ingesta de carbohidratos.

Semillas y frutos secos

Los niños y las niñas suelen tener más hambre que un adulto promedio porque su gasto energético es mayor, sin embargo, comer frituras o comida chatarra puede dañar gravemente su organismo y traer enfermedades peligrosas a futuro.

Sustituir estos productos por alimentos como frutos secos -pistaches, almendras, nueces, arándanos, ciruelas pasa, pepitas, semillas de girasol y otros- es una forma de cuidar estos arrebatos alimenticios sin exponerlos a grasas saturadas y químicos letales, así como protegerlos de la obesidad.

Deben consumirse con moderación y en caso de que el niño o la niña sea muy pequeño, darse molidos o acompañados de frutas y yogurt. Los dátiles, piñones y amaranto pueden incluirse en licuados o postres, pero debe cuidarse que la suma calórica de todos los alimentos no rebase los niveles recomendados.

¿Cuántas raciones de cada alimento deben integrar la dieta escolar?

De acuerdo con un estudio desarrollado por el Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil, Las Palmas de Gran Canaria, la Universidad Las Palmas de Gran Canaria y el Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, una buena alimentación infantil debe estar compuesta por pocos lácteos orgánicos o naturales, carnes, pescados, mariscos, huevos y legumbres, cereales, frutas, hortalizas y verduras.

Estos deben consumirse en las siguientes porciones:

  • Pan, cereales integrales, arroz y pasta: de 4 a 6 raciones
  • Frutas, verduras y hortalizas: entre 3 y 2 raciones de cada una para sumar un total de 5 raciones
  • Aceite naturales (oliva o linaza): de 3 a 5 raciones pequeñas
  • Lácteos orgánicos: de 2 a 4 raciones
  • Carnes magras, pescado, huevos, legumbres y frutos secos: 2 raciones
  • Carnes grasas, embutidos, bollería, dulces y mantequilla: ingesta ocasional